David Roas: “El pueblo ya no se ve como un lugar abandonado, en el que solo viven salvajes con boinas”
Niños fantasmales, vegetación monstruosa, cerdos zombis que regresan tras la matanza... David Roas explora los escalofríos desde la cotidianidad en 'Territorios', su nuevo libro de relatos
El nuevo libro de relatos de David Roas se titula 'Territorios' Miquel Gonzalez / Shooting / Colaboradores
01Hace tiempo que David Roas (Barcelona, 1965) observa que el mundo rural vuelve a ser protagonista en las ficciones, tanto las literarias como audiovisuales.
02Está convencido de que esto es fruto de un proceso de maduración que llega tras las diferentes crisis económicas y movimientos sociales como el del 15-M o el de la reivindicación de la España vaciada, además de la pandemia, pues este cóctel parece haber hecho que volvamos a tener la mirada puesta en el pueblo.
03Ha sido un proceso lento, pero certero, pues “el pueblo ya no se ve como un lugar abandonado, en el que solo viven pueblerinos salvajes con boinas.
04Al fin, lo mostramos como algo más y no como una visión distorsionada de un urbanita”, celebra el autor, que también ha aporta su granito de arena a este enfoque con su nuevo libro de relatos,  Territorios (Páginas de Espuma).
Hace tiempo que David Roas (Barcelona, 1965) observa que el mundo rural vuelve a ser protagonista en las ficciones, tanto las literarias como audiovisuales. Está convencido de que esto es fruto de un proceso de maduración que llega tras las diferentes crisis económicas y movimientos sociales como el del 15-M o el de la reivindicación de la España vaciada, además de la pandemia, pues este cóctel parece haber hecho que volvamos a tener la mirada puesta en el pueblo.
Ha sido un proceso lento, pero certero, pues “el pueblo ya no se ve como un lugar abandonado, en el que solo viven pueblerinos salvajes con boinas. Al fin, lo mostramos como algo más y no como una visión distorsionada de un urbanita”, celebra el autor, que también ha aporta su granito de arena a este enfoque con su nuevo libro de relatos, Territorios (Páginas de Espuma).
Su forma de acercarse a lo rural es a través de lo fantástico y el terror. Niños fantasmales, vegetación monstruosa, cerdos zombis que regresan tras la matanza... Una muestra de lo que se denomina agrohorror. El término lo inventó Ana Martínez Castillo, junto a la que escribió Cuentos de lo insólito rural en el sello leonés Eolas. Desde entonces, se ha vuelto un claro defensor y, prueba de ello, son las historias recogidas en su nueva obra, en las que la inquietud y el desasosiego están garantizados.
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En esta España que muestra, la gente ve Netflix, habla de Tarantino, compra en Amazon y le pregunta dudas a la IA. “Es decir, hace exactamente lo mismo que en la ciudad. Y es en esa cotidianidad donde me gusta buscar lo extraño, lo distorsionado e, incluso, lo grotesco”, confiesa a La Vanguardia.
Y es que, si algo quiere Roas, es demostrar al lector que hay más vida que el folk horror anglosajón y sus formas tópicas, por lo que insiste en la idea de que “las incomodidades también pueden pasar por la mañana y en pueblos que no están aislados y en los que vive gente”. De ahí que considere que la portada del libro, realizada por Fernando Vicente y en la que aparece un espantapájaros rodeado de cuervos en plena luz del día, es “muy acertada”, ya que “se aleja de lo oscuro y lo gótico”.
En su fórmula hay cabida tanto para los escalofríos, como para las denuncias a temas tan de actualidad como la explotación agrícola, el turismo y la despoblación rural. Y, por supuesto, para el humor pues, “no considero que desvirtúe el clima de terror, al contrario, permite que veamos desde la distancia”, y especifica que el suyo no es un humor de carcajada, sino “irónico”, que le permite dar a todo “una segunda vuelta de tuerca” y jugar con los títulos, con originalidades como El gañán entre el centeno.
Sea como sea, si una cosa queda clara leyéndole, es que los extraños terminamos siendo nosotros, pues somos quienes terminamos alterando a estas poblaciones tan especiales. Y eso sí que puede terminar en pesadilla.
Lara Gómez Ruiz
Cultura
Lara Gómez (Barcelona, 1993) es licenciada en Periodismo por la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna y está especializada en cultura y género. Aunque lo intentó, nunca llegó a aprender alemán. Su gran pasión es escribir, por lo que todo aquello que ve es material sensible para transformarse en un pequeño relato o en un guion. Sueña con cubrir los Oscars in situ.
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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.