Balthasar Neumann Chor & Orchester ★★★★★
Dirección: Lionel Sow
Lugar y fecha: Palau de la Música Catalana (11/III/2026)
Palestrina y Bruckner se encuentran en un concierto preciosista y a la vez sensible en el Palau de la Música

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.
Balthasar Neumann Chor & Orchester ★★★★★
Dirección: Lionel Sow
Lugar y fecha: Palau de la Música Catalana (11/III/2026)
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Un concierto singular, amplio conceptualmente, preciosista y a la vez sensible incluso en la propina que cerró la sesión, el Locus iste, síntesis expresiva y transparente de Anton Bruckner, compositor ya bicentenario a quien estuvo dedicada la segunda parte del concierto con su Missa n.º 2 , de 1866. La primera parte se centró esencialmente en partes de la Missa sine nomine de Giovanni Pierluigi da Palestrina, en copia/adaptación, unos 150 años más tarde, de un Johann Sebastian Bach respetuoso con el canon palestriniano y las esencias de la expresión religiosa.
Vemos que no solo Bach, sino más tarde Mozart, Verdi, Bruckner… bucearon en esas fuentes de tiempos contemporáneos a la Reforma
Aquí cabe preguntarse en qué consisten estas esencias que hacen que una música genere una actitud trascendente. Salvo con el gregoriano, no hay definición sobre lo que es la “música sacra”. Posiblemente tendríamos respuestas en el terreno musical, intervalos, armonía, homofonía-polifonía…; otras en cuanto a la importancia del texto y el idioma y más… Pero vemos que no solo Bach, sino más tarde Mozart, Verdi, Bruckner… bucearon en esas fuentes de tiempos contemporáneos a la Reforma.
Y también lo hizo el actual Lorenzo Donati, de quien escuchamos Sicut cervus , que rememora la obra homónima de Palestrina. Pequeña pieza coral, expresiva, sensible, espacial, que centra su expresión polifónica en un motivo melódico, habla hacia fuera, es extrínseca, a diferencia de la interioridad de Palestrina. No es el texto, pues, lo que caracteriza lo sagrado, lo trascendente… Es la belleza? Pero, qué es lo bello?
Dado que este pequeño espacio de crítica es ajeno a la ensayística, pasamos a la fantástica Missa n.º 2 de Bruckner de la que oímos una versión de virtuosismo y sensibilidad coral. Podría ser contradictorio, pero no en este caso de solistas que asumen su papel muy sutil en el conjunto, con una variedad de matices que, sumados a los que exige el propio Bruckner, logran un resultado excelso. Los vientos respondieron con gran calidad, fiel a los momentos a veces sencillos –pero exigentes– de estructura silábica, o de expresión más humanizada, respondiendo al carácter de las partes de la liturgia. Una experiencia singular que nos permitió compartir un espacio interior, adecuado a esos días.
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.