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Cultura El gran fin de semana del arte

Francesc Torres vuelve a una galería de Barcelona entrando con su coche por la puerta

Una ruta por el Barcelona Gallery Weekend de la mano de Francesc Torres, Mariaelena Roqué y Eulàlia Valldosera

Francesc Torres vuelve a una galería de Barcelona entrando con su coche por la puerta
l premio Velázquez ha encriptado toda su vida familiar y profesional dentro de su coch eANA JIMENEZ
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  • 01Hacía más de tres décadas que Francesc Torres (Barcelona, 78 años) no exponía en una galería barcelonesa, así que ahora que se le ha presentado la oportunidad, lo ha hecho a lo grande, montado en su Volkswagen Passat rojo del 2008 (pidió ayuda a su mecánico para que se pusiera al volante porque “no pasaba ni un papel de fumar entre el coche y el marco de la puerta”) y, una vez dentro, lo llenó de cosas que han formado parte de su vida familiar y profesional.
  • 02Un casco de la Brigada Lincoln, unas botas camperas y un abrigo de cuando llegó a Nueva York por primera vez en los setenta, una fotografía de su guapa madre con Tono, un chimpancé de cara blanca (durante dos años lo vistió como a un niño de la época y le enseñó a utilizar el lápiz y la goma de borrar) que murió de pena cuando lo vendieron a un circo y tuvo que separarse de ella.
  • 03También hay juegos de cartas esparcidas por el suelo, cuadros pintados por su padre, cráneos y una intrigante Venus prehistórica sobre la guantera.
  • 04La instalación, que ahora ocupa el centro de la galería Seltz by Ritter Ferrer se titula  Viajando con la familia,  y es una de las propuestas que más expectación ha suscitado de la Barcelona Gallery Weekend (BGW), el evento que celebra el arte en las galerías y que desde hoy y hasta el domingo dará el pistoletazo de salida de las temporada con un programa de exposiciones en 25 galerías en el que participan 50 artistas nacionales e internacionales.

Hacía más de tres décadas que Francesc Torres (Barcelona, 78 años) no exponía en una galería barcelonesa, así que ahora que se le ha presentado la oportunidad, lo ha hecho a lo grande, montado en su Volkswagen Passat rojo del 2008 (pidió ayuda a su mecánico para que se pusiera al volante porque “no pasaba ni un papel de fumar entre el coche y el marco de la puerta”) y, una vez dentro, lo llenó de cosas que han formado parte de su vida familiar y profesional. Un casco de la Brigada Lincoln, unas botas camperas y un abrigo de cuando llegó a Nueva York por primera vez en los setenta, una fotografía de su guapa madre con Tono, un chimpancé de cara blanca (durante dos años lo vistió como a un niño de la época y le enseñó a utilizar el lápiz y la goma de borrar) que murió de pena cuando lo vendieron a un circo y tuvo que separarse de ella. También hay juegos de cartas esparcidas por el suelo, cuadros pintados por su padre, cráneos y una intrigante Venus prehistórica sobre la guantera.

La instalación, que ahora ocupa el centro de la galería Seltz by Ritter Ferrer se titula Viajando con la familia, y es una de las propuestas que más expectación ha suscitado de la Barcelona Gallery Weekend (BGW), el evento que celebra el arte en las galerías y que desde hoy y hasta el domingo dará el pistoletazo de salida de las temporada con un programa de exposiciones en 25 galerías en el que participan 50 artistas nacionales e internacionales.

Torres pertenece a las dos categorías. Posee la doble nacionalidad estadounidense y española y habitualmente reparte su tiempo entre los dos países, pero la deriva de Donald Trump, a quien ha convertido en protagonista del cartel de la exposición ( El futuro ya no es lo que era ), le ha colocado en una encrucijada. “Me fui de España con 19 porque estaba hasta el gorro, lo único que podía hacer era meterme en política y pensé que acababa en la cárcel o muerto. No me sentí mal. Era una manera de decir ‘a mí Franco no me derrota. Adiós’. Ahora en cambio tengo la sensación de que si vuelvo a Estados Unidos me van a echar y eso me jode, porque tengo una historia allí importante y que ese cabrón lo haya puesto tan difícil –porque la situación pone los pelos de punta, es abominable– que la única alternativa que me deje a mi edad sea marcharme...”.

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“Me fui de España con 19 porque estaba hasta el gorro, era una manera de decir ‘a mí Franco no me derrota'. Ahora en cambio tengo la sensación de que si vuelvo a Estados Unidos me van a echar” La doble nacionalidad de Francesc Torres

Torres también es posiblemente el artista más veterano de la BGW y buena parte de su vida está en ese Volkswagen Passat con el que seguirá rodando cuando finalice la exposición y confía que aguantará para la retrospectiva que le dedicará el Reina Sofía por su premio Velázquez, con Antonio Monegal como comisario. Parece un gesto moderado (en 2021 colgó boca abajo un bombardero republicano en la Sala Oval del MNAC) y tampoco es exactamente un autorretrato, sino una pieza que rezuma significados. Uno de ellos, “que el arte no tiene que venir de la excelencia, de visitar el Prado o de contemplar a Rubens, sino, como fue mi caso, a través de mi padre, que venía de una familia muy pobre y no pudo pagarse los estudios, pero era un pintor aficionado, un pintor de domingo que se ganó la vida como dibujante de publicidad y artes gráficas, y me enseñó a dibujar a mí”.

