Se declaran emocionados de volver a verse en pantalla. No tanto por el vértigo de repasar una carrera de más de cuarenta años —con millones de discos vendidos y legiones de seguidores— como por lo que permanece intacto: la sensación de seguir siendo cuatro amigos haciendo lo que más les gusta. Hombres G llegan a los cines este 8 de mayo con Los mejores años de nuestra vida, que en unos meses podrá verse en Movistar Plus+, y lo hacen desde un presente que desmiente cualquier tentación de nostalgia.
Porque siguen llenando estadios en España y Latinoamérica, recibiendo cartas apasionadas de fans que, por edad, podrían ser sus nietos, y subiéndose al escenario con una mezcla de oficio y entusiasmo que descoloca cualquier tópico sobre el paso del tiempo. “Seguimos ilusionados como el primer día”, repiten. O quizá más: sin la presión de demostrar nada, con la serenidad de quien ha atravesado todos los ciclos posibles y ha aprendido a disfrutarlos.
Ese espíritu atraviesa también el documental dirigido por Charlie Arnaiz y Alberto Ortega, que se centra en el vínculo que sostiene al grupo. “Es la historia de cuatro amigos, más que la de una banda de música”, resumen ellos mismos. Una historia de éxito, sí, pero también de pausas, dudas, roces y regresos.
¿Cómo nace la idea del documental?
Charlie Arnaiz: Surge de forma muy natural. Empezamos a trabajar con el grupo en la gira del 40 aniversario y nos dimos cuenta de que había mucho material. Nunca se había hecho una película con un planteamiento cinematográfico, y pensamos: ¿por qué no?
¿Qué queríais contar exactamente?
Charlie A.: Queríamos construir algo por encima de la música, una emoción compartida. No hacer el típico documental de grupo, sino algo que conectara con la gente.
David Summers: Es más la historia de cuatro amigos que la de una banda. Nosotros éramos amigos antes del grupo y eso es lo que sostiene todo.
El documental tiene mucho material de archivo. ¿Fue complicado manejarlo?
Alberto Ortega: Muchísimo. Había una cantidad ingente de material, incluso inédito. La primera versión duraba cuatro horas. El gran reto fue sintetizar.
Charlie A.: Teníamos que equilibrar: que el fan se reconociera en lo vivido, pero que quien no lo es no se perdiera ni se aburriera.
La película no esquiva los momentos difíciles. ¿Era importante mostrar esos claroscuros?
Rafael Muñoz: Claro. No siempre estás arriba ni eres el mejor. Hay momentos de bajada, de duda, de parar. Pero eso también forma parte del camino.
Y en el parón, ¿cómo se gestiona volver a la normalidad después de haber sido una estrella?
Rafa M.: Es que nosotros nunca nos creímos unas estrellas. Siempre hemos sido cuatro tíos muy normales y la nuestra es una historia de éxito, pero también de fracaso y de volver a levantarse.
¿Qué papel juega el paso del tiempo en el relato?
Charlie A.: Es fundamental. Nos interesaba ese contraste entre el archivo de los ochenta y el presente. Ver cómo ha cambiado el mundo y la música pero ellos se mantienen.
Daniel Mezquita: Cuando miramos atrás vemos que dos tercios de nuestra vida han sido siendo Hombres G. Es muy fuerte.
David S.: Nunca pensamos que duraríamos, pero aquí seguimos.
Javier Molina: De hecho, volvimos a petición del público. En la película se explica cómo se fueron organizando los fans en foros de Internet. No se olvidaron de nosotros cuando paramos.
Entonces, ¿los mejores años del título?
Rafael M.: Los mejores años son ahora. Anuncias un concierto y las entradas vuelan. Los discos se siguen vendiendo.
David S.: Estamos en nuestro mejor momento. Tocamos mucho mejor ahora que en los 80. La película empieza con un estadio lleno en el presente por eso.
También hay una lectura generacional muy clara.
Daniel M.: Queríamos que los chavales entendieran de dónde viene todo esto. Si no lo viviste, es difícil de imaginar cómo era el negocio de la música entoces.
Charlie A.: Y a la vez, queremos que quienes lo vivieron hagan un viaje emocional. Yo mismo fui fan y ahora lo comparto con mi hijo.
¿Cuál diríais que es el mensaje final de la película?
Javier M.: Creo que refleja nuestros valores: sencillez, trabajo, compañerismo y amistad. Y seguir adelante dándolo todo.
David S.: El objetivo es que salgas del cine mejor de lo que entras. Que te den ganas de abrazar a la gente que quieres.
Después de más de 40 años, ¿cuál es el secreto?
David S.: La ilusión. Salir al escenario y ver a la gente feliz nos sigue emocionando como el primer día. Mientras eso esté, seguiremos.
De momento, además del estreno del filme, presentan nuevo disco, inician gira por España este mayo y el año que viene lo tienen prácticamente comprometido: México, Colombia, Perú... Como dicen en la película, lo suyo “nunca fue ser los mejores, sino conectar”. Y, cuatro décadas después, siguen haciéndolo.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.