Canyuts (navajas), galeras, langostinos, gamba roja, ostras, almejas y mejillones, son los mariscos y bivalvos que nunca faltan en el menú del Xerta, el restaurante que lleva diez años reivindicando la cocina de las tierras del Ebro desde el hotel Ohla Eixample en Barcelona. Dirigido por Joaquim López, el Xerta transmite la esencia y las tradiciones del Delta no sólo a través de mariscos y pescados, sino en todos los ingredientes: producen su propio aceite virgen extra con aceitunas arbequinas, sirven sal de las Salines Trinitat, y cultivan sus propios cítricos.
En la actualidad, el capitán de los fogones es el chef mexicano Jose Guadalupe, que lleva 8 años en el Xerta. La anguila fresca, llega viva a la cocina del Xerta, el atún es de Balfegó, y el contacto con los pescadores y la lonja de la zona son constantes.
“Lástima que últimamente nos cuesta ofrecer caixeta, acostumbramos a mariscarla en l’Ametlla de Mar pero hay una bacteria que ha arrasado con ella”, comentó López en el almuerzo organizado para celebrar el décimo aniversario del restaurante. Lo que no faltó fueron los mariscos citados al inicio, ventresca de atún en tres versiones, anguila braseada y un arroz meloso de ortigas, entre otros bocados.
El siguiente detalle más que un símbolo habla sobre el poder de las raíces. El trozo de mármol sobre el que sirven los petit fours es del 1929 y pertenece a la cocina original de la taberna Can Quimet. Local con el que la familia López empezó en el negocio de la restauración hace más de 100 años. Un siglo después, el Xerta es la conexión más auténtica que se puede encontrar en Barcelona con el Delta del Ebro.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.