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Cultura Estreno de ópera

'Le nozze di Figaro' o las bodas de mi Barbie pastelera

El liceísmo saluda con risas y un “¡bravo!” para el elenco este Mozart de edulcorado montaje de Marta Pazos

'Le nozze di Figaro' o las bodas de mi Barbie pastelera
Luca Pisaroni, Mireia Pintó, Andrè Schuen, Sara Blanch, Adriana González, R. Padullés y R. ScanduizziDavid Ruano
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  • 01El público puede decidir previamente con que ánimo baja al Liceu a ver la última producción propia de  Le nozze di Figaro .
  • 02¿Quiere dejarse embelesar por el Mozart vaporoso, juguetón y preciosista del maestro Giovanni Antonini al frente de la Orquestra del Gran Teatre o llega dispuesto a reír con la edulcorada y satírica puesta en escena con la que Marta Pazos da una vuelta de tuerca a este  dramma giocoso  ?
  • 03No son talantes excluyentes, se pueden alternar a lo largo de las tres horas y media de esta comedia amarga –descanso incluido– sobre un conde que quiere seducir a la prometida de su criado justo antes de que se casen, cosa que, al parecer, resultaba de los más excitante para el pálpito de algunos varones en el siglo XVIII, cuando Beaumarchais escribió la obra en la que pocos años más tarde se basó Da Ponte para este libreto.
  • 04Ese elemento execrable lo presenta Mozart como una comedia de enredos no del todo bufa, pues al fin y al cabo expone aspectos serios de la condición humana.

El público puede decidir previamente con que ánimo baja al Liceu a ver la última producción propia de Le nozze di Figaro . ¿Quiere dejarse embelesar por el Mozart vaporoso, juguetón y preciosista del maestro Giovanni Antonini al frente de la Orquestra del Gran Teatre o llega dispuesto a reír con la edulcorada y satírica puesta en escena con la que Marta Pazos da una vuelta de tuerca a este dramma giocoso ?

No son talantes excluyentes, se pueden alternar a lo largo de las tres horas y media de esta comedia amarga –descanso incluido– sobre un conde que quiere seducir a la prometida de su criado justo antes de que se casen, cosa que, al parecer, resultaba de los más excitante para el pálpito de algunos varones en el siglo XVIII, cuando Beaumarchais escribió la obra en la que pocos años más tarde se basó Da Ponte para este libreto.

Julia Lezhneva, Adriana González y Sara Blanch se llevan la ovación en los ocho minutos de aplausos

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Ese elemento execrable lo presenta Mozart como una comedia de enredos no del todo bufa, pues al fin y al cabo expone aspectos serios de la condición humana. Susanna, la novia –con una celebrada Sara Blanch debutando el papel–, es astuta como para acabar mancomunando todo un mundo femenino y tender una trampa al conde para manifestarse en contra del abuso machista que supone el llamado derecho de pernada . Y Pazos, muy creativa, quiere subrayar la partitura feminista.

Sara blanch hizo un buen debut de papel como Susanna
Sara blanch hizo un buen debut de papel como SusannaDavid Ruano

Con todo, es difícil sostener una ópera tan larga sin que a ratos el juego de antojos biológicos de las relaciones humanas, que se convierten aquí en la química de los ingredientes de un pastel, no acabe cayendo en lo empalagoso e infantil. Pero lo que a simple vista puede parecer una lectura almodovariana de colores saturados –propios de Pazos– tiene un punto dramatúrgico inesperado para lo que suelen ser los montajes de Le nozze. Lo grotesco y lo forzado, lo extravagante y lo artificial –una Susanna/Barbie que da pasitos embutida en disfraces imposibles– son elementos de la estética camp que Pazos quiere llevar la teatralidad hasta un extremo hasta ahora quizás reservado a Rossini y sus óperas bufas.

Un gran pastel de bodas preside la escena y amaga las estancias de las que entran y salen los personajes en esta trama de enredos. Causa gracia que una porción de tarta se escinda abriendo una pequeña habitación con chaise longue, en la que acabarán las parejas disfrazadas de terrón de azúcar (Susanna), tableta de chocolate (el Conde de Almaviva), tetrabrik de leche (Bartolo), botella de coñac (Basilio), tarrina de mantequilla (Marcelina), paquete de levadura (Figaro) y guinda final (la condesa). 

Un gran pastel y colores saturados presiden la escena
Un gran pastel y colores saturados presiden la escenaDavid Ruano

A excepción del inicio, cuando los novios se presentan cual figuritas en lo alto de la tarta -despropósito acústico, pues apenas se oyen sus voces-, los varios pisos del pastel no se ocuparán escénicamente hasta el tercer y cuarto acto, cuando los dúos, tríos y voces a coro elevan la factura de la partitura y lo fían todo a la visión del batuta para ir al unísono. 

El público del Liceu tardó en sonreír. Pero cuando en el tercer acto aparece Adriana González como condesa disfrazada de Ferrero Rocher ya no hay duda: esto es una broma gorda. Y solo queda disfrutarla.

En los ocho minutos de aplausos finales se llevaron la gran ovación la Cherubino Julia Lezhneva y la condesa Adriana González, junto con Sara Blanch. La orquesta y Antonini hundían el teatro mientras algunos sufrían por si Pazos y su equipo recibiría algún abucheo. Pero no fue así, todo lo contrario. El teatro al 95% aplaudió sin mácula una propuesta que deja con una gran sonrisa en los ­labios.

El estreno atrajo a vips como el artista Sergio Roger. También acudieron al estreno la consellera de Cultura, Sònia Hernández, y el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, mientras que en palcos contiguos estaban el director general del Inaem, Javier Monsalve, o el cónsul honorario de Austria, Josep Mª Bové, junto a Francisco Gaudier, quien presumiblemente hallará relevo para su presidencia del Cercle del Liceu en Ernestina Torelló, ¡una mujer!

Maricel Chavarría
Maricel Chavarría
Cultura

Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.