Con el fichaje de Anthony Gordon ya cerrado para reforzar el extremo izquierdo por 70 millones de euros fijos, Ansu Fati ha tirado la toalla. El canterano, con contrato con el Barcelona hasta el 2028, ha decidido aceptar la propuesta del Mónaco y continuar en el club del Principado, donde ha jugado cedido esta temporada. El jugador, representado por Jorge Mendes, ha seguido el consejo de su agente, que viajó la semana pasada para reunirse con él. Antes del 30 de junio, el Mónaco activará la opción de compra de 11 millones de euros pactada por el futbolista. Su salida generará un margen considerable en el fair play financiero del Barça, ya que su ficha, de aproximadamente 12 millones de euros brutos anuales, liberará cerca de 12 millones el primer año y otros 10 millones, el siguiente.
Se espera que la marcha de Ansu Fati, el canterano que heredó el dorsal 10 de Messi, no sea la única para terminar de encajar las ambiciosas operaciones que maneja Deco. Los grandes objetivos son un delantero centro -Julián Álvarez-, un central y Bernardo Silva, que llegaría libre tras obtener el visto bueno de Hansi Flick.
Para acometer estas incorporaciones, el club confía en que el Mundial sirva para revalorizar activos como Jules Koundé, además de resolver situaciones como la de Ter Stegen o la de futbolistas con menos protagonismo, como Roony. Sin embargo, en el Barça son conscientes de la dificultad del escenario: pocos jugadores quieren abandonar el club y muchos desean llegar.
El club trabaja para incorporar a Bernardo Silva tras la luz verde de Flick, pero antes debe cerrar más salidas
Uno de ellos es Julián Álvarez. El pasado miércoles, el Barcelona dio un paso firme para intentar fichar al delantero argentino del Atlético de Madrid. En un hotel de Barcelona, el presidente Joan Laporta y el director deportivo Deco se reunieron para cenar con Fernando Hidalgo, representante del futbolista, además de Juanma López, agente de Dani Olmo y Joan Garcia, quien, gracias a su buena relación con el Atlético, actúa como intermediario,
Las condiciones con el jugador ya están pactadas. El Barcelona quiere atarlo con un contrato de cinco años y está dispuesto a pagar 100 millones. Sin embargo, ahora llega la parte más complicada: negociar con el Atlético, que ya conoce las intenciones del club azulgrana. Desde la entidad rojiblanca recuerdan que el argentino tiene contrato hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones, aunque algunas voces apuntan a que estarían dispuestos a escuchar una oferta cercana a los 150 millones. El Barça no pretende superar los 120 millones.
El viernes, el Atlético también dejó clara su postura a través de una cadena de tuits. “En los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo. Pero, claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir jugadores”, publicó el club. Antes, la entidad madrileña había difundido tres propuestas satíricas para los fichajes de Lamine Yamal, Pedri y Raphinha, acompañadas de imágenes generadas con inteligencia artificial con los tres futbolistas vestidos con la camiseta rojiblanca. El club ha revisado durante el fin de semana el contenido de esos mensajes y llegó a valorar la posibilidad de emprender acciones legales. Hay base jurídica. Pero, finalmente, y también para no enturbiar una negociación estratégica, ha descartado esa vía. No obstante, si alguno de los jugadores afectados decidiera actuar por una presunta vulneración de sus derechos de imagen, contaría con su respaldo.
El Barcelona, que quiere a Julián Álvarez, no emprenderá acciones legales por los tuits del Atlético
Fuentes próximas a la negociación por Julián Álvarez ven muy complicado que el futbolista, que no ha aceptado la propuesta de renovación del Atlético y que prioriza el Barça por delante de clubs como el PSG, continúe en Madrid. Entre bambalinas -incluso durante la presentación de Gordon se habló del asunto- el mensaje es claro: el Barça hará todo lo posible para fichar al delantero. Y también para cerrar el resto de operaciones ya que el próximo verano, con el regreso a Montjuïc, volverá a estar excedido. Los deberes deben hacerse ahora. Con Ansu Fati, ya se han hecho.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.