Desde que se confirmó el brote de Peste Porcina Africana en la sierra de Collserola en noviembre de 2025, la zona sufre restricciones severas. Recordarán que el foco original se detectó en Cerdanyola del Vallès y progresivamente se extendió por otros municipios del entorno. Las restricciones consisten en que se han precintado áreas de picnic, aparcamientos, la mayoría de caminos secundarios, y también están prohibidas actividades como el senderismo o el ciclismo de montaña.
Con este acceso restringido al Parque Natural de Collserola, solo pueden entrar residentes o trabajadores autorizados. Ante esta situación nos preguntamos ¿qué pasa con los restaurantes que están en la zona afectada? Pues que siguen abiertos pero algunos lo están pasando muy mal, como es el caso de Casa Trampa, un restaurante que desde 1804 ofrece platos de cocina tradicional catalana y suculentos desayunos de tenedor.
Sílvia Baldellou, tercera generación al frente de Casa trampa, asegura que ha perdido el 55% de la clientela
Entre la clientela de esta antigua fonda centenaria ubicada en la plaça de Vallvidrera destacan los caminantes y excursionistas, y estos llevan meses que se han visto obligados a buscarse otras rutas para hacer deporte. Sílvia Baldellou, tercera generación al frente de Casa trampa, asegura a este diario que ha perdido el 55% de la clientela.
“Cada lunes tenía un grupo de 10 personas a desayunar, los miércoles otro de 15 para comer, y esto es solo un par de ejemplos de reservas fijas que hemos perdido. Teníamos muchos ciclistas y estos no pueden subir. Pero yo he de pagar la luz igual, tanto si sirvo a 3 como a 33”, expone Baldellou.
Otro como La Font de les Planes afirman que su punto fuerte son las barbacoas y que la clientela llega en coche.
Respecto a los jabalíes en Collserola, la restauradora no comprende como puede haber tantos si desde diciembre hay batidas: “si vienes a las seis y media de la mañana verás jabalíes paseando en la plaza. Nosotros tenemos un almacén a unos metros del restaurante y siempre tenemos que limpiar los excrementos de estos alimentos. Si llevan haciendo batidas desde diciembre por qué hay tantos? Y si es tan peligroso como dicen no comprendo que impidan pisar los caminos pero no las aceras. Hay muchas cosas que no entiendo de lo que está pasando”.
Baldellou lamenta que reclamar a la restauración es largo y costoso, que llevan así desde diciembre y que durante la pandemia, al menos, dispusieron de créditos ICO y unas ciertas ayudas para sostener el negocio. “Pero claro, cuando los afectados son pocos, no activan medidas de ayuda. Estamos bajo mínimos. Estas restricciones están hundiendo la restauración en Collserola”, remata Balldellou.
Otros establecimientos que están dentro del Parque Natural de Collserola, como El Racó de Collserola o Can Jané. Otro como La Font de les Planes afirman que su punto fuerte son las barbacoas y que la clientela llega en coche. Lo mismo cuentan desde Can Cortés, ubicados en una zona de Collserola que pertenece a Sant Cugat del Vallès: “Aquí la gente llega en coche y estamos preparados para inaugurar la terraza”. Por su parte, en Can Borrell, situados en el corazón del parque, si intentan llamar escucharán este mensaje: “puede llegar al restaurante con total normalidad ya que las restricciones del parque de Collserola no afecten a nuestros clientes”.
Con más o menos impacto para los restaurantes afectados, lo que la administración ha dejado claro es que las restricciones de acceso se mantendrán hasta que reduzcan la población de jabalíes y el riesgo sanitario desaparezca. ¿La duración de todo esto? Indefinida.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.