01El ClàssicAnd no solo provee a su público de una inusual proximidad con las estrellas de la ópera por un precio seis veces más asequible que la platea del Liceu –Anna Netrebko el año pasado o Elīna Garanča en la inauguración de esta 4.ª edición–  sino que consigue que las propias artistas quieran repetir.
02Este viernes, tras su recital en el cálido e íntimo Auditori Nacional d’Andorra, en Ordino, la prodigiosa mezzo letona aseguró que le había encantado el lugar.  “Quiere volver”, comentaba Joan Anton Rechi, el director artístico de este certamen que, poco a poco y con 900.000 euros de presupuesto, va queriendo situar ese país pirenaico –que para los franceses es poco más que la tienda de cigarrillos a buen precio– en la onda del turismo cultural europeo.
03Rechi sabe que desestacionalizar es vital para un país con poca industria que depende en gran medida del sector turístico y cuyas temporadas de esquí dependen del cambio climático.
04Y justamente el turismo cultural genera tanto como la automoción en Europa.
El ClàssicAnd no solo provee a su público de una inusual proximidad con las estrellas de la ópera por un precio seis veces más asequible que la platea del Liceu –Anna Netrebko el año pasado o Elīna Garanča en la inauguración de esta 4.ª edición– sino que consigue que las propias artistas quieran repetir. Este viernes, tras su recital en el cálido e íntimo Auditori Nacional d’Andorra, en Ordino, la prodigiosa mezzo letona aseguró que le había encantado el lugar.
“Quiere volver”, comentaba Joan Anton Rechi, el director artístico de este certamen que, poco a poco y con 900.000 euros de presupuesto, va queriendo situar ese país pirenaico –que para los franceses es poco más que la tienda de cigarrillos a buen precio– en la onda del turismo cultural europeo. Rechi sabe que desestacionalizar es vital para un país con poca industria que depende en gran medida del sector turístico y cuyas temporadas de esquí dependen del cambio climático. Y justamente el turismo cultural genera tanto como la automoción en Europa.
“Elina me ha dicho que quiere volver”, comentaba Joan Anton Rechi, director artístico de este certamen que quiere situar Andorra en la onda del turismo cultural europeo
Contenido para suscriptores
Sigue leyendo con toda la información
Accede al artículo completo, al análisis de nuestros especialistas y a todo el contenido premium de La Vanguardia.
Artículos premium sin límite y sin publicidad intrusiva
Newsletters exclusivas y la edición impresa en PDF
↓ Vista de revisión · contenido bajo el muro (oculto en producción)
Es lo que persiguen las seis partes implicadas en el ClàssicAnd: el Ministerio de Cultura y el de Turismo de Andorra, los Comuns de Andorra la Vella y Ordino, más los patrocinadores Mora Banc y Crèdit Andorra. De la mano de Rechi buscan alinearse con otras plazas estivales –el calor ya ha llegado también aquí arriba– dedicadas a las artes líricas y escénicas que reciben a un público visitante. El festival no explota un único espacio sino que abre a la gente lugares emblemáticos como la Casa de la Vall, la casa fortificada que durante tres siglos fue el centro político del país.
Para sus históricas dependencias con pinturas e iconografía bíblica que habitan sus muros, se creó este sábado una pasión contemporánea y laica en la que la actriz Àngels Bassas encarnó a una atormentada María mientras Uri Guillem convertía a Jesucristo en una víctima del sistema que no moría en la cruz precisamente por amor. Con dirección escénica y dramaturgia de Piero Mastronardi, la acción tenía lugar sobre la música -poco ensayada- de la Pasión según san Mateo de Bach para un cuarteto de cuerda y dos cantantes.
Un momento de 'Carmina Burana' en la carpa del Parc Central de Andorra la VellaMaricel Chavarría
Las producciones grandes -en Andorra nunca antes se había hecho una ópera completa con coro y orquesta- se celebran en la carpa que se instala en el Parc Central de Andorra la Vella, donde la noche del sábado unos doscientos músicos entre coros y orquesta interpretaron Carmina Burana bajo a batuta del infalible Josep Caballé Domènech para deleite de las más de 400 personas que llenaban el aforo. Una standing ovation de cinco minutos de llevaron los músicos de la ONCA y de la Joven Orquesta Sinfónica de Galicia, además de los del Coro de la Sinfónica Galicia y el Cor Infantil Amics de la Unió de Granollers, y los solistas, entre los que brilló el barítono Guillem Batllori.
