Luis Enrique es ya historia del PSG, pero en Budapest se puede convertir en una leyenda sin comparación del club parisino si conquista su segunda Champions consecutiva, la tercera en el palmarés del entrenador. El asturiano, siempre pletórico de confianza, sobre todo en sus pupilos, tiene claro que uno de los mandamientos de la final ante el Arsenal es “disfrutar de todos los detalles” sin perder “la concentración”. Un precepto que bien podría haber suscrito Johan Cruyff.
“Saber gestionar una final es diferente. Disfrutar es esencial porque nunca sabes cuándo vas a jugar otra final de la Champions”, explicó en la rueda de prensa previa el de Gijón, que ha priorizado “el descanso” de sus jugadores, sin partido las últimas dos semanas, para que puedan afrontar en plenitud de condiciones el partido más importante de la temporada de clubs. Dembélé y Hakimi, que arrastraban problemas físicos, estarán disponibles para el duelo ante los gunners.
Más que dos ideas, el PSG y el Arsenal tienen dos ideas que se parecen con caminos diferentes”
“Más que dos ideas, son dos ideas que se parecen con caminos diferentes”, señaló la diferencia entre el campeón francés y el inglés. A Luis Enrique no le “soprende” que los londinenses “hayan ganado la Premier”, tras 22 años de sequía, porque “han sido el mejor equipo”.
Pese a los elogios a su homólogo, el gijonés tiene plena confianza en un PSG que le ha “gustado todos en los partidos de esta Champions” pese a tener “el peor calendario posible las dos últimas temporadas” y sin apenas descanso el pasado verano por la disputa del Mundial de Clubs. “Hemos mostrado qué tipo de equipo somos. Hemos dominado la mayoría de partidos. Volvemos a una segunda final de Champions, algo muy difícil e histórico para nosotros”, añadió.
“Quizá no tan rápido”, pero Luis Enrique ya vislumbraba este escenario triunfal al aterrizar en el Parque de los Príncipes en el 2023, aunque le ha resultado “más fácil” gracias a los “grandes jugadores” que tiene a su disposición. “Claro, era mi objetivo al llegar a París”, remató al respecto.
Quiero que se vea un gran partido, que sea una fiesta del fútbol y gane el que juegue mejor”
No hay duda de la fe en los suyos de Luis Enrique, pero el asturiano sabe que será crucial “mantener la concentración los 90 minutos” en una final donde “no hay favorito”. “Quiero que se vea un gran partido, que sea una fiesta del fútbol y gane el que juegue mejor”, concluyó.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.