01A sus 57 años, Paco Roca  ha decidido abrirse con sus lectores.
02No es que no lo hubiera hecho antes, pues en sus cómics siempre ha mezclado autobiografía y recuerdos, como en   La casa   (2015), donde narró la experiencia de volver con sus hermanos a la vivienda familiar para vaciarla tras la muerte de su padre; o, un año antes, en   Andanzas de un hombre en pijama (2014), que bebía directamente en su vida cotidiana, la de un hombre que trabaja desde casa como dibujante.
03Pero lo que ha hecho en su último trabajo,   El viaje   (Astiberri) es distinto: “Un trabajo enorme de sinceridad.
04Tanto es así, que el propio Paco llegó a cuestionarse si enviarlo a imprenta o no”, reconocía hace unos días en el Salón Comic Barcelona el dibujante MacDiego mientras hablaba con la prensa sobre una retrospectiva del dibujante que se pudo ver en el certamen.
A sus 57 años, Paco Roca ha decidido abrirse con sus lectores. No es que no lo hubiera hecho antes, pues en sus cómics siempre ha mezclado autobiografía y recuerdos, como enLa casa(2015), donde narró la experiencia de volver con sus hermanos a la vivienda familiar para vaciarla tras la muerte de su padre; o, un año antes, enAndanzas de un hombre en pijama (2014), que bebía directamente en su vida cotidiana, la de un hombre que trabaja desde casa como dibujante. Pero lo que ha hecho en su último trabajo,El viaje(Astiberri) es distinto: “Un trabajo enorme de sinceridad. Tanto es así, que el propio Paco llegó a cuestionarse si enviarlo a imprenta o no”, reconocía hace unos días en el Salón Comic Barcelona el dibujante MacDiego mientras hablaba con la prensa sobre una retrospectiva del dibujante que se pudo ver en el certamen.
Cuando La Vanguardia pregunta al propio Roca si eso era cierto, trata de quitarle hierro al asunto: “Aunque hubiese querido, habría sido imposible. Los editores me habrían querido matar”. Admite de todos modos que le encanta el juego de que el lector se pregunte constantemente qué es realidad y qué es ficción, pese a que haya “mucha verdad” en sus páginas, pues “uno siempre acaba echando mano de las experiencias personales”.
Nuestros abuelos creían en el matrimonio; ahora, en cambio, se prioriza el individualismo”
Contenido para suscriptores
Sigue leyendo con toda la información
Accede al artículo completo, al análisis de nuestros especialistas y a todo el contenido premium de La Vanguardia.
Artículos premium sin límite y sin publicidad intrusiva
Newsletters exclusivas y la edición impresa en PDF
↓ Vista de revisión · contenido bajo el muro (oculto en producción)
En estas páginas sabe que es inevitable que tanto lectores como periodistas le pregunten si Fran es él o no, el protagonista de esta nueva obra, pues en muchos aspectos lo recuerda: hombre de mediana edad que, gracias a su trabajo, viaja por todo el mundo. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, pues sus constantes ausencias le llevan a separarse de su esposa tras 20 años de convivencia. Se acaba enfrentando a su soledad y a sus pensamientos más tristes en un pueblo de la Patagonia argentina, cuando le anuncian que su vuelo ha sido cancelado y que no podrá llegar a tiempo a casa para ver a sus hijas, tal y como les prometió antes de partir.
Paco Roca junto a su retrospectiva, en el salón Comic Barcelona Andreu Esteban
“Es cierto que todo parte de la ruptura de una relación que tuve hace años –confiesa finalmente–, aunque eso me sirve para narrar otras cosas. Entre ellas, las relaciones de pareja y lo que buscamos en ellas. ¿Son posibles a largo plazo en nuestro mundo actual?”, se pregunta Roca, que ha querido centrarse en el duelo inicial de una ruptura amorosa, “una de las experiencias más dolorosas que existen pero que, vista con perspectiva, es efímera”.
No es que el artista no crea en el amor. “Creo, y mucho”, asegura. Pero admite a veces tener dudas sobre si el ajetreado ritmo de vida contemporáneo permite que estos vínculos sean sanos y duraderos. “Ansiamos crear proyectos en común, pero tenemos un montón de cosas que van en contra de eso: seguir teniendo nuestro espacio, cumplir todos nuestros sueños y no ceder en nada. Nuestros abuelos creían en el matrimonio por encima de todo y luchaban por mantenerlo. Ahora, en cambio, se prioriza el individualismo”.
Ansiamos crear proyectos en común, pero tenemos un montón de cosas que van en contra de eso”
En su caso, y en el de Fran, se suma la fama. “He cumplido el sueño infantil de ser dibujante y de tener muchos lectores. Vivo muy bien y no se me ocurriría quejarme, pero para llegar donde estoy hoy, he tenido que hacer sacrificios. Siento que muchas veces se me ha escapado el tiempo. Hoy, más consciente de ello, trato de atraparlo en mis manos”. Y cumple con su palabra. Al otro lado de la puerta, en un sofá, le espera una de sus hijas a que acabe de trabajar para ir juntos a conocer a sus ilustradores favoritos.
Lara Gómez Ruiz
Cultura
Lara Gómez (Barcelona, 1993) es licenciada en Periodismo por la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna y está especializada en cultura y género. Aunque lo intentó, nunca llegó a aprender alemán. Su gran pasión es escribir, por lo que todo aquello que ve es material sensible para transformarse en un pequeño relato o en un guion. Sueña con cubrir los Oscars in situ.
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.