01Aunque las ocas saben nadar, la lluvia de este lunes fue demasiado para Oques Grasses, que optaron por pasar al jueves el primero de sus cuatro conciertos previstos en el estadio Olímpic ante los riesgos y complicaciones que implicaba desplazarse hasta Barcelona.
02Las alertas meteorológicas lanzadas por la Generalitat fueron tomadas en serio por la organización, que a las 14 horas anunció el cambio de fecha al jueves 8 y la posibilidad, para quien no pueda o quiera acompañarles, de recuperar el dinero comunicándolo antes del mismo jueves a las 14 horas.
03Lo que no podrá compensarse es la decepción que cundió este lunes entre el puñado de seguidores de Oques Grasses que hacían guardia a las puertas del Olímpic desde buena mañana. “Llegamos a las seis de la mañana”, se lamentaba Joan, un padre de familia que, junto con su mujer y su hija, llevaban más de ocho horas haciendo cola bajo la lluvia para estar lo más cerca posible del grupo.
04Indignado, Joan calificó de “vergonzoso” que los organizadores no hubieran comunicado la cancelación con más antelación, una sensación que contrastaba con la de Laia y Judith, dos fans que prefirieron ver el lado positivo: “Teníamos muchas esperanzas, estábamos ilusionadas con que el concierto se celebrara hoy, pero la seguridad de la gente es lo más importante”, afirmaron.
Aunque las ocas saben nadar, la lluvia de este lunes fue demasiado para Oques Grasses, que optaron por pasar al jueves el primero de sus cuatro conciertos previstos en el estadio Olímpic ante los riesgos y complicaciones que implicaba desplazarse hasta Barcelona. Las alertas meteorológicas lanzadas por la Generalitat fueron tomadas en serio por la organización, que a las 14 horas anunció el cambio de fecha al jueves 8 y la posibilidad, para quien no pueda o quiera acompañarles, de recuperar el dinero comunicándolo antes del mismo jueves a las 14 horas.
Lo que no podrá compensarse es la decepción que cundió este lunes entre el puñado de seguidores de Oques Grasses que hacían guardia a las puertas del Olímpic desde buena mañana. “Llegamos a las seis de la mañana”, se lamentaba Joan, un padre de familia que, junto con su mujer y su hija, llevaban más de ocho horas haciendo cola bajo la lluvia para estar lo más cerca posible del grupo.
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Indignado, Joan calificó de “vergonzoso” que los organizadores no hubieran comunicado la cancelación con más antelación, una sensación que contrastaba con la de Laia y Judith, dos fans que prefirieron ver el lado positivo: “Teníamos muchas esperanzas, estábamos ilusionadas con que el concierto se celebrara hoy, pero la seguridad de la gente es lo más importante”, afirmaron.
Los primeros fans habían llegado bien preparados para el mal tiempo, portando impermeables, paraguas y bolsas de plástico en los pies para evitar que se les mojaran los zapatos, pero su esfuerzo fue en balde cuando la organización anunció la cancelación a través de las redes sociales. En el comunicado, la banda pedía disculpas y agradecía a los fans su comprensión: “Sentimos mucho tener que tomar esta decisión y las molestias que pueda causar. Gracias de todo corazón por vuestra comprensión, por vuestra paciencia y por estar aquí”, rezaba. Este anuncio también generó malestar entre los fans por haberse enterado de la cancelación a través de las redes sociales: “Hemos intentado hablar con gente de la organización y no nos han dicho nada”.
Tampoco ayudó a reducir la confusión el hecho de que los operarios seguían con los preparativos dentro del estadio, incluso tras anunciarse la cancelación: “Nos han dicho que están al tanto de la cancelación, pero el personal sigue trabajando dentro”, explicó un aficionado. Por unos minutos la esperanza creció entre quienes se resistían a marcharse, aferrándose a la posibilidad de que el concierto aún pudiera celebrarse. Pero la tormenta y las restricciones de movimiento se impusieron, y los aficionados abandonaron la cola con la única certeza de volver el jueves.
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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.