¿Vio usted a Josef Mengele?
Oí hablar de Mengele a mis seis años. Es el tiempo que hacía que el monstruo había muerto. Pero nadie lo sabía.
¿Y a quién oyó hablar de Mengele?
A todos en mi colegio alemán y en mi barrio al sur de São Paulo, Santo Amaro, un “islote” germánico. Todo a causa de Liselotte.
¿Liselotte?
Tia Liselotte, nuestra maestra: era buena. Hablaba con la mezcla de alemán y portugués que hablábamos en casa, igual.
¿Qué le pasó a Liselotte?
Era 1985, y a mitad de aquel curso desapareció. Nos dijeron a los niños que ya no volvería. Y así fue. Todos la añoramos.
¿Por qué desapareció tia Liselotte?
La policía la arrestó por encubrir a Josef Mengele los últimos diez años de su vida.
¿El doctor Mengele, el criminal nazi?
Médico del campo de Auschwitz, experimentó con prisioneros gitanos y judíos, enanos y gemelos, por su ideología racista.
¿Mató a muchas personas?
Su primer cometido era enviar a los débiles a las cámaras de gas. Miles. Otros eran cobayas de macabros experimentos. Temblaban, era el Ángel de la Muerte .
¿Qué sabemos de sus experimentos?
“¿Cuánto vive un neonato sin mamar?”, quiso saber. Dejó parir a una presa, Ruth Elias, y le enfajó las mamas. El bebé lloraba. Al poco padeció una infección, se moría. Mengele iba a arrojarlo al horno. Ruth arrebató a una enfermera una jeringa de morfina y se la inyectó a su bebé.
Horrible. ¿Cómo Mengele fue a Brasil?
Huyó a Buenos Aires, luego a Paraguay y, desde octubre de 1960, a Brasil. Vivió como Peter junto a la comunidad germánica de São Paulo, como mis padres.
¿Y por qué en 1985 cayó Liselotte?
Unos supervivientes judíos de Mengele, 122 gemelos reunidos en Israel, localizaron la pista en Brasil del Ángel de la Muerte. Querían cazarlo y llevarlo a Israel.
Como a Adolf Eichmann en 1960.
Fue un chasco descubrir que Mengele había muerto en 1979 y que Liselotte le había enterrado... aunque bajo otro nombre.
¿Cómo murió Mengele?
Con 67 años, se ahogó en la playa de Bertioga, cerca de São Paulo, tras un desmayo, en compañía de su amiga Liselotte y marido, y de la familia austriaca Gerhard: en su casa pasaban unas vacaciones.
¿Volvió a saber de tia Liselotte?
Localicé su casa, hace cinco años. Me presenté, 35 años después de no vernos. Nonagenaria, me contó que en 1985 la policía le requisó cien cartas de Mengele, heredadas. Y me amenazó veladamente...
¿Cómo le amenazó?
“Investiga otras cosas, este asunto es peligroso”, me intimidó. Es que unos israelíes cazanazis la habían acosado en su día.
¿Cómo lo sabe usted?
Por un agente del Mosad, Rafi Eitan. Lisselote desveló la tumba de Mengele, pero el Mosad desconfió: ¿y si era un engaño y Mengele aún vivía?
¿Liselotte sabía de los crímenes de Mengele?
Lo supo... pero mantuvo la amistad. Mengele incluso había ido a mi escuela a esperar a Liselotte, antes de nacer yo.
Y sus padres, Betina, ¿encubrieron?
Me angustiaba eso. Pero no, mis padres no sabían que Peter era Mengele.
Me decía que el Mosad había acosado a tia Liselotte...
Hace poco he sabido que Liselotte aceptó 45.000 dólares del Mosad a cambio de someterse a su polígrafo.
La máquina de la verdad: ¿la decía?
Sí, y una analítica de ADN de los huesos lo confirmó en 1992: eran los restos mortales de Josef Mengele. El monstruo había vivido 34 años sin castigo por sus crímenes.
¿Por qué el Mosad no capturó a Mengele como había hecho con Eichmann?
Porque Mengele tuvo suerte. Rafi Eitan iba a capturarle en 1967... pero tuvo que volver a Jerusalén por la guerra de los Seis Días.
¿Qué le ha impactado más de esta investigación sobre Mengele?
Leer sus cartas: no menciona nada de su paso por Auschwitz ni refleja un ápice de arrepentimiento.
¿De qué hablaba ese hombre?
Minucias cotidianas, cultura... No era un demente, era un gran científico, un médico muy formado, sensible a la música clásica, un lector muy cultivado...
...E insensible al sufrimiento humano.
Porque no veía a personas en esas mujeres y hombres, solo veía a seres infrahumanos, de modo que matarlos y experimentar con ellos era beneficioso para la humanidad. ¡Es el peligro de las ideologías!
De las ideologías supremacistas.
Toda ideología, si la antepones a la vida y a la dignidad de una persona, ¡es un grave peligro para la humanidad!

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.