El Barça entró en la Copa del Rey 2026 de Alicante con paso firme, con una victoria rotunda (38-24) en cuartos de final sobre el Atlético Valladolid, con 14 goles de ventaja, pero algo engañosa. No por no merecerla, sino porque tuvo que rehacerse de un pésimo arranque en el que el rival pucelano le dio un buen susto a partir del 0-3 inicial.
Le costó al Barça rehacerse del golpe e imponer su jerarquía, tanto como 23 minutos para tomar la iniciativa, gracias a la aportación de un reivindicativo Petar Cikusa, que lideró la reacción con 5 goles.
En semifinales (sábado, 17.00 h), el conjunto catalán, máximo favorito para llevarse su 30.ª Copa (13.ª consecutiva), se enfrentará al ganador del Nava-Cuenca (a las 18.30h).
El Valladolid endosó un 0-3 a un Barça que le costó reponerse: tardó 23 minutos en tomar la iniciativa (9-8) Arranque muy pobre
Por mucho que el Barça monopolice los títulos en todas las competiciones domésticas más allá de la última década (la Copa, desde el 2013-14), ya no hay rival minúsculo para los blaugrana. Siempre hay algún equipo con la caña a punto, dispuesta a cargarse al todopoderoso acorazado blaugrana. Lo hizo el Atlético Valladolid, el último rival que fue capaz de vencer a los de Ortega en España: un 26-24 en la Liga pasada, el 25 de abril del 2025.
A pesar de perder este año los dos choques de Liga, los pucelanos salieron al Centro de Tecnificación de Alicante dispuestos a dar otra sorpresa. Asestaron un 0-3 de salida en 5 minutos y el Barça quedó grogui, sin reaccionar, fallando incluso penaltis (Ian Barrufet). Tuvo que ser N'Guessan quien mantuviera el equipo a flote con tres goles consecutivos que ponían el 3-4. Aun así, el Valladolid no aflojó, impulsado por las paradas de su portero César Pérez.
Tuvo que salir Petar Cikusa, habitual suplente de Ortega, para devolver la jerarquía al Barça. El central de Bordils, sin complejos, se echó al equipo a la espalda y puso las bases de la remontada forzando los primeros empates con dos goles seguidos (6-6, 7-7) a los 18 minutos.
Recogieron el testigo Dika Mem (8-8) y Aleix Gómez, que puso la primera ventaja para los blaugrana a los 23 minutos (9-8). Mem remataba el parcial de 5-2 de remontada con el 10-8.
Le había costado al equipo blaugrana levantarse y poner en marcha su maquinaria habitual. Pero todavía sufriría los buenos resortes del Valladolid, que forzó dos empates más (10-10, 11-11) antes de que volviera a emerger Petar Cikusa con tres goles más para distanciar al Barça de +3 antes del descanso (15-12); crucial el central catalán con un inapelable 5/5.
Makuc cogió las riendas y con cuatro goles disparó la ventaja a +8 (24-16) a los 10 minutos; el partido ya estaba resuelto Segunda parte
Para evitarse más sustos, el Barça salió más enchufado en la segunda parte. Ortega entregaba la portería a Hallgrimsson, pero sobre todo destacó Domen Makuc en funciones de director de juego. El esloveno recogió el testigo de Cikusa para liderar la ofensiva blaugrana y anotar cuatro goles que llevaba a una máxima renta de 8 goles (24-16). El vendaval blaugrana no lo pudo frenar David Pisonero con tres tiempos muertos en 13 minutos.
Las rotaciones de Ortega, para repartir el esfuerzo en vistas a las semifinales y la próxima cita de la Final four de Colonia, permitieron al Barça seguir acelerando a fondo y alcanzar una máxima renta de 10 goles, el 27-17 del joven extremo Adrián Sola al contragolpe.
El Barça, sobrado de efectivos de calidad, prosiguió su festival y elevó la cuenta a los 11 goles de renta con el 29-18 de Dika Mem. Faltaban 10 minutos y el primer duelo de cuartos de final ya estaba finiquitado.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.