El Southampton ha pagado caro el caso de espionaje que ha vuelto a sacudir el fútbol inglés. No es el primer equipo que envía a un asistente a espiar uno de los entrenamientos de sus rivales. Ya lo hizo Marcelo Bielsa en el 2019. Por aquel entonces, el Leeds fue sancionado con 200.000 euros y sentó un precedente y provocó el desarrollo de una nueva ley, que ahora ha acabado con el sueño del Soton de regresar a la Premier League.
El famoso Spygate, protagonizado por el técnico argentino, llevó a la English Football League, el organismo que regula de la segunda a la cuarta división inglesa, a crear una regla para impedir que los equipos viesen los entrenamientos de su próximo rival 72 horas antes del partido a no ser que fuesen invitados.
Todo se remonta al 10 de enero del 2019, el día previo al enfrentamiento entre el Leeds y el Derby County, cuando el actual seleccionador de Uruguay desató la polémica al darse a conocer que uno de sus ayudantes estaba presente en un entrenamiento del equipo dirigido por Frank Lampard.
Tras el revuelo causado, Bielsa no solo admitió los hechos, también aseguró que había utilizado esta técnica a lo largo de su carrera y no hizo nada “ilegal”. En una rueda de prensa que causó expectación en todo el mundo, explicó paso a paso cómo preparaba los partidos ante sus rivales.
Bielsa se escudó en las horas de análisis para defenderse de las críticas y afirmó que no necesitaba ir a los entrenamientos para saber de qué manera jugaban sus contrincantes. Según dijo, el motivo por el que enviaba a sus ayudantes a otros campos era para confirmar las conclusiones de sus informes. Pese a ello, el técnico pidió disculpas al Derby County y el caso de espionaje se saldó con una multa económica.
“La mayor sanción jamás impuesta” a un club de fútbol inglés, según el Southampton Castigo “desproporcionado”
Ahora, la sanción del Southampton coge otra dimensión respecto al caso ocurrido siete años atrás e impide al equipo disputar los playoffs de ascenso a la Premier League contra el Middlesbrough. Una sanción a la que se suma una deducción de cuatro puntos para la temporada que viene en la Championship. El club afectado considera “desproporcionado” el correctivo, que califican como “la mayor sanción jamás impuesta” a un club de fútbol inglés.
“Aceptamos que debe haber una sanción. Lo que no podemos aceptar es una sanción desproporcionada a la infracción. Mientras que el Leeds United fue multado por una infracción similar, al Southampton se le ha negado la oportunidad de competir en un partido valorado en más de 200 millones de euros y que significa tanto para nuestro personal, jugadores y aficionados”, lamentó el Southampton en un comunicado.
Otros casos de espionaje
El Reino Unido no es el único país donde los casos de espionaje han afectado al mundo del deporte. En los Juegos Olímpicos de París 2024, la FIFA retiró seis puntos al equipo femenino de fútbol de Canadá, defensora del título olímpico, por el escándalo de espionaje con un dron.
En este caso, la seleccionadora Beverly Priestman fue sancionada durante un año. La polémica se desató cuando hallaron un dron sobrevolando el entrenamiento de Nueva Zelanda, su rival en el debut de los Juegos.
En España, el Granada denunció en el 2018 una presunta red de espionaje en sus instalaciones del Estadio Nuevo Los Cármenes y de su ciudad deportiva, después de que personal del club encontrase micrófonos y cámaras escondidos en despachos de dirigentes de la entidad. Pese a ello, el juzgado archivó la causa tras concluir que no quedó “debidamente justificada la perpetración del delito” que motivó la apertura de la causa.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.