01Cuando en 1991 el Palau Sant Jordi se llenó para ver a Sopa de Cabra, Sau, Sangtraït y Els Pets, algo cambió en la música popular catalana.
02Aquel 14 de junio se demostró que se podía competir con los mercados inglés y español sin renunciar al catalán.
03Junto con formaciones como Lax’n’busto, Whyskin’s, Umpa Pah, Ja T’ho Diré o los más veteranos Companyia Elèctrica Dharma (llenaron el recinto para celebrar sus 20 años en 1994), los cuatro protagonistas de aquella velada se convirtieron en banda sonora de una generación desconectada de la Nova Cançó o el rock laietà, pero que quería escuchar música en catalán.
04La misma que veinte años después regresó al Sant Jordi para llenarlo de nuevo, esta vez con la sola presencia de Sopa de Cabra.
Cuando en 1991 el Palau Sant Jordi se llenó para ver a Sopa de Cabra, Sau, Sangtraït y Els Pets, algo cambió en la música popular catalana. Aquel 14 de junio se demostró que se podía competir con los mercados inglés y español sin renunciar al catalán. Junto con formaciones como Lax’n’busto, Whyskin’s, Umpa Pah, Ja T’ho Diré o los más veteranos Companyia Elèctrica Dharma (llenaron el recinto para celebrar sus 20 años en 1994), los cuatro protagonistas de aquella velada se convirtieron en banda sonora de una generación desconectada de la Nova Cançó o el rock laietà, pero que quería escuchar música en catalán. La misma que veinte años después regresó al Sant Jordi para llenarlo de nuevo, esta vez con la sola presencia de Sopa de Cabra.
Tres décadas largas después de aquella efeméride que normalizó la música comercial en catalán (y que recibió más de una crítica por el apoyo incondicional de la Generalitat), Oques Grasses se dispone a marcar otro hito de la música en catalán, y para ello se valdrá de los hijos -y algunos nietos- de aquella generación que se encontró en el Sant Jordi.
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Las cuatro actuaciones con que la formación osonenca se despedirá en el Estadi Olímpic representan un salto exponencial a la altura del boom experimentado por la música desde aquella pandemia que no nos ha hecho mejores, pero sí más propensos a acudir en masa a los conciertos. Si en 1991 se batió el récord europeo de asistencia a un concierto bajo cubierto, este 2026 Oques Grasses igualará el récord de Coldplay como la banda que más público atrae a Barcelona en una misma gira: 220.000 personas.
Esta cifra excepcional se entiende mejor al echar la vista atrás y ver cómo ha evolucionado la escena musical en catalán durante los últimos años. El renacer del festival Canet Rock en el 2014, al que se sumó el Cabró Rock en el 2021, son reflejo de la capacidad movilizadora de estas bandas, como también han demostrado los festivales Strenes de Girona o el Acústica de Figueres (el más veterano, creado en el 2002) con una programación mayoritariamente en catalán que, año tras año, les ha permitido batir récords de asistencia y agotar entradas con meses de antelación.
Precisamente Oques Grasses fue uno de los cabezas de cartel del Cabró Rock, que el pasado junio reunió a 60.000 personas en las dos jornadas celebradas en Vic con nutrida representación de artistas y bandas surgidas en los últimos años, caso de Figa Flawas, The Tyets, Suu, Buhos, los desaparecidos Zoo, Els amics de les arts o Ouineta. Son parte de un ecosistema musical que continúa sumando nuevos nombres, como Mushkaa, Remei de ca la Fresca, La Ludwig Band Julieta o Dan Peralbo i el comboi.
El éxito de estas formaciones ha quedado reflejado en las cifras de streaming, donde Oques Grasses acumuló, en sólo tres meses, 30 millones de escuchas de su último álbum, Fruit del deliri, que se aupó a la séptima posición entre los más escuchados en España. El disco publicado en el 2024 logró además increementar hasta los 800.000 la cifra de oyentes mensuales de la banda de Montero, que en la actualidad se mantiene con 750.000.
Por encima en cuanto a oyentes han tenido a Mushkaa, que superó el millón gracias al éxito de Sexe sexy, el single junto a su hermana Alba; y The Tyets, que también superó la simbólica cifra del millón con la mezcla sardanera de Coti x coti. El record corresponde por ahora a Figa Flawas, que alcanzaron los 1,9 millones (actualmente cuentan con 600.000) además de sumar 38 millones de escuchas con La Marina sta morena. El dúo formado por Pep Velasco y Xavi Cartanyà se coló con este single entre las 50 canciones más escuchadas de España, y fue incluido en el top ten de Barcelona.
Para entender el éxito alcanzado por Oques Grasses en particular hay que acudir a la capacidad de sus canciones para llegar a un público intergeneracional cosechado a lo largo de sus etapas. Poca gente se preguntó quién era esta banda cuando se anunció que Josep Montero elegiría la banda sonora para el piromusical de la Mercè. El frontman y compositor de las Oques rindió homenaje a referentes como Adrià Puntí, La Troba Kung-Fú o Stromae, además de compañeros de viaje, caso de El Petit de Cal Eril, Maria Arnal i Marcel Bagès, Rita Payés o Aitana, que el año pasado invitó a Montero a su concierto en el Olímpic para que 50.000 personas cantaran a coro La gent que estimo.
Entre el listado de canciones, sin embargo, también se colaron temas de U2, Dua Lipa, The Weeknd, Imagine Dragons o Coldplay, reflejo de la amplitud de miras con la que ha trabajado la formación de Osona, que dio sus primeros pasos a ritmo de reggae y ska para abrazar paulatinamente sonidos contemporáneos, bases electrónicas e influencias latinas bien recibidas por el público joven. Esta evolución, palpable a partir de su cuarto disco Fans del Sol, liberó al septeto del sonido festivo de Txarango o La Pegatina, en sintonía con unos fans que no hacen ascos a mezclar la música en castellano y en catalán. Fue este público el que llenó el Sant Jordi en el 2023 (los valencianos Zoo habían logrado el mismo hito un año antes) y celebró la aparición de Fruit del deliri, antes de saber que con este disco se acabaría el vuelo de las Oques Grasses cuando más alto habían llegado.
Sergio Lozano
Periodista
Forma parte de la redacción de La Vanguardia · Barcelona.
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.