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Cultura La huella de la historia

Se exilió a México con dos maletas: el legado de Marian Font ingresa en el Arxiu Nacional

La nieta de un represaliado del franquismo dona a la memoria común un millar de cartas, informes y fotos

Se exilió a México con dos maletas: el legado de Marian Font ingresa en el Arxiu Nacional
Diana López Font, nieta de Marian Font Orobitg, muestra algunos documentos del archivo de su abuelo XAVI JURIO
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Actualizado hace 88 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Él salió con dos maletas a bordo del  Mexique , ella volvió con siete carpetas en un avión de Emirates.
  • 02El primero, Marian Font i Orobitg, fue militante de Esquerra Republicana de Catalunya en los años 30, comisario de la Columna Macià-Companys durante la Guerra Civil y exiliado en México, donde murió en 1977 después de una vida de militancia diferida.
  • 03Desde allí viajó el domingo pasado su nieta, Diana López Font, que esta semana ha hecho entrega de su legado político y personal, condensado en un millar de documentos, al Arxiu Nacional de Catalunya.
  • 04En su viaje, López no quiso facturar la maleta con los documentos.

Él salió con dos maletas a bordo del Mexique , ella volvió con siete carpetas en un avión de Emirates. De 1939 al 3 de mayo de 2026. Abuelo y nieta. El primero, Marian Font i Orobitg, fue militante de Esquerra Republicana de Catalunya en los años 30, comisario de la Columna Macià-Companys durante la Guerra Civil y exiliado en México, donde murió en 1977 después de una vida de militancia diferida.

Desde allí viajó el domingo pasado su nieta, Diana López Font, que esta semana ha hecho entrega de su legado político y personal, condensado en un millar de documentos, al Arxiu Nacional de Catalunya. En su viaje, López no quiso facturar la maleta con los documentos. Superaba el volumen permitido en cabina, pero en el mostrador del aeropuerto contó lo que llevaba e hicieron la vista gorda: “No lo puedo perder”.

“Junto con otros amigos intervine en la incautación del edificio de Correos y Telégrafos”

“No sé deshacerme de todo esto, pero debe ser así; que todo el mundo tenga acceso”, explica Diana López con un nudo en la garganta. La Vanguardia tuvo noticia del viaje y pudo echar un vistazo a los papeles en el piso de sus tíos, en Sants, donde ella se alojó.

Son cartas, carnets militares, informes, estudios, postales, poemas, fotografías. Analizan la situación política, económica, cultural y migratoria. Hay numero-sas notas e informes firmados por Josep Tarradellas, dirigidas a terceros; alguna es “confidencial”.

Uno de los textos denuncia que en la Barcelona de la posguerra hay ya “un 37%” de población nacida fuera de Catalunya.

Otro es una carta de Eugene Black, del International Bank for Reconstruction and Development, a Mariano Navarro, ministro de Hacienda de Franco, en la que analiza la política económica franquista.

En una carta de 1961 al periodista Màrius Calvet, bajo el epígrafe “estrictamente personal” Josep Tarradellas le expone que cuando en sus viajes a México ha criticado “la táctica” y “la acción” del exilio, “advirtiendo de los peligros que comportaba no tener presente la realidad política de dentro de Catalunya”, solo ha tenido “disgustos”.

Cuando el 27 de noviembre de 1977 muere de un infarto Marian Font –Mariano en los documentos oficiales de identidad–, su esposa, Isabel Fernández Bernús (nacida en Palamós en 1909), decide conservar todos los papeles; cuando en el 2002 muere ella, pasan a casa de su hija Montserrat; cuando muere ésta, su hija Diana se encuentra la colección.

El fondo contiene alrededor de mil documentos: unos 230 folios de documentación del Govern y de ERC en el exilio, unos 265 documentos y correspondencia de la Generalitat, 105 cartas recibidas en el campo de concentración de Francia enviadas por su esposa desde Saint Nicolas, y de su cuñado desde el campo de Bram, entre otros; otras cartas de amigos; una veintena de poemas; y varias decenas de folios y estudios sobre masonería, a la que era afín Marian Font.

Uno de los textos expone que en la Barcelona de la posguerra hay ya “un 37%” de población nacida fuera de Catalunya

Hace un par de años, López (que había estudiado diseño en Barcelona) estaba de visita. En un paseo por el Raval, entra en una exposición del Memorial Democràtic, de un personaje cuyo nombre no recuerda del exilio en México. “Era muy parecido a lo que yo tenía, se lo conté a la chica del mostrador y me dijo que si traía el legado de algún modo mi abuelo podía volver a Catalunya”. Ya desde México, acabó contactando con el Arxiu Nacional, que valoró en remoto el material y en diciembre le pidió que de algún modo lo enviara. Ha venido en persona. “Su vida forma parte de un puzzle, su vida muestra cosas pero no el puzzle completo; las pequeñas historias conforman la gran historia, y yo quiero que se conozca”.

