El Zodiac Atlètic Barceloneta se proclamó este miércoles campeón de la Supercopa de Europa por segunda vez en su historia al derrotar al Marsella francés (10-8) en un partido que dominó durante muchos minutos, pero que se le complicó por sus propios errores y que acabó resolviendo en los minutos finales tirando de oficio para sentenciar el título.
Nada hacía presagiar que, con el 8-4 que lucía al descanso, el cuadro marinero tuviera que sufrir hasta el final. Sin embargo, su falta de acierto en las superioridades numéricas y algunos errores propios de los nervios y del inicio de temporada obligaron a apretar los dientes en un partido que acabó sentenciando en el último minuto Bernat Sanahuja desde el punto de penalti.
Pese a no tener a Fran Fernández en su esquina, sancionado, al vigente campeón de Europa no le tembló el pulso y tuvo en Vigvári a su gran agitador. El húngaro, ausente por lesión en la Final a Cuatro, regresó con hambre, el brazo caliente y tres goles consecutivos para liderar a un equipo marinero que ponía tierra de por medio al término del primer acto (3-1, min. 4).
El Marsella encontró en las superioridades numéricas su vía de escape. El conjunto dirigido por Milos Scepanovic se mostró implacable en esa faceta y aprovechó cada exclusión para volver a meterse en el partido (5-4, min. 10). La reacción francesa coincidió con el bache ofensivo del cuadro marinero, que encadenó casi cinco minutos sin marcar y veía cómo se evaporaba buena parte de su ventaja.
Pero cuando más apretaba el partido aparecieron los líderes del campeón de Europa. Sanahuja, todavía lastrado por una pubalgia, se encomendó a su lanzamiento; Di Fulvio justificó su condición de fichaje estrella y Velotto, ante su exequipo, puso también su sello para devolver la tranquilidad a los anfitriones y llevar el partido al descanso con un claro 8-4.
Pero la ventaja era tan contundente como engañosa. Tras el receso, el Atlètic Barceloneta perdió la energía del primer tiempo y se atascó ante las superioridades numéricas, hasta el punto de desaprovechar cuatro consecutivas. El Marsella olió la sangre y aprovechó el desconcierto para firmar un parcial de 0-3 que devolvieron de lleno al conjunto francés al partido en el arranque del último acto (8-7).
. Tras el receso, el Atlètic Barceloneta perdió la energía del primer tiempo y se atascó ante las superioridades
Las luces de alarma se encendían en la Sant Sebastià. El cuadro catalán no exhibía su versión más dominadora y ni siquiera el tanto de Biel le proporcionó la calma necesaria. Las faltas en ataque se sucedían y, al otro lado, Tesanovic se agigantaba bajo palos para cerrar su portería y alimentar el nerviosismo local (9-8, min. 30).
Los nervios estaban a flor de piel y Tahull llegó a errar un gol que valía medio título, antes de que el partido entrara en el último minuto y medio en el alambre. Pero el boya tuvo su redención: provocó un penalti que Sanahuja no iba a perdonar para poner tierra de por medio. Y cuando aún quedaba la última amenaza, Aguirre apareció con una parada definitiva para cerrar una Supercopa tan celebrada como sufrida con el 10-8 definitivo.
Ficha técnica:
Zodiac Atlètic Barceloneta: Aguirre; Munárriz, Velotto (1), Valls, Sanahuja (2, 1p), Di Fulvio (1), Echenique, Javier Bustos, Tahull (1), Vigvari (3), Biel (2), Alejandro Bustos, Gomila y Delmas (p. s.).
Marsella: Porter; De Reviers, Crousillat (2), Rodríguez, Nagy (1), Vernoux (1), Drasovic, Bouet (2), Marion-Vernoux (1), Radovic, Van Peperstraete, De Nardi (1), Canovas y Tesanovic (p. s.).
Parciales: 5-2, 3-2, 0-2, 2-2.
Árbitros: Boris Margeta (SLO) y Raffaele Colombo (ITA). Eliminaron a Alejandro Bustos por parte del Zodiac Atlètic Barceloneta.
Incidencias: Supercopa de Europa disputada en la piscina Sant Sebastià de Barcelona.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.