No es habitual que los máximos mandatarios de los 13 clubs de la Euroliga se reúnan. Ocurre “muy de vez en cuando”, como confirman desde dentro. Menos de una vez al año. Normalmente, a las reuniones ordinarias, los llamados boards, suelen acudir los directivos responsables o ejecutivos de alto rango. Esta vez la cosa es distinta. La presencia de Joan Laporta, encabezando la representación del Barça, de Dimitris Giannakopulos, el estrafalario dueño del Panathinaikos, o de Tony Parker, dueño del Asvel, confirma que la reunión que tendrá lugar este martes por la mañana (10h) en el lago de Como no es una reunión cualquiera. Se deciden cosas importantes.
Oficialmente, sobre la mesa se pondrá el plan estratégico de la Euroliga para los próximos 10 años. Se debatirá y se votará. El principal punto de este plan pasa por convertir las actuales licencias A, las que poseen los 13 clubs propietarios, todas recién renovadas para 10 años más, en franquicias. Esto significaría tener una plaza asegurada de por vida en la competición y poder amortizarlo con mayores ingresos. Aumentaría el valor global de la Euroliga y eso repercutiría en los clubs.
El Barça no está ahora por la labor de aceptar la oferta de la NBA, que supondría perder el control
Además, una vez aprobado hace unos meses el cambio de formato para la temporada que viene, que implica la entrada de ocho equipos nuevos para un total de 24 –que se dividirán en dos conferencias–, en Como se debe votar a qué equipos se les permite entrar y en condición de qué, de invitados o de franquicias de pleno derecho, aumentando así a 21 el número de propietarios. Ahora mismo, en el buzón de la Euroliga hay hasta 13 ofertas vinculantes de clubs para participar el año que viene -solo una española, la del Valencia-, que pagarían entre 40 y 90 millones de euros por su licencia. Eso es, más de 800 millones asegurados que repercutirán en los clubs, una parte de los cuales destinada a la construcción de pabellones. Un apartado que el Barça tiene subrayado en rojo y que ve con buenísimos ojos.
Pero en Como la Euroliga también debe debatir y, quizás votar, sobre la oferta que ya ha formalizado la NBA para comprar la competición, que ronda los 500 millones de euros, que también irían a los clubs. Aunque en este caso, luego cada equipo deberá comprar una franquicia y pagar una cantidad muy alta, lo que no está claro que les acabe de compensar. Así lo ve el Barça, que ahora mismo no está nada por la labor de votar a favor de la oferta de la NBA. No sólo por temas económicos, consciente de que con la entrada de nuevos equipos en la Euroliga la financiación del Nuevo Palau podría recibir un empujón importante, también porque supondría perder el control. Ahora mismo, los clubs son los propietarios de la competición, de la Euroliga. Si entrara la NBA, todo se empezaría a gestionar desde las oficinas de la liga norteamericana.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.