Un Barcelona algo apagado no pudo superar a un Atlético muy eficiente que supo perfectamente cómo debían disputar el encuentro. En cambio, el Barcelona no supo encontrarse a sí mismo y a pesar de los arreones de Rashford y la creatividad de Lamine Yamal nunca dio la sensación de poder ganar. Esos detalles que no estaban permitiendo la mejor versión culé, se culminaron con la expulsión de Cubarsí. Y a no ser que Flick estuviera astuto, el Atlético ya opositó a ser el auténtico ganador del partido.
Y creo que el técnico alemán se equivocó, aleccionó muy bien en el descanso a sus jugadores para que gozaran de la autoestima necesaria para intentar remontar el encuentro, pero no dotó al equipo de las herramientas tácticas. Supo generar la capacidad de esfuerzo, pero no supo generar la posible superioridad estratégica. Salir al terreno de juego en la segunda mitad a por el partido siendo un jugador menos y frente a un equipo de Simeone es casi un suicidio. Y sobre todo porque despliegas a tus jugadores a posiciones avanzadas, con presión alta y provocando huecos atrás y desgaste físico.
Creo que Flick se equivocó y que con uno menos debió colocar a Lamine Yamal de mediapunta
Es cierto que los primeros 15 minutos el Barcelona se gustó y parecía que estaba en la línea adecuada. Pero en cuanto Simeone sustituyó a un Koke cohibido por una tarjeta amarilla por Baena y situó a un jugador referencia delante con Sorloth el partido cambió. El Cholo entendió que la renta de 0-2 era más que suficiente para encarar de manera positiva los cuartos de final.
Estaba claro que el partido de Pedri era flojo y que por lo tanto la sala de máquinas azulgrana se había quedado debilitada. Ante esta situación había que buscar otro centro de creación y era Lamine Yamal. Por otro lado, estaba claro que la ausencia de Cubarsí y con ello un central era algo que debía cubrirse de manera lo más sólida posible y eso obligaba a la presencia de Araújo. Sobre todo entendiendo que Sorloth aparecería en un momento u otro. Tampoco es comprensible que un equipo con un jugador menos se crea que la presión alta es su mejor sistema de juego. Y estos tres errores los cometió Flick.
Lamine Yamal debió situarse en una posición de mediapunta, intentando generar ocasiones de gol más basadas en la transición al contragolpe que no con la presión alta. La preocupación de la marca del canterano del Barcelona hubiera fijado muchos más jugadores del Atlético que no escorado en la banda. La posibilidad de poder generar asistenciastanto por el centro o por los dos laterales del campo hubiera hecho sufrir mucho más a los de Simeone. Incluso podríamos plantearnos si no siempre querer es poder y a veces querer arriesgar para empatar o remontar un partido es algo utópico, porque quizás es mejor solo perder por uno a cero y no por una diferencia de dos goles.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.