En 1983 se publicaba en francés el primer cómic firmado por François Schuiten y Benoît Peeters, Las murallas de Samaris, la primera piedra de un ambicioso proyecto que con los años formaría, más que una serie, un ecosistema: cómics, libros ilustrados, falsas guías de viaje, una ópera, conferencias-espectáculo, interactivos e intervenciones artísticas para descubrirnos un mundo retrofuturista donde las ciudades se convierten en las protagonistas de las historias. El segundo álbum, La fiebre de Urbicande, catapultó la saga a obra de culto con un relato que muchos vieron como una prefiguración de esa red llamada internet, que estaba a punto de llegar y transformar nuestras vidas. El prestigio se afianzó con El archivista, cuyo formato desafiaba la definición misma de cómic.
Estos tres títulos se recopilan ahora en el primer volumen de la integral Las ciudades oscuras (Norma Editorial), prevista en cuatro tomos, que invita a una lectura conjunta que hace más evidentes las conexiones entre las historias. En estos relatos resuenan ecos literarios que van de Julio Verne a Borges, Bioy Casares, Italo Calvino o Franz Kafka. En el apartado gráfico, seduce la belleza plástica de un dibujante que trabaja sus viñetas con la paciencia de un grabador y el talento de un arquitecto demiurgo. Schuiten y Peeters han llenado sus obras de una enorme ambición artística y literaria hasta lograr una cima indiscutible del cómic. Monumental.
⁄ Paco Roca y Bartolomé Seguí regresan con nuevos trabajos y Daniele Kong debuta con una ambiciosa novela
El autor de La metamorfosis tiene un importante papel en Einstein en el país de Kafka (Salamandra Graphic), una original novela gráfica de Ken Krimstein en la que revela, entre datos reales y ensoñaciones, el inesperado cruce de caminos entre el físico alemán y el novelista checo. Con un dibujo cercano al boceto, el libro está narrado por una de las figuras del famoso reloj de Praga —“Desde mi atalaya lo veo todo”, asegura—, un locuaz esqueleto a través del cual seguimos los pasos de Einstein por la capital checa, poco antes de formular su Teoría de la Relatividad, y mientras, Kafka, se dispone a transformar para siempre la literatura escribiendo El proceso.
Seguimos con dos títulos que tienen a escritores entre sus protagonistas. El primero es El viaje (Astiberri), la nueva novela gráfica de Paco Roca, capaz de convertir un relato en apariencia nimio en una obra inolvidable. El protagonista es un novelista que se encuentra en un pequeño pueblo de la Patagonia argentina después de que su vuelo de regreso a España haya sido cancelado. En un entorno árido y frío, los viajeros son como náufragos condenados a errar por este solitario lugar. El protagonista acaba de separarse de su mujer tras años de relación y dos hijos en común. “Ya no te quiero”, le dijo ella. Él aún está procesando esa frase y la ausencia que le siguió. Una historia sobre el final del amor, emotiva y con enorme vigor narrativo.
Muy distinto es el protagonista de Animales a la fuga (Astiberri), del debutante Daniele Kong, un escritor que ni siquiera piensa en publicar su obra. La ambición literaria de este cómic es evidente ya desde su mismo formato: 600 densas páginas que obligan a una lectura atenta, reposada y que merecieron candidatura al prestigioso Premio Strega de novela, en Italia. Un relato en el que se encadenan voces y épocas, y en el que el pasado enterrado aflora de manera literal. Con una amplia galería de personajes, a cual más pintoresco, Animales a la fuga parte del caótico rodaje de una película que fantasea con la llegada del Mesías a una pequeña isla y se pregunta: “¿Qué pasaría si, esta vez, el mensaje evangélico fuera de no venderse al progreso aparente, al consumo desenfrenado?” Una historia densa, ambiciosa, que cuestiona el modelo de prosperidad nacido tras la Segunda Guerra Mundial.
Terminamos con dos adaptaciones literarias. La primera es una novela negra bien trabada que sigue el modelo canónico del género: personajes con muchas sombras, corrupción, crímenes sin resolver, venganzas y tramas que se ramifican hasta alcanzar las más altas esferas del poder. Vendetta (Norma Editorial), es la adaptación de una novela del británico R.J. Ellory con guion de Fabrice Colin y dibujos de Bartolomé Seguí. Un caso que abarca cinco décadas y que arranca con el secuestro de la hija del gobernador de Louisiana, en 2006. Un agente federal deberá resolver el caso interrogando a un sicario retirado. Un relato que atrapa desde la primera página y en donde sobresale el trabajo gráfico de Seguí, que firma 120 páginas espléndidas en dibujo, composición y color, con una gran reconstrucción de ambientes.
Se recupera, en formato integral, ‘Las ciudades oscuras’, uno de los trabajos esenciales del cómic adulto europeo
La segunda adaptación es Un mago de Terramar / Un mag de Terramar (Planeta Cómic / Indòmita), dibujado y escrito por Fred Fordham, a partir de la novela homónima de Ursula K. Le Guin, que cuenta la historia de Ged, un joven con un extraordinario don mágico que, cegado por la arrogancia, libera accidentalmente a una oscura y peligrosa sombra. Para restaurar el equilibrio, el protagonista deberá recorrer un vasto archipiélago enfrentándose a dragones y a otros magos. La adaptación al cómic, de casi 300 páginas, destaca por un bellísimo dibujo pictórico y atmosférico, con viñetas a color que encarnan el universo fantástico de la escritora estadounidense.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.