Carnet militar de Marian Font i Orobitg 
Carnet militar de Marian Font i Orobitg LA VANGUARDIA

Marian Font murió de un infarto al poco de –vía franquismo– la reinstauración de la monarquía. “Siempre digo que murió por eso, él era muy republicano y de pronto iba a volver la democracia, pero también la monarquía, y ese precio no lo pudo soportar”.

Font se había exiliado en 1939, desde el campo de concentración del Barcarès, en el sur de Francia. Su esposa y la pequeña Isabel pasaron la guerra en Barcelona, con el miedo de que lo movieran a otro campo y le perdieran el rastro. Rechazados por el Reino Unido y por los Países Bajos, finalmente logran permiso para exiliarse al México de Lázaro Cárdenas. La familia se reencuentra en el muelle francés desde el que parten. Todos sus bienes, en dos maletas.

México impone tres condiciones para dejarles entrar: tener oficio, no recalar en Ciudad de México y no meterse en política.

Marian Font es contable, pero se presenta como carpintero.

Se instalan en la periferia, donde pasan graves penurias antes de acomodarse un poco y comprar una casa de dos pisos; en los bajos montará un negocio de vidrio y muebles con otro catalán. “Era arquitecto y medio artista: fue ruinoso”, explica López.

No se mete en política: ya estaba. Aunque antes del exilio era un militante de base de ERC, Font fue el comisario de la Columna Macià-Companys, que integró a militantes de ERC en el frente sur de Aragón.

“Tuvo un papel relevante en el exilio, porque su profesión de contable le convirtió en tesorero de Esquerra en México”, valora Josep Vall, presidente ejecutivo de la Fundació Irla, que como think tank del partido recoge y estudia las vidas de sus militantes de aquellos años, “y era metódico y por eso conserva tantos papeles, informes y cartas de Josep Tarradellas”.

De su papel en la República y la Guerra Civil se sabe poco. En un currículum que presenta ante la rama masónica de México y que viene en el legado expone que en abril de 1931 interviene “en las elecciones municipales que se celebraron en toda España y cuyo resultado sirvió para que el día 14 se proclamara la República. Junto con otros amigos intervine en la incautación del edificio de Correos y Telégrafos de Barcelona”.

Tuvo un papel relevante en el exilio, porque su profesión de contable le convirtió en tesorero de Esquerra en México”

Según ese currículum, Font se había formado como perito mercantil y en 1926 había entrado a trabajar en la Compañía Telefónica.

En febrero de 1930 entra en una compañía de fabricación de muebles para “hospitales, clínicas y peluquerías”, y un año después lo deja “voluntariamente” para integrarse en el “personal burocrático del organismo que se había creado en Catalunya con motivo de la proclamación de la República”. Estuvo en Presidència, Parlament y Treball i Previsió Social.

En 1933 ganó la plaza de secretario del ayuntamiento en Cornellà, que ejerció “hasta el 6 de Octubre de 1934 en que fui separado del mismo. Esta vez no fue voluntariamente, pues consecuencia de los hechos de octubre de 1934 tuve que abandonarlo”.

“Después de las jornadas del 19 de julio de 1936 –prosigue– trabajé en la organización de la Columna de voluntarios Macià-Companys que salió a combatir al fascismo en los frentes de Aragón. Actué en calidad de Comisario de Guerra y al ser militarizada dicha fuerza fui nombrado capitán de Intendencia de la 131 Brigada Mixta y después secretario de la Jefatura de Intendencia del XI Cuerpo de Ejército, habiendo tomado parte en todas las acciones de guerra en que intervino la unidad a la cual pertenecía, citando entre otras, las batallas de la Sierra de Alcubierre, Vivel del Río, Belchite y el Ebro. Durante este tiempo se creó en Pons una Escuela de Perfeccionamiento de oficiales de Intendencia y fui nombrado profesor de contabilidad y pagaduría en campaña”.

México impone tres condiciones para dejarles entrar: tener oficio, no recalar en Ciudad de México y no meterse en política

Efectivamente la columna Macià-Companys “se despliega en Vivel del Río Martín, en Teruel, desde septiembre de 1936. En febrero de 1937 recibieron allí durísimos ataques, y deben replegarse hasta otro pueblo, Martín del Río, a dos kilómetros”, explica Gonzalo Berger, historiador especialista en Guerra Civil y en las milicias antifranquistas.

En marzo de 1938 el ejército franquista atravesó aquel frente. Las unidades republicanas habían recibido la orden de resistir, pero sus mandos fueron capturados y fusilados allí mismo. Berger avanza que en la zona existe una fosa común, analizada mediante georradar, y en la que puede haber “unos treinta cuerpos”, que será excavada el verano próximo.

Font ya no estaba allí. Con toda seguridad, esos treinta fusilados fueron sus compañeros. “Todo este sufrimiento es el de muchos. Es la historia de muchos. Cosas que no se pueden repetir jamás”, concluye la nieta.

Ignacio Orovio
Ignacio Orovio
Periodista

Redactor jefe de A Fondo. Antes, en Cultura, Política y responsable de tribunales en Barcelona y Madrid. Entre 2005-2007 cubrió el proceso de paz con ETA. Contacto: afondo@lavanguardia.es

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.