La cápsula Orión de la misión Artemis 2 ha culminado con éxito su regreso a la Tierra tras completar el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de medio siglo. El amerizaje fue nominal y puso fin a nueve días de misión validando los sistemas clave que deberán permitir el regreso de astronautas a la superficie lunar.
Amerizaje perfecto
A la 1:34 de la madrugada (hora peninsular española), la nave Integrity inició la fase crítica del regreso con la separación del módulo de servicio. Apenas tres minutos después, a la 1:37, ejecutó el encendido de ajuste —19 segundos de propulsión— para fijar el ángulo de entrada. “El ángulo de ataque es el factor que mitigará las cargas térmicas”, recordaban desde control de misión, confirmando que la trayectoria estaba “perfectamente centrada”.
La nave alcanzó la interfaz de entrada a la 1:54. Veinticuatro segundos más tarde, tal como estaba previsto, quedó envuelta en plasma y perdió toda comunicación con Houston durante seis minutos. En ese silencio, la cápsula rozó su velocidad máxima de 40.000 kilómetros por hora y soportó temperaturas de hasta 2.760 grados centígrados. Desde el avión de seguimiento, un jet Gulfstream G5, la reentrada se percibía como un punto incandescente cruzando el cielo del Pacífico.
A las 2:00 se restableció la comunicación con Houston entre aplausos. “Vuestra trayectoria es nominal y los equipos de recuperación tienen contacto visual”, transmitieron. La secuencia de paracaídas se desplegó sin desviaciones: primero los estabilizadores, después los pilotos y finalmente tres velas principales que frenaron la nave hasta unos 30 km/h.
El amerizaje se produjo a las 2:07. Tras un viaje de más de 700.000 millas, la cápsula tocaba el Pacífico en condiciones ideales a menos de una milla del objetivo, tras ajustar el ángulo de entrada con un margen inferior al 0,4%. “Una entrada de manual y un amerizaje de libro”, resumieron desde control. El comandante Reid Wiseman confirmó el estado de la tripulación: “Cuatro miembros en verde”, es decir, en perfecto estado.
Rescate en el Pacífico
Sin gases peligrosos y con la nave estabilizada, los equipos iniciaron la recuperación. Mientras tanto, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, reconocía la emoción del momento. “El niño que fui ha esperado toda su vida para ver esto”. Y añadía: “No podría estar más orgulloso, es el comienzo”.
Tras desplegar la plataforma inflable —el “porche frontal”—, los astronautas fueron saliendo uno a uno. A las 3:30 emergió la primera, Christina Koch, y el comandante fue el último en abandonar la cápsula. A las 3:50 comenzaron los traslados en helicóptero hacia el buque USS John P. Murtha, y a las 3:58 todos estaban ya a bordo.
Tras el amerizaje, la operación entró en una nueva fase centrada en la evaluación de la tripulación. Los cuatro astronautas ingresaron en el área médica para someterse a un examen más exhaustivo por parte de especialistas de la NASA y de la Agencia Espacial Canadiense. Según los responsables de la misión, todos se encontraban “en muy buen estado”, aunque los médicos deberán confirmar en las próximas horas que esta condición no responde únicamente a la adrenalina del regreso.
Una misión de referencia
La misión, sin embargo, no concluye con la llegada de la tripulación. Los equipos de rescate emplearon entre cinco y seis horas adicionales para recuperar la cápsula Orión del océano e introducirla en el interior del buque. Solo entonces se dio por completada toda la secuencia de retorno. A partir de este momento comenzará el análisis detallado de los datos del vuelo, clave para preparar Artemis 3, la misión que deberá llevar de nuevo astronautas a la superficie lunar.
En la rueda de prensa posterior al amerizaje, el responsable del programa Orión, Howard Hu, insistió en que la misión debe entenderse como un vuelo de prueba. “Hemos logrado lo más importante, pero ahora toca analizar los datos y aprender”, explicó. Entre los aspectos a revisar, mencionó pequeñas anomalías como una fuga detectada en un sistema de control de presión, que será objeto de estudio en los próximos meses.
Artemis 2 concluye tras diez días con una ejecución impecable en todas sus fases. “Esto es lo que ocurre cuando miles de personas hacen bien su trabajo durante años”, afirmó el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, al recordar el papel de ingenieros, técnicos, equipos de control y personal de recuperación en todas las fases de la misión. La tripulación cierra así su viaje alrededor de la Luna con un regreso sin fisuras, reabriendo la puerta a la exploración humana del satélite 56 años después.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.