“Todas las familias felices se parecen unas a otras pero cada familia infeliz lo es a su manera”. Así lo asegura la famosa primera frase de la novela Anna Karenina, de Tolstói. La cita viene inevitablemente a la cabeza al leer Fun Home. Una familia tragicómica (Reservoir Books, con traducción de Rocío de la Maya). Publicado inicialmente en 2006, Fun Home es la obra más famosa de Alison Bechdel, una de las novelas gráficas más leídas y premiadas que ha dado el medio y que ahora se reedita en una nueva edición para celebrar su 20 aniversario.
Mezclando la biografía, el diario íntimo y hasta el ensayo, narrado con hondura y humor, Fun Home se ha ganado merecidamente su estatus de clásico, no solo del cómic sino de la literatura del siglo XXI. Una obra que revolucionó la narrativa gráfica con un relato muy bien hilvanado sobre la identidad sexual, el suicidio, la memoria, los libros y la vida en el seno de una familia disfuncional.
La historia se centra en la juventud de Alison y en su complicada relación con su padre, propietario de una funeraria, que en su tiempo libre se dedica a la “restauración monomaníaca” de la vieja casa donde viven los Bechdel. A medida que avanza el relato, descubriremos que, quizás, el padre de Alison se dedica no tanto a restaurar sino a enmascarar y recubrir una realidad que él quiere ocultar.
A partir de esa idea de artificio y de máscara, la autora redefine la relación entre padre e hija. “Su muerte fue probablemente su artificio definitivo, su golpe maestro”, leemos. Será necesario arrancar esa capa impostada para que aparezca el verdadero retrato del progenitor.
Poco a poco, la autora irá reconstruyendo el retrato de su padre mientras se descubre a ella misma. Explorando el paulatino descubrimiento de su homosexualidad al tiempo que se da cuenta de que su padre era un hombre reprimido que nunca fue capaz de contarle la verdad ni, posiblemente, asumirla él mismo.
A partir de la idea de artificio y máscara, redefine la relación entre padre e hija
No hay dramatismo en Fun Home. Hay un humor soterrado, fruto de la mirada socarrona de Bechdel que hace que lo que en otras manos sería material para un drama familiar, aquí adopta un encantador tono de comedia. La dedicatoria inicial de Bechdel —a su madre y a sus hermanos— lo resume con acierto: “Lo pasamos muy bien a pesar de todo”. Fun Home cuenta, precisamente, la parte que tiene que ver con ese “a pesar de todo”.
La narración no es lineal, la autora vuelve una y otra vez sobre momentos importantes, los revive hábilmente, añade matices, y eso hace aún más atractivo el libro en su sinuosa composición. Se acerca así a la manera como la memoria busca entre los recuerdos, intentando comprender el pasado rememorando esos hechos.
El texto en off de Bechdel recorre toda la obra, a veces produciendo un valioso efecto de contraste con los globos de diálogo de las viñetas. Bechdel demuestra ser una escritora hábil, que nos atrapa con su prosa. Gráficamente opta por un dibujo detallista y claro, reforzado con una oportuna gama de grises.
Por las páginas de Fun Home transitan múltiples referencias literarias, desde la primera novela de Albert Camus (La muerte feliz, semilla de lo que luego será El extranjero), hasta Proust y En busca del tiempo perdido. También las viñetas humorísticas de la Familia Addams, con las que la pequeña Alice se siente identificada, y referencias mitológicas (Ícaro y Dédalo). Y es que además de un gran libro Fun Home es también un magnífico homenaje a la lectura.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.