En media parte, Claudia Pina hizo historia. Cuatro goles en los primeros 45 minutos contra el Real Madrid en una goleada sin paliativos. La delantera de Montcada i Reixac, culé desde la cuna, no tuvo piedad de la defensa blanca. Cuatro veces chutó y cuatro veces batió a la portera Frohms, que vivió una pesadilla en el Spotify Camp Nou.
A sus 25 años, a veces Pere Romeu la ha utilizado de interior en este inicio de temporada pero en los partidos grandes es imposible no querer aprovechar su puntería. “Pina es más extremo que interior pero hemos tenido bajas en el medio. Cuando pisa o se acerca al área tiene mucha facilidad para el gol y lo ha vuelto a demostrar. Tiene mucho mérito. Está en un gran momento, jugando muy bien. La conozco bien: se entrena duro y compite muy bien”, la elogió el técnico.
“Estoy muy feliz, la verdad. No todos los días se meten cuatro goles en un partido. Y al Real Madrid”, dijo. Evidentemente se llevó el balón. “Lo guardaré en casa. Es un día especial y para recordar. Nos vamos contentas al parón”, desveló. Y tenía toda la razón. Lo que hizo no es nada usual.
El equipo está espectacular. Hemos trabajado para eso. Esto es un golpe sobre la mesa”
No hay muchos futbolistas que le hayan marcado un hat-trick al Real Madrid en un clásico. César, Evaristo, Lineker, Romário, Luis Suárez, Messi y Pajor lo lograron. Pero Pina entró en un club muy exclusivo. Es la cuarta blaugrana que consigue un póquer frente al rival madridista tras Josep Samitier (1926), Martí Ventolrà (1935) y Eulogio Martínez (1957). En el 2020 Asisat Oshola se los marcó al CD Tacón... en Valdebebas.
Hacía 69 años que no lo lograba ningún barcelonista. Fue el paraguayo en un partido de Copa en el viejo estadio de Les Corts. Nadie lo hizo en el Camp Nou. Eso sirve para calibrar la magnitud de la proeza de Claudia Pina, que además apenas necesitó 45 minutos. “El equipo está espectacular. Hemos trabajado para eso. En este inicio complicado (por las lesiones y las bajas en el Mundial sub-20) hemos pasado momentos difíciles. Esto es un golpe sobre la mesa”, resumió ella, compartiendo el protagonismo.
Para anotar el primero se tuvo que escapar de un pelotón de cinco rivales. Andreia, Senss, Andersson, Caruso y Silvi la rodeaban pero ninguna pudo quitarle la pelota. Pina se la llevó, se hizo el espacio y fusiló. Era el minuto 4 y el partido se ponía de cara para su equipo.
Pina es más extremo que interior. Cuando pisa o se acerca al área tiene mucha facilidad para el gol y lo ha vuelto a demostrar. Está en un gran momento, jugando muy bien”
El segundo y el tercero llegaron con solo cinco minutos de diferencia. Esta vez, primero recogió una pelota muerta en el área y de primeras con la derecha no perdonó. Después, tras hacer una pared con Patri Guijarro, ésta la dejó delante de la portera, a la que superó por arriba.
Al filo del descanso, esta vez fue una combinación con Pajor. Se la llevó ante Eva Navarro y después remató. A cada gol, le siguió un beso al escudo del Barça de Pina, que ya era la pichichi de la Liga F y que ahora, con su póquer en el clásico, aún lo es más con 9 dianas. A esas, hay que sumar dos más en la Champions. Tras su exhibición, en el minuto 59 se marchó ante una atronadora ovación de los 40.533 espectadores que la vieron hacer historia. A nadie le extraña que según los portales especializados sea desde el pasado verano la futbolista más valiosa del mundo. Entonces aún no había firmado este póquer al Real Madrid.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.