La misión Artemis 2 entra en su recta final. Los astronautas Reid Wiseman, Víctor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, iniciaron el día 8 de misión con una combinación de rutina científica, pruebas técnicas y preparación para el regreso.
A bordo de la Integrity, la tripulación arrancó su octava jornada en el espacio al ritmo de Under Pressure, el icónico tema de Queen y David Bowie. En el momento de despertar, la cápsula se encontraba a unos 322.000 kilómetros de la Tierra y cerca de 134.000 kilómetros de la Luna. Durante las primeras horas del día, los astronautas recibieron un mensaje de la Agencia Espacial Canadiense, mientras se preparaban para llevar a cabo pruebas clave en su viaje de regreso.
Un traje clave para volver a ponerse en pie
Uno de los ensayos más relevantes del día fue la evaluación del traje para la intolerancia ortostática, una prenda que los astronautas llevan bajo el traje de supervivencia de Orión. Su objetivo es facilitar la transición al volver a la gravedad terrestre.
Tras varios días en ingravidez, el cuerpo humano puede tener dificultades para regular la presión sanguínea al ponerse en pie, lo que puede provocar mareos o incluso desmayos. Este sistema aplica compresión en la parte inferior del cuerpo para favorecer la circulación y garantizar un retorno seguro.
Maniobras manuales
La tripulación también retomó el control manual de la nave en una nueva demostración de pilotaje, una de las pruebas críticas de la misión. Utilizando la ventana principal de Orión, los astronautas tuvieron que alinear un objetivo y orientar la cápsula en una posición “cola al Sol”.
Esta maniobra no solo permite evaluar el comportamiento de la nave bajo control humano, sino que tiene implicaciones prácticas: optimiza las condiciones térmicas y la generación de energía, aspectos clave en misiones de larga duración.
Preparativos para el amerizaje
La tripulación y los equipos en tierra ya han comenzado a preparar la fase final de la misión. En las próximas horas, los astronautas asegurarán el interior de la cápsula y reinstalarán sus asientos para el reingreso en la atmósfera. La NASA ha decidido, además, cancelar una prueba prevista de despliegue de blindaje para priorizar la configuración de la nave de cara al amerizaje.
“La misión continúa desarrollándose bien mientras la tripulación se prepara para la transición de regreso a la Tierra”, explicó Lakiesha Hawkins, administradora adjunta en funciones de sistemas de exploración, en una comparecencia celebrada ayer. “Ahora estamos centrando nuestra atención en el retorno y en traer a la tripulación de forma segura a casa”.
En las horas previas al descenso, el equipo ha ejecutado ya la primera maniobra de corrección de trayectoria. Rick Henfling, director de vuelo para la reentrada, detalló que el encendido “duró 15 segundos” y ajustó ligeramente la velocidad de la nave.
Si todo sigue según lo previsto, la cápsula caerá en el océano Pacífico el sábado 11 de abril a las 2:07 (hora peninsular española). Tras el impacto controlado sobre el agua, equipos de recuperación trasladarán a la tripulación al buque USS John P. Murtha, completando así la primera misión tripulada del programa Artemis. “Cuando una misión va bien, puede parecer que viajar a la Luna es fácil. No lo es”, advirtió Hawkins. “No debemos olvidar que esto es un vuelo de prueba, y todo lo que estamos aprendiendo lo aplicaremos a la siguiente misión”.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.