Esta sopa fría de tomate y fresas con picada crujiente de avellana, pan y ñora es el plato ideal para dar la bienvenida al verano y sus días calurosos. La clave está en lograr una textura fluida pero con cuerpo, donde el dulzor de la fruta y el toque de la ñora se ven reforzados por el discreto pero fundamental crocante del pan y la avellana tostada. No olvides el tiempo de reposo, indispensable para que los ingredientes suelten su jugo y los sabores se integren, ni del posterior enfriado, secreto definitivo de su éxito.
Elaboración
1. Lava los tomates y las fresas. Retira el pedúnculo de las fresas después de lavarlas. Trocea el tomate, las fresas, la cebolleta y el ajo.
2. Ponlo todo en un bol con la sal, el vinagre y el pan troceado. Déjalo reposar 20-30 minutos para que los ingredientes suelten su jugo y los sabores se integren.
3. Tritura muy bien hasta obtener una crema fina. Añade el aceite de oliva poco a poco mientras sigues triturando, para que emulsione.
4. Ajusta la textura con un poco de agua fría. Debe quedar fluida, pero con cuerpo. Cuélala si quieres un resultado más fino.
5. Rectifica de sal, vinagre y pimienta. Reserva la sopa fría en la nevera hasta el momento de servir.
6. Para la picada, pica las avellanas con el pan tostado. Debe quedar irregular, no en polvo. Mézclalo con la pulpa de ñora, el aceite, unas gotas de vinagre y una pizca de sal.
7. Sirve la sopa fría bien fría en boles o platos hondos. Añade unos dados de fresa, unas gotas de aceite de oliva, pimienta negra y la picada crujiente por encima.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.