¿No pensarás presentarte en Viladrau y decirles que eres de Viladrau? –me pincha mi amiga chinchona–.
El pasado fin de semana tenía que intervenir en un acto conmemorativo de los 90 años de la Font de l’Oreneta inaugurada en mayo de 1936, un mes y medio antes del inicio de la guerra. Está dedicada a Guerau de Liost, con una estela de Joan Rebull, un dístico de Carner y una jardinería de Joan Mirambell, fabulosa.
El tío Mariano tuvo una tienda de chicles y sobres sorpresa en la calle Arbúcies
–¿Por qué no? La familia de mi abuelo fabricaban zuecos en el pueblo. Una vez, mi madre le preguntó a mosén Pladevall, que era un sabio, de donde salía nuestro apellido y le dijo que éramos los únicos Mota de Viladrau.
–Pero acabas de ir a Castelló y les dijiste que eras de Castelló.
–¡Es que lo soy! Vi como el Castelló le metía 4-0 al Barça en abril de 1973, mi padre me llevó a la final de Copa contra el Atlhetic de Bilbao en Madrid, que perdimos 2 a 0. En 2022 el amigo En 2022 Jaume Garcia Llorens me invitó a participar en el libro del centenario del C.E. Castelló y me hizo feliz.
–Eso no es ser de Castelló.
–Pero yo me siento de allí. El diario Levante, a propósito del retrato de mi padre en El barri la plata tituló: “El hombre que quiso ser valenciano”. Mi padre nació en Barcelona pero escogió ser de Castelló. A mi, con menos intensidad, me pasa lo mismo. Todos tenemos identidades múltiples.
–Y ahora quieres ser de Viladrau.
–Tengo una fotografía de 1913 o 1914 que parece del Far West, con un tatarabuelo, los bisabuelos y los siete hijos Mota Recasens. El más pequeño, un bebé, es el tío Mariano, que tuvo una tienda de chicles y sobres sorpresa en la calle Arbúcies. Era una institución. Aparece en un libro de caminatas de Josep M. Espinàs. Mi madre y mi tío pasaron la guerra en Viladrau, para evitar los bombardeos. Cuando leyó El vel de Maia (1974) de Marià Manent mi madre se emocionó porque habla de la muerte de su padrina. Una vez visitamos a Mariano y le preguntamos como se encontraba. A mi madre le encantó que en lugar de decir que iba a hacerse unos análisis, el tío Mariano dijera que se iba a fer un arqueig (un arqueo de caja). Yo lo digo medio en broma : vaig al CAP que m’han de fer un arqueig . Juraría -no me preguntes de donde lo he sacado- que Mariano plantó la cruz actual de Matagalls: la anterior creo que la destruyó un rayo.
Llego a Viladrau y nadie se acuerda Mariano. Todos me hablan del hijo adoptado, sobrino de su esposa, del mismo nombre. Pienso en la segunda muerte de Borges y Julià de Jòdar: cuando ya nadie se acuerda del que ha muerto. Impertérrito, en mi parlamento me refiero a los Mota y a los zuecos. Al atardecer, en el Mas Rusquelles, la casa de Guerau de Liost la fiesta termina con una copa. Una señora sale a mi encuentro: “ els esclopers Mota! I tant! I en Mariano que era tan eixeri t ! ” Salvados.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.