Situación crítica y muy tensa en Tarragona por la pésima marcha del Nàstic en su grupo de Primera Federación, en la antigua Segunda Divisió B, el bronce del fútbol español. El primer equipo cayó ayer de nuevo hasta puestos de descenso a Segunda Federación, lo que antes era la Tercera División, después de la 17ª derrota del curso ante la SD Tarazona (2-0), rival directo por la permanencia. Cuando la expedición del Nàstic llegó ayer alrededor de las once de la noche hasta las instalaciones del Nou Estadi, con jugadores y cuerpo técnico, tras un viaje en autobús prácticamente en silencio desde Tarazona (Zaragoza), se encontró una sorpresa desagradable. Las ruedas pinchadas en al menos nueve coches de futbolistas del primer equipo, incluidos los vehículos de algunos de los miembros del cuerpo técnico.
Al menos nueve de los vehículos aparecieron vandalizados la noche del domingo tras la derrota en Tarazona (2-0) Situación crítica
Los jugadores y el propio Nàstic han denunciado los hechos ante los Mossos d'Esquadra y el club ha emitido este lunes un comunicado reprobando la actuación de una minoría de aficionados. “El Gimnàstic de Tarragona condena firmemente los actos vandálicos perpetrados en el Nou Estadi Costa Daurada”, lamenta la entidad.
La directiva entiende el disgusto y las críticas por la respuesta del equipo, pero condena cualquier muestra de violencia Mensaje del club
El club catalán asegura que entiende el enfado de los aficionados, pero en ningún caso encuentra justificación por un acto vandálico sin precedentes en el Nàstic. La situación de tensión y desencanto generalizado llega después de una época dorada en Tarragona. En las tres últimas temporadas, el primer equipo ha vivido una situación opuesta, de alegría e ilusión después de estar a las puertas del ascenso a Segunda División, la plata del fútbol español. Nada que ver con la tensión actual. Hace dos semanas ya apareció junto al aparcamiento del Nou Estadi una pancarta amenazadora con un mensaje inaceptable: “Permanencia o violencia”, se podía leer.
“El Gimnàstic es plenamente consciente de la situación deportiva actual. La entidad entiende y respeta las críticas y asume la responsabilidad que corresponde a los diferentes estamentos de la Sociedad Anónima Deportiva (SAD)”, reza el comunicado. “Asimismo, ninguna muestra de violencia ni ninguna incitación a esta puede ser tolerada, se trata de una línea que ni se debería de traspasar en ningún ámbito de la sociedad”, añade el club tarraconense.
Hace unos días ya apareció junto al Nou Estadi una pancarta con un mensaje amenazador: “Permanencia o violencia” Tensión creciente
Los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación para intentar esclarecer los hechos denunciados y la posible autoría de los actos vandálicos. La principal hipótesis, que un pequeño grupo de aficionados se desplazasen hasta el Nou Estadi en la tarde noche de este domingo, después de consumarse la derrota en Tarazona sobre las 18:30 horas, para pinchar las ruedas de los coches de los futbolistas. Los jugadores aparcaron en el interior de las instalaciones deportivas antes de coger el autobús que les trasladó hasta Tarazona a primera hora del domingo, como hacen en cada desplazamiento por carretera.
Preocupa el ambiente que se podrían encontrar los jugadores el sábado en el Nou Estadi si se tuercen las cosas ante el Europa Levantar el ánimo
Los futbolistas y el cuerpo técnico, que están pasando por una temporada muy complicada, están abatidos e intentan encontrar la tranquilidad y los ánimos necesarios para afrontar las dos últimas jornadas de liga en Primera Federación. Las esperanzas de salvación pasan por ganar el próximo sábado en el Nou Estadi ante el CE Europa, que se está jugando por su parte la clasificación para el playoff de ascenso a Segunda División, una situación opuesta a los de Tarragona. El partido, sumergido el entorno grana en un ambiente casi funesto, no llega precisamente en el mejor momento. El actual entrenador, Pablo Alfaro, exfutbolista del Barça, es el tercer técnico que ha tenido el Nàstic esta temporada después de las destituciones de Luis César, el héroe del ascenso a Primera de hace 20 años, y Cristóbal Parralo, ex también de Barça y RCD Espanyol.
“Quedan dos finales por disputar. La unidad, el trabajo y el apoyo mutuo serán determinantes per mantener vivas las opciones de alcanzar la permanencia en la categoría. Sempre, fins al final”, acaba el comunicado del club.
El Nàstic multiplicará los esfuerzos por cambiar esta semana, hasta el sábado, el ambiente e intentar generar un clima de esperanza recordando que el equipo puede salvarse. La prioridad es esquivar el infierno que supondría a nivel económico, social y deportivo bajar a Segunda Federación para un equipo que en 2006 logró el histórico ascenso a Primera División y que ha pasado la mayor parte de temporadas del siglo XXI entre Segunda División y la antigua Segunda B, ahora Primera Federación.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.