Sin palabras Motor City ★★★✩✩ Dirección: Potsy Ponciroli Intérpretes: Alan Ritchson, Shailene Woodley, Ben Foster Producción: Estados Unidos. 2025 (103 minutos). Thriller.
Por Jordi Batlle Caminal
Los críticos de 'La Vanguardia' también analizan 'La última travesía', 'El sueño americano', 'El anfitrión', 'Tres de más', 'El mensaje' y 'Insaciable'

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.
Sin palabras Motor City ★★★✩✩ Dirección: Potsy Ponciroli Intérpretes: Alan Ritchson, Shailene Woodley, Ben Foster Producción: Estados Unidos. 2025 (103 minutos). Thriller.
Por Jordi Batlle Caminal
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Un prólogo contundente y ultraviolento (en realidad un flash forward), potenciado por la excelente Cat people (Putting out fire) de David Bowie (tan magistralmente utilizada por Tarantino en Malditos bastardos), nos sacude con una fuerza inusitada. No hay ni una sola palabra en esta introducción estrictamente visual, como en la recientemente estrenada Las corrientes. Empieza a desarrollarse la trama y seguimos con la ausencia de diálogos. Termina la película y apenas hemos escuchado un “Yo te quería” y un par de frases breves y banales más. Está claro que el doblaje y el subtitulaje habrán salido baratísimos.
Ambientada en Detroit, la ciudad de RoboCop, en la segunda mitad de los años setenta, Motor City propone una historia tradicional de cine policíaco o cine negro, de espíritu muy pulp, con personajes que son puro estereotipo: el héroe condenado a una vida llena de sufrimientos, un mafioso, la femme fatale de la que ambos están enamorados, un policía corrupto, un policía honesto y un puñado de sicarios. La violencia hace acto de presencia en casi cada secuencia. Estamos ante un ejercicio de estilo francamente singular, aunque el dispositivo, una vez asumido, deja de sorprender cuando ya llevamos media película degustada. Sin embargo, Motor City sigue funcionando hasta la inesperada escena final y seguimos vibrando por el imparable rugido de la acción y por el uso modélico de la notable banda sonora de Steve Jablonsky, enriquecida con un surtido amplio de clásicos del pop-rock: Sniff ‘N’ Tears, Donna Summer, Fleetwood Mac… Y también por el vigor que desprende el protagonista principal, Alan Richton, una presencia robusta y carismática.
El artífice de esta curiosidad, Potsy Ponciroli, ya nos llamó la atención con sus dos largometrajes precedentes. Old Henry era un western de extrema crudeza, y Fuera de la ley, una comedia negra, negrísima, emparentada con el universo Coen pero llevada a un paroxismo al que nunca llegaron Joel y Ethan: al final moría hasta el apuntador. Motor City, en este sentido, no se queda corta. En sus mejores momentos, se percibe en Ponciroli a un fino estilista que remite a la edad de oro de Walter Hill o a la primera etapa de Michael Mann.
La bondad en tiempos de guerra La última travesía ★★★✩✩ Dirección: Brandt Andersen Intérpretes: Yasmine Al Massri, Omar Sy, Ziad Bakri Producción: Jordania. 2024 (97 minutos). Drama bélico.
Por Salvador Llopart
Sería fácil acercarse con condescendencia a La última travesía y despacharla como una película bienintencionada, con la guerra de Siria como telón de fondo y la bondad humana como motor del drama. Una película con mensaje, en definitiva. O, como alguien ha dicho, un mensaje en forma de película. El filme de Brandt Andersen gira alrededor de algo bien sabido: la guerra saca lo peor de las personas. Pero también puede sacar lo mejor. ¿Tópico? Sería fácil quedarse ahí y, sin embargo, no sería justo...
El debut en la dirección de Andersen, activista político y veterano productor de cine comercial —con títulos como Everest— enriquece su mirada con una aproximación caleidoscópica al drama de los refugiados. Más que ilustrar una denuncia, hace que los personajes se contemplen unos a otros desde perspectivas distintas. En su estructura fragmentaria reside buena parte de su interés. La progresión dramática responde menos a la cronología de los acontecimientos que a la acumulación de experiencias y emociones. De naturaleza circular, la película comienza y termina en Chicago donde Amira (Yasmine Al Massri), una doctora siria que huyó de Alepo lucha por rehacer su vida. En su recorrido atraviesa el horror de la guerra civil y las rutas del tráfico humano. En el camino se cruza con un soldado con conciencia y otro que ha renunciado a ella; con un poeta y su familia, víctimas de un traficante —interpretado por Omar Sy, el rostro más conocido del reparto— tan afectuoso con su hijo como despiadado con los demás; y con un capitán griego, destinado en el Mediterráneo para salvar refugiados, que carga con cada muerte en el mar como si fuese propia.
