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Opinión
Joaquín Luna
Columnista

El griego Narciso, Balón de Oro

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Actualizado hace 12 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Ya me perdonará Gabriel Hanot, todo un personaje, creador del Balón de Oro, pero lo que en 1956 servía para vender ejemplares de  France Football  y distinguir a un futbolista europeo se ha convertido en el altar de las vanidades.
  • 02Un premio que este año 2026 debería llevárselo el griego Narciso, al que los dioses le dieron la guapura por la guapura porque a todos y a todas les daba calabazas.
  • 03La campaña electoral es cada vez más penosa.
  • 04Por un lado, los candidatos se postulan sin sonrojo (los premios no se solicitan ni se rechazan).

Ya me perdonará Gabriel Hanot, todo un personaje, creador del Balón de Oro, pero lo que en 1956 servía para vender ejemplares de France Football y distinguir a un futbolista europeo se ha convertido en el altar de las vanidades. Un premio que este año 2026 debería llevárselo el griego Narciso, al que los dioses le dieron la guapura por la guapura porque a todos y a todas les daba calabazas.

La campaña electoral es cada vez más penosa. Por un lado, los candidatos se postulan sin sonrojo (los premios no se solicitan ni se rechazan). Nada importa que el fútbol sea un deporte colectivo, donde ninguna figura sería alguien en un equipo mediocre. Ahí estan Mbappé y Lamine Yamal, entre otros, destacando sus méritos, algo innecesario porque votan periodistas de todo el mundo a los que lo que digan de sí mismos los candidatos no les influirá.

El espíritu del galardón nunca fue cretinizar a los ganadores sino ensalzar la excelencia de jugadores de equipo

Lo peor de la campaña electoral es que los entrenadores, directivos, vecinos de la comunidad y primos lejos de los candidatos se sienten obligados a darles su apoyo mediante declaraciones previsibles. Basta escuchar a los compañeros de equipo cuando les preguntan. La cosa se agrava cuando se trata de un suplente o un canterano. ¡Qué van a decir! A ver quién es el guapo que se sincera y expresa su predilección por la estrella del rival. ¡Sería una muestra imperdonable de deportividad o de criterio!

Ya imagino que el Balón de Oro multiplica los ingresos publicitarios del ganador y acaso del club. El principio del fin del mito del Real Madrid como entidad caballerosa –lo fue– llegó con el Balón de Oro del 2024 al saberse, a punto de embarcar media entidad en vuelo a París, que el distinguido sería Rodri y no Vinícius. Aquel boicot a la ceremonia no es ajeno a la evolución del futbolista y a un aparente endiosamiento que disgusta a los mismos que lo propiciaron al secundar la pataleta.

El espíritu del galardón nunca fue cretinizar a los ganadores sino ensalzar la excelencia de jugadores de equipo (entre los primeros elegidos figuran Stanley Matthews, Don Alfredo di Stéfano o el barcelonista Luis Suárez, un centrocampista adelantado a los tiempos). Y volvamos al citado creador del Balón de Oro. Gabriel Hanot alternaba el periodismo deportivo con su puesto de ayudante del seleccionador francés en un partido histórico y remoto: el Francia-España del año 1949 en París. El vapuleo fue total (1-5) y consagró al extremo azulgrana Basora, que marcó tres goles en un cuarto de hora y se quedó con el apodo de “el monstruo de Colombes”, cancha mítica. Dos días después, un extenso y durísimo editorial en L’Équipe llamaba a refundar el fútbol francés. Y a pedir cabezas. Entre las que cayeron estaba la de Hanot, el autor del editorial.

Joaquín Luna
Joaquín Luna
Columnista

Nacido en Barcelona, licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y becado un curso en la Missouri-Columbia University, entró en 'La Vanguardia' en 1982, donde ha hecho casi de todo. Corresponsal en Hong Kong (1987-1993), Washington (1993-96) y París (1996 al 2000). Ha cubierto tres elecciones presidenciales en EE.UU., tres en Francia, las guerras de Kuwait, Irak, Ucrania y Gaza, los funerales de Hiro Hito, Rajiv Gandhi, Deng Xiaoping, Nixon o Hassan II, el 11-S de Nueva York, el accidente nuclear de Fukushima así como tres mundiales de fútbol y los JJ.OO de Seúl, Barcelona, Atlanta y Atenas. Redactor jefe de Internacional y actualmente articulista del diario. Ha perpetrado tres libros: 'Menuda tropa', 'Esta ronda la pago yo' y 'Cuando de dejan'.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.