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Opinión
Sergi Pàmies
Columnista

Fin de semana perfecto

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Actualizado hace 15 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Innovadores y valientes, así definió Joan Laporta la acción y los propósitos de la junta que preside.
  • 02La asamblea de compromisarios del sábado volvió a ser un ritual de afirmación.
  • 03Un ritual en el que brilló, omnipresente, la pedagogía elocuente de un Ferran Olivé capaz de transformar síntomas objetivamente alarmantes en diagnósticos esperanzadores.
  • 04Optimista por convicción, Laporta volvió a pedir confianza a los socios.

Innovadores y valientes, así definió Joan Laporta la acción y los propósitos de la junta que preside. La asamblea de compromisarios del sábado volvió a ser un ritual de afirmación. Un ritual en el que brilló, omnipresente, la pedagogía elocuente de un Ferran Olivé capaz de transformar síntomas objetivamente alarmantes en diagnósticos esperanzadores. Optimista por convicción, Laporta volvió a pedir confianza a los socios. Coqueteando con el chantaje emocional –“Os necesitaremos más que nunca”–, los invitó a construir un futuro en el que confluyen ilusiones legítimas, actos de fe, cuentos de la lechera, trucos de prestidigitador y, como contrapartida aguafiestas, un significativo aumento de la deuda.

Gracias a la efervescencia del juego y los resultados del primer equipo, la credibilidad de Laporta no se cuestiona. Contribuyen a ello la retórica de Olivé y el prestigio de Oriol Amat, pero también la incomparecencia de unos opositores con voluntad de fiscalizar las cuentas del club y proponer soluciones que no sean brindis al sol. Olivé fue sincero al describir el presente del club: “Tenemos que buscar ingresos debajo de las piedras”. Es una evidencia que no hay que confundir con aquel precedente vintage de esconder las inmundicias de gestión debajo de la alfombra. Una evidencia que obliga a buscar patrocinios vagamente pestilentes y a recordar que ni el mundo ni la industria del fútbol de élite son una oenegé.

El sábado volvimos a comprobar que la asamblea es un formato anacrónico

Cuando Olivé habla de “riesgo controlado”, parece que se adhiera al libro de estilo de Hansi Flick. Este realismo mágico basado en hechos reales se impone y los socios compromisarios responden aprobando futuros endeudamientos y patrocinios con una pinza en la nariz. Luego, en el turno de ruegos y preguntas, emergen inquietudes que ya no se sabe si son entrañables –la escandalosa estrechez de los asientos en el estadio, la confiscación discrecional de paraguas, la lejanía de los aparcamientos de autocares– o grotescas. En cualquier caso, confirman que la asamblea es un formato anacrónico en el que las pequeñas cosas son aniquiladas por monstruosas urgencias económicas. Explicado por Olivé, el Espai Barça o el emergente Babylon Park no parecen distopías inquietantes sino proyecciones de un futuro tan luminoso como la otra vida para los creyentes o la lotería para los agnósticos.

Una imagen de la asamblea de compromisarios del Barça de sábado
Una imagen de la asamblea de compromisarios del Barça de sábadoFCBARCELONA

Para ilustrar sus decisivas intervenciones, Olivé recurre a metáforas domésticas como “tranchettes” o abraza eufemismos de escuela de negocios como “fasificación”, que debe ser el equivalente sofisticado del popular “poco a poco”. Pasan las horas, se acumulan los bostezos y las contorsiones de próstata de los asistentes más veteranos. El directivo Josep Cubells, que modera la asamblea, no puede disimular las pocas ganas que tiene de repetir las instrucciones del voto. Inexorables, las votaciones a favor de la junta van cayendo. Primero, 300 millones y, a continuación, 210 millones más. Al final suena el himno, que, gracias a la espléndida victoria de Sevilla y a la derrota del Madrid en el Metropolitano, remata un fin de semana perfecto para la mayoría de los culés.

Sergi Pàmies
Sergi Pàmies
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.