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Cultura El fin de una época

Josep Pons se despide en el Liceu devolviendo la orquesta al centro

El maestro pone fin a 14 años de dirección con la ‘8.ª’ de Mahler

Josep Pons se despide en el Liceu devolviendo la orquesta al centro
JosepPons, en el foso delGran Teatre del LiceuLlibert Teixidó
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Actualizado hace 22 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Ahora sí, Josep Pons se despide como director musical del Gran Teatre del Liceu. “Es imposible resumir estos catorce años, pero estoy contento porque el proyecto que diseñamos se ha cumplido casi punto por punto”, asegura convencido y agradecido el maestro desde el foso, con su atril preferido, en su última rueda de prensa.
  • 02Una despedida para presentar también su último acto, la  8.ª sinfonía  de Mahler, el 24 de julio.
  • 03A su lado han querido estar tanto el presidente del patronato, Salvador Alemany, como el director general, Valentí Oviedo, el director artístico, Víctor García de Gomar, y el director del coro, Pablo Assante.
  • 04De su balance, Pons ha querido destacar haber puesto en el centro una orquesta que antes se definía como “nacida para acompañar las grandes voces, o sea, que no tenía entidad propia, y es justamente la orquesta del Estado español que más puede presumir de haber sido dirigida por Manuel de Falla, Arturo Toscanini, Bruno Walter o Igor Stravinsky.

Ahora sí, Josep Pons se despide como director musical del Gran Teatre del Liceu. “Es imposible resumir estos catorce años, pero estoy contento porque el proyecto que diseñamos se ha cumplido casi punto por punto”, asegura convencido y agradecido el maestro desde el foso, con su atril preferido, en su última rueda de prensa. Una despedida para presentar también su último acto, la 8.ª sinfonía de Mahler, el 24 de julio. A su lado han querido estar tanto el presidente del patronato, Salvador Alemany, como el director general, Valentí Oviedo, el director artístico, Víctor García de Gomar, y el director del coro, Pablo Assante.

De su balance, Pons ha querido destacar haber puesto en el centro una orquesta que antes se definía como “nacida para acompañar las grandes voces, o sea, que no tenía entidad propia, y es justamente la orquesta del Estado español que más puede presumir de haber sido dirigida por Manuel de Falla, Arturo Toscanini, Bruno Walter o Igor Stravinsky. He buscado la visibilidad y la centralidad de la orquesta”. Con Pons se han incorporado nuevos músicos –han pasado de 67 a 94–, pero también se ha ido más allá de la ópera programando ciclos sinfónicos y de música de cámara. “Hemos conseguido atraer al mejor talento de las nuevas generaciones, que desearan venir al Liceu, y casi puedo decir que se ha puesto de moda entre los músicos”.

Después de haber dirigido 84 títulos diferentes en 360 funciones con más de medio millón de espectadores, Pons deja una “orquesta sana y saludable, que siente los colores y que se entrega absolutamente en cada función. Esa es mi felicidad mayor. En el futuro, espero venir a escuchar un concierto y decir: ‘¡Qué bien suena!’. Mi función ha sido mucho más de sembrador que de recolector, lo tengo asumido”. No ha sido fácil. Cuando entró se acababa de despedir a 15 músicos, había mucha tensión y falta de confianza. Pons es consciente de que tanto él como Antoni Pallés –entonces director del departamento musical– tuvieron que trabajar mucho para “reconstruir las relaciones humanas, para que todo el mundo quiera dar lo mejor. En la música no se trata solo de tocar la nota que toca, hay un intangible que se puede llamar magia, duende, calambrazo o lo que sea, es inefable y trabajamos para que eso se produzca. Aunque una orquesta no es una democracia, yo he sido más cómplice que autoritario”. “No tengo sino palabras de agradecimiento por haber podido formar parte de este equipo y que se me haya dejado trabajar”, ha insistido.

Josep Pons, Valentí Oviedo, Salvador Alemany, Víctor García de Gomar y Pablo Assante
Josep Pons, Valentí Oviedo, Salvador Alemany, Víctor García de Gomar y Pablo AssanteLlibert Teixidó
“Aunque una orquesta no es una democracia, yo he sido más cómplice que autoritario”

Con un pie ya en la Deutsche Radio Philharmonie de Sarrebruck, Pons pondrá punto final a su tarea en el Liceu –aunque será director musical honorario– con la culminación de la integral sinfónica de Mahler con una 8.ª sinfonía que define como “el Everest del mundo sinfónico”. Además de la orquesta y el coro del Liceu, participarán el Coro Nacional de España, la Polifònica de Puig-reig y el Cor Vivaldi, junto a solistas de primer nivel: Michael Spyres, Elisabeth Teige, Nicholas Brownlee, Albert Dohmen, Jacquelyn Wagner, Elena Villalón, Beth Taylor y Mihoko Fujimura.

Francesc Bombí-Vilaseca
Francesc Bombí-Vilaseca
Cultura

Redactor de Cultura. Autor de 'Febre amb gel (Fonoll, 2023) y 'Roger Mas. La pell i l'os' (Satélite K, 2011). Licenciado en Periodismo (UAB) y en Filologia Catalana (UB)

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.