Rechi, que compagina este proyecto de país con su carrera como director escénico, ha programado en esta carpa para este domingo una función del Combattimeno de Monteverdi en la producción de Peralada dirigida por él mismo. Aunque será semiescénica, pues en este país hay un déficit de espacios para las artes escénicas que requieren un foso para la orquesta. El 5 de junio será la Compañía Nacho Duato la que actúe, y el 7 cerrará la edición Fanny Ardant con el mito de Casandra.
El Auditorio Nacional de Andorra, en Ordino, inaugurado en 1991, fue el producto de rehabilitar lo que anteriormente había sido el museo que Ramon Areny-Plandolit levantó junto a la casa pairal familiarMaricel Chavarría
Se han hecho espectáculos en plazas y espacios naturales. Pero es el Auditorio Nacional –en el que actuarán el día 6 Christian Zacharias y el Leipzig Quartet– la joya que ha cautivado a Elīna Garanča en su visita relámpago a Ordino, antes de salir disparada hacia París para seguir con la gira del Réquiem de Verdi que hace pocas fechas la llevó a Barcelona y Madrid. Su recital en Ordino del viernes incluyó Brahms, Mendelssohn y el Faust de Berlioz, pero fue con Samson et Dalila de Saint-Saëns y La reina de Saba de Gounod cuando despertó el calor del público.
En la segunda parte, rotunda en su técnica vocal y compromiso actoral, la mezzo sorprendió como La doncella de Orleans de Chaikovski... y sacó el donaire –que no buena dicción– de sus años en España con las zarzuelas del maestro Chapí y la Habanera de la Carmen de Bizet. Cómoda a pesar de haber llegado aquel mismo día y tener que partir y pernoctar en el hotel del Prat, la diva regaló un inolvidable “Voi lo sapete o Mama” de Cavalleria Rusticana y una canción letona, la misma con la que acabó su recital de hace un par de años en el Liceu.
Pau-Xavier d’Areny-Plandolit convirtió el proyecto de hotel en Ordino en un museo con jirafas y serpientes
Lo que le faltó conocer –y queda para la próxima– es la asombrosa historia de este Auditorio que fue erigido como museo de Ciencias Naturales en los años 30 del siglo XX, durante la fiebre de la taxidermia. Por iniciativa del doctor Pau-Xavier d’Areny-Plandolit, médico, dentista, ginecólogo, naturólogo y taxidermista, se construyó junto a la casa pairal de los Areny-Plandolit –poderosa familia del país, ligada al hierro, las forjas, el comercio y la ganadería– lo que iba a ser un hotel y acabó en un museo de flora y fauna.
Un volumen publicado por el doctor Ramon Areny de Plandolit
Aquel pequeño pueblo pirenaico tenía el primer museo de Andorra y su contenido eran jirafas, elefantes o serpientes disecados… La colección fue a parar al museo zoológico de Barcelona y en 1955 el llamado Museu d’Areny cerró. El espacio se dedicó al almacén de grano y al secado de tabaco. Hasta que en los años ochenta se reformó y desde 1991 alberga, con la piedra original exterior y la madera interior, el Auditori Nacional de Andorra.
El taxidermista en ciernes era hijo, ojo, del padre de la Andorra moderna, Guillem d’Areny-Plandolit, que tuvo una vida novelesca, como se detalla en el museo de la casa pairal que él convirtió en noble. El principal reformador político de la historia de Andorra fue elegido primer síndico general tras la Nova Reforma de 1866. Y ante la crisis económica de las forjas, impulsó un modelo de balneario-casino para Andorra. Quería una Mónaco de los Pirineos. La ubicación del casino generó una disputa que acabó con su cargo.
La Casa de Areny-Plandolit es uno de los museos más emblemáticos del país.Maricel Chavarría
Su mayor desgracia, no obstante, fue un feminicidio que se relaciona –de manera premonitoria– con la ópera. Su primera esposa, Maria Dolors Parrella i Girona, baronesa de Senaller, “la mujer más hermosa de Barcelona”, decía él, fue objeto de obsesión del coronel Durana del ejército español quien el 19 de junio de 1855 la siguió al salir de su casa barcelonesa dirección al Liceu para ver Il trovatore . La atacó en plena calle y le atestó 16 puñaladas. Fue condenado a muerte por garrote vil pero se suicidó con cianuro en la prisión, a pesar de lo cual su cadáver fue ejecutado públicamente.
Maricel Chavarría
Cultura
Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.