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Opinión
Julià Guillamon
Columnista

Más croissants del desayuno

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Actualizado hace 11 h Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01La semana pasada les conté la historia del cuento de los croissants  que han sobrado del desayuno y que por la tarde nadie quiere: entra una chica con una Brompton y se los lleva todos por un euro.
  • 02Una lectora que vive en Alemania me preguntó si la chica había pasado por casualidad o si lo había pactado con el propietario, si había acordado el precio y si existía una app de alimentos sobrantes con una tabla de precios.
  • 03Puso como ejemplos la app Too Good To Go y Foodsharing, una organización de voluntarios que rescatan alimentos condenados a la basura.
  • 04Yo sólo buscaba un final y una amiga me dio la idea: cuando croissants y dónuts llevan horas discutiendo sobre cual de ellos está más apetitoso (los han horneado a primera hora de la mañana y están hechos una birria), viene una chica y arrasa con todo.

La semana pasada les conté la historia del cuento de los croissants que han sobrado del desayuno y que por la tarde nadie quiere: entra una chica con una Brompton y se los lleva todos por un euro. Una lectora que vive en Alemania me preguntó si la chica había pasado por casualidad o si lo había pactado con el propietario, si había acordado el precio y si existía una app de alimentos sobrantes con una tabla de precios. Puso como ejemplos la app Too Good To Go y Foodsharing, una organización de voluntarios que rescatan alimentos condenados a la basura. No supe qué decirle. Yo sólo buscaba un final y una amiga me dio la idea: cuando croissants y dónuts llevan horas discutiendo sobre cual de ellos está más apetitoso (los han horneado a primera hora de la mañana y están hechos una birria), viene una chica y arrasa con todo.

La moralina empezó con los cuentos para niños y en los colegios  
La moralina empezó con los cuentos para niños y en los colegios Otras Fuentes

Empezó con los cuentos para niños y en los colegios. No bastaba con que la historia fuera divertida, que estimulara la imaginación, la inteligencia y la ironía. Tenia que transmitir valores: promover la sostenibilidad, favorecer la integración, preparar a los niños para la muerte de los yayos. Esta idea de la literatura con valores ha pasado de las escuelas a las librerías. Muchos de los temas de moda están relacionados con algún tipo de moralina progresista. Son historias que nos enseñan a superar el duelo, reconciliarnos con los padres (o desfogarnos a costa de ellos), abordar los traumas y enfermedades mentales y reivindicar la identidad sexual.

Muchos de los temas de moda en literatura están relacionados con algún tipo de moralina progresista

Paso el artículo a una serie de fieles lectores entre los que se encuentra mi amiga chinchona, que nunca está de acuerdo con lo que digo y que a la más mínima me mete el dedo en el ojo, de cachondeo. Fue quien me dio la idea del final del cuento de los croissants, cuando entra la chica y los compra por un euro. “¿Me dices en serio que no te acuerdas de lo que pasó? Te conté que gracias a la app Too Good To Go puedes comprar pastas que sobran, y comerlas de un día para otro. Te gustó la idea y la incorporaste al cuento” “¡Yooooooo?” “¡Si, tu! Te conté que algunos días desayuno pastas de Too Good To Go. Y tú te olvidas, le dices a esta chica de Alemania que no sabes de qué te habla y la sacas en un artículo como ejemplo de utilitarismo literario. ¡Esta chica no te ha hecho nada!”.

Rebobino para intentar comprender lo que ha pasado. Le conté la idea a mi amiga chinchona, que me habló de Too Good To Go y me sugirió un posible final. Pero yo había escrito un cuento fantástico, en el que los croissants hablan y en el que un señor que se ha tomado dos copas de coñac a media tarde cree que las oye discutir. Introducir el tema del reaprovechamiento no me funcionaba y menos aún con una app. Me pareció mucho más divertido que una chica espabilada, por propia iniciativa, entrara en el bar y se llevara los croissants y, de paso, burlarme de mi amiga chinchona. Ahora el reto sería: Guillamon, ¿puedes escribir un cuento sobre Too Good To Go con la misma gracia?

Julià Guillamon
Julià Guillamon
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.