Su talento es indiscutible. Su experiencia, más que contrastada. Su edad, 32 años en agosto, tampoco le inhabilita para seguir rindiendo al máximo. Su coste sería cero a nivel de traspaso. Ve con muy buenos ojos jugar en el Barça y no le hace ascos a incorporarse con un salario bastante inferior a lo que venía percibiendo en el Manchester City. Bernardo Silva tiene muchos argumentos a favor para ser una fantástica oportunidad de mercado. Así lo entienden el club blaugrana y la dirección deportiva liderada por Deco, que le ofrecería un contrato por dos temporadas. Tampoco se puede esconder el hecho de que su representante es Jorge Mendes, que tiene poco menos que una alfombra roja con el propio Deco y con Joan Laporta.
Con todo esto sobre la mesa, la decisión recala en Hansi Flick. El técnico alemán posee la última palabra para activar de forma definitiva la incorporación del portugués, que va sobrado de habilidad y de fútbol combinativo, parámetros bien acogidos en el Camp Nou. Uno de sus padrinos deportivos ha sido y es un Pep Guardiola que lo ha disfrutado nueve temporadas bajo sus órdenes en el City y que considera que Bernardo Silva aún tiene cuerda para funcionar de manera competente al máximo nivel.
El Barça no reaccionará de momento ante los ataques del Atlético: entienden que es una rabieta
En contra de Silva está el hecho de que el Barcelona ya cuenta con muchas piezas en el centro del campo. Olmo, Fermín, Gavi... Futbolistas que se entienden de maravilla y que forman parte del espíritu colectivo de un vestuario donde reina actualmente la armonía. Incorporar futbolistas de calidad, pero también que no rompan el ecosistema del vestuario. Eso es lo que Flick quiere conseguir. El alemán conminó al club a ser quirúrgico en el mercado y a no cometer tonterías. La llegada centelleante de Anthony Gordon contaba con el consenso de todas las partes. No es así de momento en el caso de Bernardo Silva. No es que Flick lo haya descartado, ni mucho menos, pero se encuentra analizando el asunto. Suele trabajar con una magnífica sintonía con Deco, pero, como es normal, no siempre están de acuerdo.
Ahí está el caso del central italiano Bastoni. Era la opción de la dirección deportiva por si había que acometer el fichaje de un central, y al final Flick ha declinado ir a por él. En cambio, también le trajeron cedido y con calzador a un Cancelo con el que al principio no contaba, y pocos meses después pidió públicamente su continuidad.
Es habitual comentar en torno al Barça que le falta un punto de experiencia en los momentos más importantes, es decir, en las eliminatorias de la Champions, porque aún es un conjunto muy joven. Bernardo Silva vendría a sumar galones en ese sentido, y además puede funcionar en varias posiciones porque, cuando Guardiola lo ha necesitado, lo ha colocado como falso extremo derecho. Su operación sería similar a las que el Barça hizo en el pasado con Iñigo Martínez o con Gündogan. Ambos se incorporaron sin coste de traspaso y el turno también venía de brillar con el Manchester City. El riesgo económico para el club en estos casos es muy bajo.
Mucho más dispendio debe destinar el Barça a fichar a un delantero centro, con el deseado Julián Álvarez en el foco. El club blaugrana ha encajado sin despeinarse los ataques efectuados en las redes sociales por el Atlético el viernes. Los entienden como la “típica rabieta” y como un mensaje de consumo interno para sus aficionados. Sin duda, habrá más capítulos.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.