El Estatuto del Artista da otro paso de gigante. Desde que Miquel Iceta decidiera hace un lustro enfrentar la situación especial del trabajo de los artistas, marcada por la intermitencia de sus empleos y por la precariedad, se han sucedido un goteo de cambios para hacer sostenible la situación de los trabajadores de la cultura. El Congreso había votado por unanimidad en el 2018 impulsar una setentena de medidas y primero con Iceta y ahora con Ernest Urtasun en el Ministerio de Cultura y Yolanda Díaz en Trabajo se ha logrado que el régimen de prestaciones por desempleo reconozca el carácter intermitente del trabajo de los artistas, la reducción de los tipos de retención a cuenta del IRPF o un contrato laboral artístico de duración temporal, medida que modificaba ya parcialmente el viejo Real Decreto de 1985 que regulaba la profesión.
Un real decreto que el Consejo de Ministros sustituyó ayer por uno completamente nuevo que, además de las modificaciones ya aprobadas en el 2022, incluye muchas otras, definiendo con más claridad los tiempos de trabajo efectivo en el sector, que incluirán los de preproducción y postproducción y las actividades de promoción; regulando las obligaciones de información anticipada y por escrito de los planes de trabajo; estableciendo coordinadores de intimidad obligatorios en las escenas íntimas o de carácter sexual; y promulgando reglas claras para todo el territorio estatal sobre el trabajo artístico de los menores, incluidos los que aparecen en redes sociales.
Yolanda Díaz aseguró ayer tras el Consejo de Ministros que “hemos aprobado un real decreto que hace algo importantísimo: la reforma laboral de la gente de la cultura en nuestro país”. “Somos el Gobierno de la gente de la cultura”, subrayó, “frente a otros que cuando gobernaron la atacaban”.
El decreto impone los coordinadores de intimidad pero al final no logra incluir el uso de la IA generativa
Y recordó que el decreto se dirige a un sector de 771.000 personas, que suponen el 3,6% del empleo y el 3,3% del PIB. “Cambiamos el concepto franquista de espectáculo público y lo adecuamos al siglo XXI, están regulados el streaming, YouTube, los canales digitales. Y la norma abraza no solo a las élites culturales, sino que horizontaliza el trabajo de la cultura”, apuntó para remarcar que los técnicos y auxiliares quedan protegidos por la reforma.
“Regulamos el despido con indemnizaciones, regulamos un subsidio de desempleo por primera vez para los trabajadores artísticos y hemos modificado las normas que regulan la negociación colectiva para este sector”, añadió. Y recalcó que la nueva norma ha sido negociada “con los sindicatos, los empresarios y 80 entidades de la cultura de nuestro país”.
Entre las medidas, explicó, regulan el trabajo infantil, la publicidad, series y películas con menores. “Se regula de manera exhaustiva y se armoniza en todo el Estado. Había competencia desleal entre comunidades para contratar menores, algunas tenían normas muy laxas”, lanzó. “Y se acabó en España el trabajo autónomo con menores”, dijo en alusión a “menores en Instagram cuyas familias explotaban porque daba mucho dinero. No se va a permitir, debe mediar relación laboral y existir una empresa”.
Remarcó también la nueva regulación contra la violencia y el acoso: “En El último tango en París supimos después que lo que veíamos era una violación en directo, ahora para grabar imágenes de contenido íntimo o sexual tiene que haber un coordinador de intimidad”. Eso sí, finalmente el Real Decreto no incluirá límites al uso de la IA generativa en el sector cultural porque requiere una ley orgánica de difícil aprobación en el actual Congreso.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.