Venía de marcar un doblete en Champions ante el Roma, pero su gran noche aún estaba por llegar. En el Cam Nou se consagró -si es que aún le quedan cosas por demostrar- y ofreció una exhibición histórica apuntándose un póquer de goles en la mayor paliza al Real Madrid. “Guardaré el balón en casa”, confesaba Claudia Pina, la MVP del clásico. “No todos los días se mete cuatro goles, y menos al Madrid”, decía la delantera blaugrana.
No todos los días se mete cuatro goles, y menos al Madrid
Culé desde la cuna, no dudó en volver a reivindicar su barcelonismo en una noche mágica. “Soy más antimadridista que Cata”, afirmaba sonriendo. Igual que la portera culé, uno de sus pilares en el vestuario, Pina ama Barça desde que nació. En el Camp Nou, después de cada gol se besó el escudo en una celebración en la que tampoco faltó la ‘L’ que siempre dibuja con sus manos en honor a Lucía, su hermana pequeña, con la que comparte un parecido extraordinario y una de las personas más importantes de su vida. Ella fue testigo de como la manteaban sus compañeras mientras el Camp Nou se iba vaciando.
A ambas se las puede ver cualquier tarde en el bar Gol, que su madre, Beatriz Medina, abrió en 2024 en honor a su hija mayor, en el centro de Montcada, muy cerca del colegio La Salle, donde empezó su pasión por el fútbol sala, primero y por el fútbol once después.
De pequeña entrenaba su puntería disparando a un peto colgado de la pared en su Montcada natal. Ahora son las porteras rivales las que la sufren, como Frohms, que tardará en olvidar la pesadilla vivida en el Camp Nou.
Tiene 25 años, pero la madurez de quién ha aprovechado bien el tiempo y las oportunidades. Ha crecido mucho no solo dentro del campo, también fuera. Aquella niña que se hacía pequeña delante de los micrófonos cuando era una adolescente que debutaba con el primer equipo, hoy se desenvuelve con naturalidad delante de las cámaras, sea para hablar de sus goles, o para rodar el anuncio del verano junto a otras estrellas blaugrana como Eric Garcia.
Claudia Pina es también una luchadora nata. Junto a Patri Guijarro se perdió el Mundial de Australia y Nueva Zelanda para defender sus principios y reivindicar unos cambios en la Federación Española que hoy ya son una realidad. También tuvo que pasar por una cesión al Sevilla cuando estrenaba la veintena, pero en lugar de abandonar su sueño de triunfar en el Barcelona, le dio la vuelta y regresó más fuerte. Este año apunta a pulverizar sus mejores registros. El Camp Nou ya tiene nueva estrella.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.