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Adiós a Tony Gatlif, el cineasta de la cultura gitana

Premiado como mejor director en Cannes, rodó películas como 'Exils', 'El extranjero loco', 'Vengo' o 'Swing'

Adiós a Tony Gatlif, el cineasta de la cultura gitana
Tony Gatlif, en el festival de Cannes, el año 2021 JOHANNA GERON / Reuters
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Actualizado hace 30 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Si hubo un cineasta que vivió a tope la cultura gitana, ese fue Tony Gatlif: dedicó más de cinco décadas y una veintena de películas a explorar el legado romaní en toda su diversidad, geográfica y musical, siempre con alegría, mucha libertad y huyendo de los clichés como de la peste.
  • 02Gatlif paseó su cine gitano por las pantallas de todo el mundo, incluyendo los festivales más prestigiosos, como el de Cannes donde se erigió como mejor director en 2004 por Exils  (2004), musical road movie en la que Romain Duris y Lubna Azabal formaban una pareja francesa que se proponía viajar hasta Argelia, la tierra de sus padres, a través de España y Marruecos.
  • 03El propio Gatlif había nacido, hace ahora 77 años, en Argelia, fruto de la unión entre un cabilio y una gitana de ascendencia española.
  • 04La Guerra de Argelia le llevó a migrar a Francia donde, tras un periodo de precariedad que le abocó a la delincuencia, descubrió el teatro gracias a Michel Simon.

Si hubo un cineasta que vivió a tope la cultura gitana, ese fue Tony Gatlif: dedicó más de cinco décadas y una veintena de películas a explorar el legado romaní en toda su diversidad, geográfica y musical, siempre con alegría, mucha libertad y huyendo de los clichés como de la peste. Gatlif paseó su cine gitano por las pantallas de todo el mundo, incluyendo los festivales más prestigiosos, como el de Cannes donde se erigió como mejor director en 2004 por Exils (2004), musical road movie en la que Romain Duris y Lubna Azabal formaban una pareja francesa que se proponía viajar hasta Argelia, la tierra de sus padres, a través de España y Marruecos. El propio Gatlif había nacido, hace ahora 77 años, en Argelia, fruto de la unión entre un cabilio y una gitana de ascendencia española. La Guerra de Argelia le llevó a migrar a Francia donde, tras un periodo de precariedad que le abocó a la delincuencia, descubrió el teatro gracias a Michel Simon. El joven Gatlif se presentó, después de una función, en el camerino del mítico cómico y este le brindó la carta de recomendación que le abrió las puertas del arte dramático. Así estudió interpretación y empezó a actuar, antes de debutar como cineasta con La tête en ruines (1975). Después de La terre au ventre (1978), donde abordó la Guerra de Argelia, descubrió definitivamente su vocación con Corre gitano (1982), rodada en España con el bailaor y coreógrafo Mario Maya, que encarna la marginación del pueblo gitano durante la Transición, hasta tal punto que la película ni se estrenó.

El cine nómada de Tony Gatlif no pudo verse en nuestras pantallas hasta media docena de producciones después, gracias al éxito internacional de Gadjo Dilo, estrenada en nuestro país como El extranjero loco (1997), su primera película con Duris, esta vez junto a Rona Hartner. Más exacta hubiese sido la traducción El payo loco, y ese era el francés, que viaja a Rumanía en busca de una cantante misteriosa. Por la banda sonora de la película Gatlif obtuvo el César a la mejor banda sonora, un trofeo que calificó de gag ya que, como señaló, no hacía más que dirigir a los músicos que tocaban en sus películas. La aventura de este canto al amor entre payos y gitanos fue tan excitante que los tres, Gatlif, Duris y Hartner, repitieron con la subsiguiente Je suis né d’une cigogne (1999), otro musical de carretera.

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Fotograma de 'Vengo', donde Tony Gatlif trabajó con Antonio Canales y David Trueba 
Fotograma de 'Vengo', donde Tony Gatlif trabajó con Antonio Canales y David Trueba ARTE FRANCE CINEMA

La más flamenca de sus películas podría ser Vengo (2000), coescrita por David Trueba para el bailaor Antonio Canales; Swing (2002) fue su homenaje al jazz manouche, para el que contó con la participación del guitarrista Mandino Reinhardt, primo lejano del gran Django, mientras que, en Transylvania (2006), se aventuró por la vertiente zíngara siguiendo la sonrisa de Asia Argento. Esa transversalidad de la música gitana, y sus variadísimas formas, también quedó plasmada en su documental Latcho Drom (1993), donde recorre toda la odisea romaní, desde sus orígenes en Rajastán hasta España, pasando por Egipto, Turquía, Rumanía, Hungría, Eslovaquia y Francia, con parada en Sainte-Maries-de-la-Mer, donde cada año peregrinan gitanos de todo el mundo para venerar a Santa Sara la Negra. En 2012, estrenó el comprometido documental Indignados, sobre el movimiento de protesta que recorrió toda Europa, y siguió rodando a buen ritmo hasta su última película, Ange (2025), protagonizada por Arthur H, el Tom Waits galo. La muerte le pilló enfrascado en lo que iba a ser una gran película histórica. Falleció en Arlés, la puerta de su querida Camarga, de cuyos caballos se enamoró siendo un jovenzuelo.

Philipp Engel
Philipp Engel
Cultura

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
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ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.