La nave Orion ha amerizado con éxito en el océano Pacífico a las 02:07 de la madrugada de este sábado (hora peninsular española), poniendo fin sin incidentes al primer viaje tripulado alrededor de la Luna en más de medio siglo y certificando la viabilidad del programa lunar de la NASA.
Un descenso perfecto
El descenso final comenzó horas antes, cuando la nave inició su secuencia automática de entrada tras completar las últimas comprobaciones de sistemas y recibir el visto bueno del control de misión en Houston. La tripulación —Reid Wiseman, Víctor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— había dedicado la jornada previa a asegurar el interior de la cápsula, revisar los procedimientos y ajustar los asientos para soportar las intensas fuerzas de la reentrada.
Alrededor de la 01:34, Orion se separó del módulo de servicio y encendió motores a la 01:37 para posicionarse en la trayectoria precisa para penetrar en la atmósfera terrestre. Minutos después, a la 01:54, la cápsula entro en la interfaz de entrada y alcanzó velocidades cercanas a los 40.000 kilómetros por hora, generando un intenso rozamiento con el aire que elevó la temperatura del escudo térmico por encima de los 2.700 grados centígrados. En este punto se produjo el esperado apagón de comunicaciones, de 6 minutos de duración, causado por la formación de plasma alrededor de la nave.
Superada esta fase crítica, las comunicaciones se restablecieron y Orion inició una rápida desaceleración. A medida que descendía, desplegó su sistema de paracaídas —una secuencia de múltiples etapas diseñada para estabilizar la cápsula— reduciendo progresivamente la velocidad hasta los32 kilómetro por hora antes del impacto con el agua.
Finalmente, a las 02:07, la cápsula amerizó suavemente en el Pacífico frente a la costa de San Diego, donde equipos de recuperación de la NASA y la Marina estadounidense aguardaban el descenso. La operación se desarrolló según lo previsto, con buzos especializados asegurando la nave y facilitando la evacuación de la tripulación, que ya ha sido trasladada para evaluaciones médicas.
Programa lunar validado
El éxito del amerizaje pone fin a una misión de cerca de diez días que ha llevado a seres humanos más lejos de la Tierra que en cualquier otra ocasión. Durante el vuelo, Orion ha validado sistemas críticos —desde soporte vital hasta navegación en espacio profundo— en condiciones reales, un paso imprescindible antes de futuras misiones que sí incluirán alunizajes.
La NASA considera Artemis 2 un ensayo general decisivo. Los datos recogidos durante la reentrada, especialmente sobre el comportamiento del escudo térmico —uno de los puntos más vigilados tras Artemis 1— serán ahora analizados en detalle para garantizar la seguridad de las próximas misiones.
Con este amerizaje exitoso, Estados Unidos consolida su regreso a la exploración tripulada de la Luna y allana el camino hacia Artemis 3, que tiene previsto llevar astronautas de nuevo a la superficie lunar.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.