Al MinutoInternacionalPolíticaOpiniónSociedadDeportesEconomíaCiudadesPopCulturaSucesosLa Contra
Suscríbete
Cultura|s REPORTAJE

De Múnich a València: huida hacia la nada

El periodista Vicent Garcia Devís reconstruye la historia de Akiva y Friga Bacharach que se suicidaron en Valencia, con sus hijos, poco antes del 18 de julio de 1936

De Múnich a València: huida hacia la nada
Friga y Akiva Bacharach, con sus dos hijos, Stefanie Johanna i Wolfgang Jakob, en Múnich, en 1935 Archivo Maje Bacharach
Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 9 h Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01Muchos de ustedes conocen el apellido Bacharach por Burt Bacharach, el compositor melódico, autor de  The look of love ,  Promises, promises  y  I’ll never fall in love again , entre otras canciones de fama universal.
  • 02Fugint dels llops  de Vicent Garcia Devís (Foios, 1958) me entero de que todos los Bacharach proceden de Bacharach, un pueblo del Rin en el que, en el siglo XIII se desencadenó una gran persecución contra los judíos.
  • 03Murió un chico.  Al parecer fue un crimen sexual, pero en torno a ese asesinato se organizó una gran movida: lo enterraron en una capilla, al poco tiempo lo beatificaron, los judíos se vieron obligados a huir por Alemania y adoptaron el nombre del pueblo.
  • 04Impresiona pensar que la familia de Burt Bacharach, feliz, seductor,  silvery fox  hasta el último día, y la familia de Akiva Bacharach, muerto en València junto a su esposa e hijos huyendo del nazismo, salían del mismo lugar y que quizás eran parientes.  Gracias a una de esas asociaciones genealógicas que vacían partidas de nacimiento y de defunción de todo el mundo, he podido saber que el abuelo de Burt Bacharach nació en Filadelfia en 1866, mientras que los padres de Akiva Bacharach se dedicaban al comercio textil en Fürth, Baviera.

Muchos de ustedes conocen el apellido Bacharach por Burt Bacharach, el compositor melódico, autor de The look of love , Promises, promises y I’ll never fall in love again , entre otras canciones de fama universal. Gracias a Akiva. Fugint dels llops de Vicent Garcia Devís (Foios, 1958) me entero de que todos los Bacharach proceden de Bacharach, un pueblo del Rin en el que, en el siglo XIII se desencadenó una gran persecución contra los judíos. Murió un chico. 

Al parecer fue un crimen sexual, pero en torno a ese asesinato se organizó una gran movida: lo enterraron en una capilla, al poco tiempo lo beatificaron, los judíos se vieron obligados a huir por Alemania y adoptaron el nombre del pueblo. Impresiona pensar que la familia de Burt Bacharach, feliz, seductor, silvery fox hasta el último día, y la familia de Akiva Bacharach, muerto en València junto a su esposa e hijos huyendo del nazismo, salían del mismo lugar y que quizás eran parientes. 

Gracias a una de esas asociaciones genealógicas que vacían partidas de nacimiento y de defunción de todo el mundo, he podido saber que el abuelo de Burt Bacharach nació en Filadelfia en 1866, mientras que los padres de Akiva Bacharach se dedicaban al comercio textil en Fürth, Baviera. Es el vértigo de la historia, el juego de casualidades y golpes de suerte que llevan a algunas personas al éxito y a otras a la desgracia.

Garcia Devís es un gran periodista valenciano, referente de la información internacional de Canal 9 y À punt, autor de El Sàhara. La terra promesa (2022), una serie de reportajes de los años noventa sobre el conflicto del Sáhara Occidental que incorpora, como apéndice, las crónicas de Vicent Andrés Estellés sobre la Marcha Verde de 1975, que vivió en primera persona. 

Esta vez, Devís reconstruye la historia de una familia alemana, que llegó a València poco antes del 18 de julio de 1936. El hermano, Hugo Bacharach, formaba parte de la alta sociedad valenciana. Empezó con un negocio de exportación de naranjas y frutos secos que, durante la Primera Guerra Mundial derivó hacia los sacos de arpillera, necesarios para el transporte internacional de patatas y cebollas. Akiva, que en Múnich era un médico reconocido, se hizo cargo de la fábrica de abrasivos que el hermano tenía en Benicalap. 

La noticia de la muerte –marido y mujer, con los dos hijos adolescentes, se quitaron la vida con gas en un piso del Eixample de València– tuvo mucha repercusión en la prensa internacional y es fácil relacionarla con el suicidio de Stefan Zweig y Charlotte Elizabeth Altmann en Petrópolis.

⁄ El libro está escrito con rigor y un pulso narrativo que confiere a la historia una densidad humana fundamental

Devís trenza la bibliografía internacional sobre la persecución de los judíos en Europa con el mundo valenciano: la historia de los padres de Max Aub, fugitivos de la Primera Guerra Mundial, o el encaje del hermano Hugo con el mundo empresarial, social y político valenciano, distinguido y filofascista. El hijo de Attilio Cosmelli, socio en la empresa de exportación de Hugo Bacharach, estuvo implicado en los crímenes del pinochetismo.

 El libro está escrito con rigor –Devís es un periodista honesto–, con un pulso narrativo que confiere a la historia una densidad humana fundamental. La lengua es magnífica: “van treure els seus habitants de les seues llars, com s’arrenquen els animals del pit de la mare”, “de les gotes d’aigua es fan els rius”, “davant de la balconada que s’encarava al jardí, hi havia un gran arbre que, quan ventolejava o hi havia tempesta, semblava un gegant que penetrava a la casa per totes les portes i finestres”. 

Me gusta especialmente la manera que tiene de romper la linea de tiempo, para ir y venir rodeando el destino desesperado de Akiva y Friga Bacharach y de los dos niños, Wolfgang Jakob y Stefanie Johanna. ¿Quién quiere leer una novela de nazis en València teniendo este gran libro de Garcia Devís?

Vicent Garcia Devís Akiva. Fugint dels llops Austrohongaresa de Vapors 160 páginas 19 euros

Julià Guillamon
Julià Guillamon
Cultura|s

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.