Un empedrat de judías con atún puede pasar de ensalada clásica a plato de verano si se sirve sobre patatas chafadas bien crujientes. El contraste entre la patata caliente, el empedrat fresco y el alioli verde convierte una receta de aprovechamiento en un bocado sabroso, mediterráneo y muy agradecido.
Elaboración:
1. Lava las patatas y cuécelas enteras en agua con sal durante 18-22 minutos, hasta que estén tiernas pero no deshechas. Escúrrelas y deja que pierdan un poco de humedad.
2. Colócalas sobre una bandeja de horno con papel vegetal y cháfalas ligeramente con la base de un vaso o con una espátula. Deben quedar aplastadas, pero sin romperse del todo.
3. Aliña las patatas con aceite de oliva, sal y pimienta. Hornea a 220 ºC durante 20-25 minutos, hasta que estén doradas y crujientes por los bordes. También puedes hacerlas en air fryer a 200 ºC unos 15-18 minutos.
4. Tritura la mahonesa con el ajo, el perejil, la albahaca, el zumo de limón y el aceite de oliva. Si queda demasiado espeso, añade una cucharada de agua. Ajusta de sal.
5. Escurre ligeramente el empedrat si tiene demasiado aliño o líquido.
6. Para servir, extiende una cucharada de alioli verde en la base del plato. Coloca encima las patatas chafadas crujientes y reparte sobre ellas el empedrat de judías con atún.
7. Termina con unas gotas de aceite de oliva, ralladura fina de limón, pimienta negra y hierbas frescas.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.