La intensidad del filme nace de ese mosaico humano. La última travesía no pretende explicar un conflicto político tanto como mostrar el efecto moral de la guerra sobre quienes la padecen. La película está empedrada de buenas intenciones, sin duda. Pero por una vez, y sin que sirva de precedente, esas buenas intenciones no conducen al infierno del fracaso cinematográfico.
Adeptos de la NBA El sueño americano ★★✩✩✩ Dirección: Anthony Marciano Intérpretes: Jean-Pascal Zadi, Raphaël Quenard, Etienne Guillou-Kervern Producción: Francia. 2026 (122 minutos). Comedia dramática.
Por Philipp Engel
El título le va muy bien, pues, con su imagen luminosa y su musica motivacional, se ajusta cual Air Jordan a la plantilla de la feel good de superación basada en un par de tipos que hicieron realidad su sueño americano de suministrar jugadores franceses a la NBA. Incide en aspectos interesantes como el vértigo del dinero invertido o los mecanismos del sector. Pero, si bien la evidente química entre Quenard y Zadi eleva la apuesta, se echa en falta más humor que rebaje el almíbar de este canto a la amistad.
Cumpleaños infeliz El anfitrión ★✩✩✩✩ Dirección: Miguel Ángel Jiménez Intérpretes: Willem Dafoe, Victoria Carmen Sonne, Joe Cole Producción: Grecia. 2025 (103 minutos). Drama.
Por S. Llopart
A estas alturas, Willem Dafoe confía más en la fuerza de su rostro que en la construcción de sus personajes. El actor protagoniza este thriller escorado hacia el melodrama sobre un millonario griego, inevitable evocación de un clásico de la riqueza en los setenta como Onassis, aunque en esta ocasión sin la Callas. A su alrededor gravita una corte de gorrones, algunos vinculados al franquismo en sus estertores finales. El resultado, estéticamente cuidado, es una larga fiesta de cumpleaños; errática y plomiza fiesta, que no conduce a ninguna parte.
Padres a la fuerza Tres de más ★✩✩✩✩ Dirección: Mar Olid Intérpretes: Salva Reina, Kira Miró Producción: España. 2026 (98 minutos). Comedia.
Por J. Batlle
Como en Sin cobertura, Olid recurre a una premisa sobrenatural para desarrollar el enredo. Si allí era un deseo cumplido, aquí es una maldición también cumplida, cuya víctima es un matrimonio refractario a tener descendencia, que un buen (o mal) día despierta con tres hijos en el hogar. Ver a Reina y Miró de repente cuidando de tres mocosos se supone que ha de sembrar la diversión y la felicidad del público, aunque sea a costa de un humor pueril y una considerable carga de vulgaridad.
Temporada de gatos El mensaje ★★★✩✩ Dirección: Iván Fund Intérpretes: Anika Bootz, Mara Bestelli, Marcelo Subiotto Producción: Argentina. 2025 (91 minutos). Comedia dramática.
Por P. Engel
Narrada en lacónico blanco y negro a lo Jarmusch (o Eimbcke), esta road movie, que sigue por la Argentina profunda a una niña médium de mascotas y sus tutores, apenas coquetea con los aspectos más camp a lo Very Important Perros que se hubieran impuesto en una comedia más decidida a serlo. Fund se decanta más bien por un pudoroso coming-of-age que colinda con la incertidumbre existencial y la extrañeza de lo fantástico para ahuyentar nuestros referentes y explorar una atmósfera bastante particular.
Dieta de cenizas Insaciable ★✩✩✩✩ Dirección: Natalie Erika James Intérpretes: Midori Francis, Danielle Macdonald, Robert Taylor Producción: Australia. 2026 (112 minutos). Terror.
Por S. Llopart
Cuenta la leyenda que Keith Richards se fumó las cenizas de su padre, no se sabe muy bien por qué. Hana, la protagonista de esta escatológica película sobre el abuso del cuerpo y el deseo de perfección, hace algo parecido. Pero tiene un propósito: ingiere cenizas humanas para perder peso. A partir de esa singular dieta comienza a ser acosada por un fantasma hambriento, el de su propio alimento. Lo que en Relic, de la misma Natalie Erika James, era sugerencia, aquí es exceso. Un exceso disperso, envuelto en miasmas y vómitos.
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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.