01Inauguración del órgano Montserrat Torrent ★★★★★ Intérpretes: P.
02Arquillué, recitado; organistas: Montserrat Torrent, Bernat Bailbé, Guido Iotti, Juan de la Rubia, Ignacio Ribas, Saskia Roures y Joan Seguí.
03Lugar y fecha: Oratori de Sant Felip Neri (18/V/2026) En oposición al mundo del concierto, el organista, después de conmover con sutiles timbres o la potencia emergente de más de tres mil tubos en la celebración, suele permanecer alejado del público, como una sombra modesta, casi deshumanizada.
04Aquí, en esta celebración, salieron a la tribuna del coro a saludar presididos por la homenajeada Montserrat Torrent, y hasta tomaron cuerpo al final en la cercanía del altar.
Inauguración del órgano Montserrat Torrent ★★★★★
Intérpretes: P. Arquillué, recitado; organistas: Montserrat Torrent, Bernat Bailbé, Guido Iotti, Juan de la Rubia, Ignacio Ribas, Saskia Roures y Joan Seguí.
Lugar y fecha: Oratori de Sant Felip Neri (18/V/2026)
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En oposición al mundo del concierto, el organista, después de conmover con sutiles timbres o la potencia emergente de más de tres mil tubos en la celebración, suele permanecer alejado del público, como una sombra modesta, casi deshumanizada. Aquí, en esta celebración, salieron a la tribuna del coro a saludar presididos por la homenajeada Montserrat Torrent, y hasta tomaron cuerpo al final en la cercanía del altar.
Recuperar el discurso trascendente es hablar de una dimensión más íntima, y el órgano/organero/organista es, majestuoso y a la vez humilde servidor
Inaugurar un órgano, parece ahora anacrónico; enhorabuena para quienes han participado activamente de esta aventura y otras similares que estamos viviendo. Retornar la música a la iglesia, como hacen las Misas Polifónicas, recuperar ese discurso trascendente, es hablar de una dimensión más íntima, y el órgano/organero/organista, majestuoso y a la vez humilde servidor, sintetiza (si bien algo fuera de foco en estos momentos en que las “máquinas” se atribuyen por sí virtudes musicales), es labor admirable, como lo es el apoyo de la Administración.
Como bien reflejan los versos de Narcís Comadira, el órgano –y su antiguo servidor que manipulaba los fuelles- acompaña hasta hoy la historia. Desde antiguos documentos medievales catalanes de consagración de órganos en iglesias y monasterios, a hechos más recientes, como los que construyó Amezúa para la casa “musical” de los Güell en diálogo con Gaudí. O el que fue asombro del momento el gran órgano –eléctrico- del Palau de les Belles Arts. El progreso se miraba en los órganos, y la Exposición Universal del año 1929 exhibió el del Palau Nacional, que aún –mudo- se puede ver.
Montserrat Torrent toca el órgano durante la inauguración del nuevo órganoJoan Mateu Parra
Cien años más tarde tenemos felizmente una buena generación de organistas, y Barcelona recupera con orgullo órganos eclesiásticos, como éste “Montserrat Torrent” de ilustre fábrica Blancafort que generó emoción polivalente al sonar el Tiento y discurso de segundo tono de Francisco Correa de Arauxo de manos de la homenajeada. Primeros sonidos del nuevo órgano al parecer excelente, en un breve programa musical que dialogaba con los versos de Comadira, pensado para mostrar sus posibilidades. Y así escuchamos esa calidez sutil del contrapunto que proyecta el espíritu, del sevillano Correa, de tiempos de la polifonía de Morales y Guerrero. No estuvo ahora, pero celebraremos a Cabezón y tantos otros constructores de un tan notable repertorio que –en consonancia con organeros- dio forma al universal órgano ibérico barroco.
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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.