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Opinión
Lluís Canut
Columnista

Minutaje y pausas de hidratación

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Actualizado hace 147 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01La final de la Supercopa nos obsequió con un desenlace delirante de la primera mitad, a la que se le añadieron seis minutos de tiempo extra, cuando en el reloj de la transmisión televisiva marcaba un añadido de tan solo tres, en los que se marcó un trío de goles (1-2 favorable al Real Madrid), lo que hizo que el resultado al descanso fuera de empate a dos.
  • 02Todo el desbarajuste vino porque al tiempo perdido durante la primera mitad no se habían sumado los más de tres minutos que el juego estuvo detenido durante la pausa de hidratación, para combatir la alta temperatura que marcaba el termómetro del estadio, por encima de los treinta grados.
  • 03No se puede entender que durante estas interrupciones del juego no se detenga el reloj y se vuelva a activar de manera automática cuando el balón vuelva a rodar.
  • 04Un vacío en el reglamento que la FIFA debería subsanar para evitar errores de cálculo como el que tuvo el colegiado del partido Munuera Montero, que ­sobre la marcha enmendó, en pleno descuento, el tiempo perdido durante el parón de refrigeración.

La final de la Supercopa nos obsequió con un desenlace delirante de la primera mitad, a la que se le añadieron seis minutos de tiempo extra, cuando en el reloj de la transmisión televisiva marcaba un añadido de tan solo tres, en los que se marcó un trío de goles (1-2 favorable al Real Madrid), lo que hizo que el resultado al descanso fuera de empate a dos. Todo el desbarajuste vino porque al tiempo perdido durante la primera mitad no se habían sumado los más de tres minutos que el juego estuvo detenido durante la pausa de hidratación, para combatir la alta temperatura que marcaba el termómetro del estadio, por encima de los treinta grados. No se puede entender que durante estas interrupciones del juego no se detenga el reloj y se vuelva a activar de manera automática cuando el balón vuelva a rodar. Un vacío en el reglamento que la FIFA debería subsanar para evitar errores de cálculo como el que tuvo el colegiado del partido Munuera Montero, que ­sobre la marcha enmendó, en pleno descuento, el tiempo perdido durante el parón de refrigeración.

Desajustes al margen, el Barça de Hansi Flick se tomó la revancha de la derrota del clásico anterior y sumó un nuevo triunfo ante los blancos para conquistar la Supercopa. Un título que minimizó Xabi Alonso, pero que con el nuevo ­formato ha creado tendencia en las ­cuatro últimas ediciones, en las que sus ganadores, fueran el Barça o el Real Madrid, se acabaron proclamando campeón de Liga de aquella temporada.

Pero lo que fue indiscutible fue la designación de Raphinha como MVP del torneo. A los dos goles del brasileño en la final se ha de sumar el par de tantos que ya había contabilizado en las semifinales frente al Athletic, con lo que nadie puede discutir su omnipresencia decisiva en el juego de los blaugrana.

No hay otro futbolista con más in­fluencia entre los barcelonistas que Raphinha, la extensión de Flick sobre el terreno de juego. Presiona, recupera, ataca los espacios y golea. Virtudes que le convierten en el jugador con mayor número de registros de la plantilla blaugrana. Cualidades que no se tienen en cuenta entre los responsables de la FIFA a la hora de designar su once ideal, del que el internacional brasileño fue excluido de manera injusta.

El Barça ya tiene el primer título de la temporada en las vitrinas. El cuarto en la era Flick, mientras que el Madrid se conforma con una derrota dulce. Mal consuelo para un club acostumbrado a ganarlo todo, hasta que apareció el caso Negreira como coartada de los blancos para desprestigiar el mayor número de éxitos de los blaugrana en lo que va del siglo XXI.

Lluís Canut
Lluís Canut
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.