Iñaki Sandoval (Pamplona, 1974) será a partir de diciembre que viene el nuevo director general del Conservatori del Liceu en sustitución de Maria Serrat, que se jubila tras de 27 años al frente de la institución, cuyo timón cogió con la amenaza de empequeñecimiento por la emergencia del Esmuc, y que acabó marcando una época de gran crecimiento con el nuevo edificio en Nou de la Rambla.
Sandoval aterrizará el próximo enero, cuando acabe sus compromisos con la Hong Kong Academy for Performing Arts, de la que es decano. Durante el acto de presentación, este miércoles en el restaurante Ca l’Isidre, el presidente del patronato de la Fundació Conservatori del Liceu, Sergi Ferrer-Salat, ha explicado que cuando le llamaron estaba convencido de que preferiría quedarse a China, pero en cambio desde el primer momento se mostró entusiasmado, porque para él “es volver a casa”.
Sandoval vuelve al conservatorio en que se graduó como pianista clásico en 1998, y donde entre el 2003 y el 2015 ya estuvo decano de estudios de posgrado y fundó el departamento de jazz, para el que impulsó una alianza con la red internacional del prestigioso Berklee College of Music. Además, del 2015 al 2021 fue el director general de la Viljandi Culture Academy de la Universitat de Tartu, en Estonia.
El futuro director aseguró que “un niño que tiene sensibilidad musical es un niño mejor, porque escucha mejor, es más respetuoso e integrador con los otros”. “Antes que todo soy músico, y he aprendido la gestión en la calle, trabajando”, explicó, comparando una formación musical con una institución educativa en que se tiene que trabajar en “un proyecto coral de responsabilidad colectiva”. “ Para mí, esta vuelta no es una mirada al pasado sino al futuro, un punto de inflexión vital y profesional”, insistió. “Asumo la dirección como un reto apasionante con una profunda humildad y con una certeza absoluta en el futuro que hoy empezamos a dibujar juntos”. “Mi objetivo es que el Conservatori del Liceu sea uno de los grandes referentes europeos y globales de la formación musical del siglo XXI –añadió–, y que sea un espacio abierto, inclusivo, multicultural y multidisciplinar; un auténtico laboratorio de mentes emprendedoras donde experimentar con la diversidad de miradas artísticas”.
Entre el 2003 y el 21015 estuvo al frente de los estudios de posgrado y creó el departamento de jazz
Fundado en 1837, actualmente el Conservatori del Liceu tiene unos 11.500 alumnos, de los que unos 800 son de ciclo superior –equivalente a un título universitario–, 700 de ciclo medio –el actualmente denominado grado profesional–, y el resto en las escuelas musicales asociadas.
Entre sus prioridades, Sandoval ha destacado la modernización de los currículums y nuevos programas vinculados a la industria musical actual; la internacionalización, con el fortalecimiento de las alianzas globales y captación de talento internacional; trabajar por la sostenibilidad integral, con un modelo de gestión que combine el equilibrio financiero con la responsabilidad ambiental, social y el valor estético como motor estratégico, y la empleabilidad, es decir, estrechar los vínculos con las industrias culturales para asegurar la inserción profesional de los graduados. Eso pasa por “hacer visible lo que ya hacemos”, con una programación externa, pero también por invitar antiguos alumnos que han hecho carrera internacional y convertirlos en partícipes de maneras diversas, ya sea dando charlas, invitándolos a dar clases o a tocar”.
Sandoval dijo que de las primeras cosas que quiere hacer es “refrescar la estructura interna para ser más eficientes, y revitalizar el centro adaptando el mind-set del equipo” después de “diseñar un plan estratégico para los próximos cinco años”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.