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Opinión
David Carabén
Columnista

En qué cree el club

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Actualizado hace 45 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01El otro día en redes un tipo decía que creer en Dios es la mejor manera de mantener la independencia de criterio con respecto a los poderes terrenales.
  • 02Es aquello que todo el mundo atribuye a GK Chesterton, pero que en realidad no escribió nunca: “Cuando el hombre deja de creer en Dios, no pasa a creer en nada, sino que pasa a creer en cualquier cosa”.
  • 03Eso sí, en medio de las muchas dificultades de su personaje más célebre, el agudísimo detective padre Brown, defendía a menudo esta misma idea tan contraintuitiva que dice que, quien no cree en Dios, no se libera de creer.
  • 04Peor todavía, cae víctima de supersticiones, modas pasajeras, consensos teledirigidos y propaganda...

El otro día en redes un tipo decía que creer en Dios es la mejor manera de mantener la independencia de criterio con respecto a los poderes terrenales. Es aquello que todo el mundo atribuye a GK Chesterton, pero que en realidad no escribió nunca: “Cuando el hombre deja de creer en Dios, no pasa a creer en nada, sino que pasa a creer en cualquier cosa”. Eso sí, en medio de las muchas dificultades de su personaje más célebre, el agudísimo detective padre Brown, defendía a menudo esta misma idea tan contraintuitiva que dice que, quien no cree en Dios, no se libera de creer. Peor todavía, cae víctima de supersticiones, modas pasajeras, consensos teledirigidos y propaganda...

Entre temporadas, el mercado de fichajes es un mar convulso, para los clubs. Los equipos técnicos y los aficionados escribimos cartas a los reyes, más o menos documentadas; los jugadores deben hacerse a la idea del nuevo valor de mercado que han ganado o perdido; las agencias de representantes y parte de la prensa salivan solo de pensar en el cambio de cromos y, con un ojo puesto en el medio plazo, los directores deportivos tienen que cuadrar plantillas y cuentas mientras les brota una tarjeta pin en el oído... Navegar sin rumbo por este mar agitado convierte a los clubs en carnaza para los tiburones. Por eso mismo, tener un credo, un estilo propio, una idea de juego tan consolidada y compartida por aficionados y dirigentes, incluso por nuestros rivales, es una suerte descomunal. Del primero al último movimiento de esta ventana de operaciones parecían estar informados.

La suerte que tenemos en el Barça es que tenemos muy clara nuestra idea de juego

Al principio de verano, cuando el fichaje de Anthony Gordon nos cogió con el paso cambiado a prensa y aficionados, enseguida nos explicamos y tratamos de entender las razones tácticas de apostar por este perfil. El delantero de Liverpool no tiene un nombre rutilante, y a priori no parece que tenga que vender miles de camisetas. Pero es muy capaz y generoso con la entrega física, cuando se trata de presionar con agresividad la salida de pelota del rival, o saltar a los espacios a espaldas de la defensa contraria, con el objetivo de crearlos entre sus líneas. Con Adeyemi, tres cuartos de lo mismo. Ya no digamos con Rodri, seguramente el fichaje del verano. Todas ellas son incorporaciones muy fáciles de explicar si atendemos a las apuestas, ya no solo de Flick, Deco o Laporta, sino a la apuesta fundamental del club. Presión, juego por las bandas, control en medio del campo. Y eso que parece una evidencia, que todo el mundo se alinee en torno a una idea, hace cuatro días no lo era. Nos dejábamos seducir por el canto de cualquier sirena, y nos despeñábamos a los primeros compases.

Todo el mundo obedece a una razón última para hacer las cosas. La suerte de que tenemos en can Barça es que, de un tiempo a esta parte, tenemos clara la nuestra.

David Carabén
David Carabén
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.