Al MinutoInternacionalPolíticaOpiniónSociedadDeportesEconomíaCiudadesPopCulturaSucesosLa Contra
Suscríbete
Opinión
Joan Golobart
Columnista

El Espanyol y los cinco mandamientos para sus aficionados

Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 37 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01Hay temporadas que unen a una afición pero otras que la ponen a prueba.
  • 02Las primeras son fáciles, el fútbol fluye y el estadio se convierte en una fiesta semanal.
  • 03Pero el verdadero carácter no aparece cuando todo va bien, sino cuando llegan las dudas.
  • 04El Espanyol durante gran parte de la temporada ilusionó a su gente hasta el punto de mirar hacia Europa, pero en una segunda vuelta decepcionante mira de reojo la zona de descenso.

Hay temporadas que unen a una afición pero otras que la ponen a prueba. Las primeras son fáciles, el fútbol fluye y el estadio se convierte en una fiesta semanal. Pero el verdadero carácter no aparece cuando todo va bien, sino cuando llegan las dudas. El Espanyol durante gran parte de la temporada ilusionó a su gente hasta el punto de mirar hacia Europa, pero en una segunda vuelta decepcionante mira de reojo la zona de descenso. Por eso quiero expresar los cinco mandamientos de una afición.

1. Amarás al escudo por encima de las clasificaciones. El verdadero aficionado no sigue a su club porque gane, sino porque siente que forma parte de él. Siente que ese escudo representa recuerdos, familia, infancia, amigos y emociones compartidas. Una afición nunca será valorada por su comportamiento cuando gana sino por cómo apoya al equipo cuando vienen mal dadas.

Un aficionado no debe renunciar a la crítica, pero sí entender cuándo se ha de ejercer

2. Nunca abandonarás al equipo durante la batalla. Como exjugador os puedo garantizar que hay un momento muy duro para un futbolista. Cuando descubre que ante su mal proceder seguramente en una falta de autoestima su aficionado le abandona y le recrimina. Es entonces cuando la afición cobra un papel determinante. Las grandes aficiones impulsan al jugador y las malas lo hunden. Porque entonces la ansiedad crece, las piernas pesan y el miedo aparece. No hay que renunciar a la crítica, significa entender el momento de cuando se ha de ejercer. Durante la batalla se ha de remar en la misma dirección.

3. Diferenciarás el rendimiento de la dignidad. Un jugador puede jugar mal. Puede atravesar una crisis de confianza o no dar el nivel esperado. Pero eso no lo convierte en un mercenario. Llamar “mercenarios” a jugadores que atraviesan una mala racha quizá alivie momentáneamente la frustración del aficionado, pero también rompe algo esencial: la sensación de unidad entre grada y vestuario y debilita al club.

4. Entenderás que la afición también juega. La historia del fútbol está llena de equipos sostenidos emocionalmente por su gente. Equipos limitados que sobrevivieron gracias a una grada que decidió empujar en lugar de hundirse con ellos. El aficionado según su actitud puede convertir el miedo en valentía o el nerviosismo en angustia. La afición nunca ha de ser un simple espectador, ha de ser siempre parte activa del rendimiento colectivo.

5. Exigirás… pero cuando llegue el momento adecuado. Una afición tiene derecho a exigir planificación, ambición y rendimiento. Tiene derecho a señalar errores y pedir responsabilidades cuando una temporada termina por debajo de lo esperado. Pero existe una enorme diferencia entre exigir y destruir. Cuando un equipo aún se juega la temporada quizá la prioridad no debería ser encontrar culpables sino convertirse en una única fuerza capaz de sacar la situación adelante.

Joan Golobart
Joan Golobart
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.