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Ian McEwan: “Existe un pesimismo colectivo que nos tiene paralizados”

El escritor publica una novela distópica que pone en valor el esplendor cultural actual

Ian McEwan: “Existe un pesimismo colectivo que nos tiene paralizados”
El escritor británicoIan McEwan, durante una visita pasada a Barcelona Cristina Gallego
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Actualizado hace 25 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Alguna vez le ha dado por imaginar cómo nos verán los humanos del futuro?
  • 02¿Si encontrarán descabelladas nuestras costumbres o si analizarán con lupa la ropa que vestimos, igual que hacemos ahora con nuestros antepasados?
  • 03Ian McEwan (Aldershot, Reino Unido, 1948) sí lo ha hecho en su nueva novela,  Lo que podemos saber  ( Anagrama), ambientada en el año 2.119.
  • 04Las cosas no parecen ir bien, pues gran parte del mundo ha quedado inundado como consecuencia de un accidente nuclear.

Alguna vez le ha dado por imaginar cómo nos verán los humanos del futuro? ¿Si encontrarán descabelladas nuestras costumbres o si analizarán con lupa la ropa que vestimos, igual que hacemos ahora con nuestros antepasados? Ian McEwan (Aldershot, Reino Unido, 1948) sí lo ha hecho en su nueva novela, Lo que podemos saber ( Anagrama), ambientada en el año 2.119. Las cosas no parecen ir bien, pues gran parte del mundo ha quedado inundado como consecuencia de un accidente nuclear. Nueva York y Rotterdam han quedado sumergidas, mientras que Gran Bretaña se ha convertido en un archipiélago de islas montañosas. Los habitantes de este futuro distópico miran con fascinación los albores del siglo XXI, a sus ojos una época de esplendor cultural. Así que se podría decir que los habitantes del futuro sienten admiración por los años en los que hoy vivimos.

La novela de Ian McEwan es toda una oda a la historia, y a la importancia de esta. En una rueda de prensa virtual con diferentes países hispanohablantes, el escritor confiesa que, “cuando yo era joven vivía en un mundo repleto de marihuana y rock y, cuando los de mi edad mirábamos a nuestros padres, sentíamos que eran unos aburridos, porque su vida demasiado corriente y segura. Me llevó tiempo entender que ellos habían luchado en la Segunda Guerra Mundial y que nosotros, en cambio, éramos unos privilegiados que no teníamos idea de nada. Y, ya a mis 78 años, me siento algo avergonzado por haber pensado sí. Es algo que hacen los jóvenes como método de supervivencia para evitar sentirse atrapados”, confiesa el autor, al que le preocupa que en Gran Bretaña se haya quitado la asignatura de historia como enseñanza obligatoria, con los peligros que ello puede conllevar, pues “nos hará que cometamos más errores”.

“Los jóvenes dejan de lado el pasado para no sentirse atrapados. Me avergüenzo de haberlo hecho”

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En su nuevo libro, quién sabe si a raíz de su premisa de valorar la historia, McEwan pone en el centro a un investigador académico, Thomas Metcalfe, que ve nuestro siglo XXI como una civilización perdida. Le sorprenden los festivales de música, los partidos de fútbol que concentran a más de 100.000 personas e, incluso, algo tan simple como un supermercado. Todo es para él, y para su entorno, una maravilla arqueológica. Pero hay algo que le obsesiona especialmente: un poema perdido. Es del poeta ficticio Francis Blundy y se lo recitó (y dedicó) a su mujer Vivien durante una cena en 2014. Luego, nunca más se supo de esos versos. No se publica ni hay ninguna copia. Y esto, lejos de sumirlo en el olvido, lo convierte en leyenda. Y, cuanto más tiempo pasa, más famoso se vuelve un poema que nadie ha leído.

Thomas se empeña en reconstruirlo y, para ello, cuenta con una cantidad ingente de información en la web pero, como recuerda McEwan, “eso no es garantía de nada”, pues “no significa que conozcamos mejor a alguien”, y alerta de que es recomendable no rellenar los huecos vacíos de información con lo que nos parezca, tal y como hace el protagonista.

Eso sí, su novela “no pretende ser una predicción, ya que todo va tan rápido que ni siquiera sabemos qué pasará mañana. Pero sí que pretende ser un ejercicio sobre cómo escribimos la historia y cómo la escribiremos”. ¿Influirá la inteligencia artificial? “Tenemos más perspectiva ahora si indagamos en archivos de cartas que no la que tendrán en el futuro si releen nuestros correos electrónicos. Se pierde profundidad, ya que no todo el mundo expresa por internet sus sentimientos realmente íntimos como sí se hacía por misiva. La privacidad y el arte de la soledad están pues amenazados”.

Otra advertencia del autor es sobre el propio futuro, pues “nos convencen de que este será peor que el presente. O eso es lo que escucho más a menudo de lo que me gustaría en conversaciones mundanas. Existe un pesimismo colectivo por culpa de temas como la IA, el cambio climático o las guerras. Ese pesimismo tiene un efecto paralizador, como su fuera un pegamento metafísico contra el que tenemos que luchar. Creo por ello que a las futuras generaciones que vendrán les debemos el despegarnos de él. Y no existe otra manera que siendo optimistas. Solo así se avanza”, concluye.

Lara Gómez Ruiz
Lara Gómez Ruiz
Cultura

Lara Gómez (Barcelona, 1993) es licenciada en Periodismo por la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna y está especializada en cultura y género. Aunque lo intentó, nunca llegó a aprender alemán. Su gran pasión es escribir, por lo que todo aquello que ve es material sensible para transformarse en un pequeño relato o en un guion. Sueña con cubrir los Oscars in situ.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.