Torres ha tuneado cuadros de Edward Hopper –en realidad, falsificaciones realizadas en China– y lava la cara de Duchamp con tres roombas que pasean por el retrato del artista que hizo Man Ray una vez muerto. En la pared, una frase que da sentido a su trabajo “Don’t make art unless it is absolutely necessary!” (¡No hagas arte a menos que sea absolutamente necesario!) .

Obras de Francesc Torres en la galería SELTZ by Ritter Ferrer 
Obras de Francesc Torres en la galería SELTZ by Ritter Ferrer ANA JIMENEZ

El Barcelona Gallery Weekend es un proyecto de ArtBarcelona que busca fidelizar a los diferentes públicos y crear relaciones de confianza con las galerías, para lo cual se han programado numerosas actividades gratuitas y visitas guiadas. Si para Torres esta decimosegunda edición significa su vuelta a una galería de Barcelona después de 35 años, para Mariaelena Roqué (Tarragona, 1952), una creadora imprescindible de la escena y las artes visuales de los últimos cuarenta años, la propuesta que presenta en RocioSantaCruz representa su debut en el mundo de la galerías. La exposición se titula UnaDonaUna. AutoRetratRetratat y es “el trayecto de una mujer, la vida de una mujer que soy, pero que representa a miles de mujeres en miles de situaciones diferentes”, señala Marialena Roqué.

La artista Mariaelena Roqué posa en la instalación central de su exposición en la  Exposición de Maria Elena Roqué en la galería Rociosanta Cruz
La artista Mariaelena Roqué posa en la instalación central de su exposición en la Exposición de Maria Elena Roqué en la galería Rociosanta CruzANA JIMENEZ

Un manifiesto de mujer que reúne elementos creados para el teatro o la danza (fundó y fue parte fundamental de la compañía de Carles Santos, aunque su obra acabó eclipsada por la figura del músico), como los cascos fálicos inspirados en un casco de Pericles que vio en el British Museum con los que evocaba la huelga sexual de las mujeres y la toma del poder masculino en un montaje sobre Lisístrata. Aquí los ha dispuesto haciendo el paseíllo hacia La Bicha, “un icono virgen no virgen pagano que ha absorbido toda la cosa oscura y viril del sadomasoquismo y ahora protege a todas las mujeres que hay por aquí”, explica.

“No soy ni he sido prostituta, pero he podido ser tratada como tal por ser una mujer libre que defiende su propio lenguaje”, señala Mariaelena Roqué

 Mujeres que encarna ella misma, como las que venden su cuerpo en la N-340 a la altura de Tortosa. “No soy ni he sido prostituta, pero he podido ser tratada como tal por ser una mujer libre que defiende su propio lenguaje”. La mujer violada en un bosque (“la violación intelectual es la que más me ha impactado a mí: de mis principios, de mis ideales, por quienes yo menos imaginaba”, relata) o la viejecita de negro de Les Cases d’Alcanar, donde vive, que cada mañana caminaba muy temprano pegada al muro y luego se bañaba en el mar vestida. “En el fondo de todo, lo que hay es una gran historia de pasión y de amor, de amor por la vida, por el ser humano, por el otro y por uno mismo”.

Eulàlia Valldosera ante uno de sus dibujos en Àngels Barcelona 
Eulàlia Valldosera ante uno de sus dibujos en Àngels Barcelona Judith de la Hinojosa

Otra imprescindible del BGW, también por lo que tiene de excepcional su presencia en galerías de la ciudad, en este caso en Àngels Barcelona, es Eulàlia Valldosera, una de las figuras clave y con mayor proyección del arte contemporáneo, que por primera vez muestra en Anima Mundi un importante conjunto de dibujos mediúmnicos en los que la artista canaliza audiciones y visiones y las transmite de forma gráfica, una práctica que cada vez ocupa más espacio en su producción y que entronca con la de artistas históricas como Hilma af Klint, Georgiana Houghton, Emma Kunz o Josefa Tolrà, hoy reivindicadas en museos de todo el mundo.

Eulàlia Valldosera da a conocer sus dibujos ‘mediúmnicos’ de los últimos diez años en Àngels Barcelona

El BGW brinda también la posibilidad de ver una miniretrospectiva de Eugenio Merino de sus veinte años con la galería ADN (“un manifiesto contra toda forma de poder”, en palabras del artista, que se inscribe dentro del programa Flash, solo durante este fin de semana e incluye desde la máscara de Lorca a los platos con los rostros de líderes de extrema derecha) o la colectiva de la Sala Parés, que ha reunido a artistas como Ángel Mateo Charris, Juan Cuéllar, Cuqui Guillén, Marcos Palazzi y Gonzalo Sicre en torno a El gran Gatsby , el célebre personaje creado por Francis Scott Fitzgerald.

Teresa Sesé
Teresa Sesé
Cultura

Forma parte de la redacción de La Vanguardia · Barcelona.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.