Mikel Arteta cogió las riendas de un Arsenal mediocre. Más de seis años después los gunners han ganado la Premier League, tras 22 temporadas de sequía, y este sábado en Budapest aspiran a ganar su primera Champions en la final contra el PSG, vigente campeón de la competición. Los buenos resultados cosechados por los ingleses se deben, en gran parte, al entrenador vasco, que ha construido un conjunto de autor.
El Arsenal tiene en esta final la presión con la que lidió el PSG la temporada pasada, cuando tuvo que superar la ansiedad por lograr la primera Champions de su historia. “La misión de Arteta era devolver al Arsenal entre los grandes, compitiendo por títulos. Lo que está haciendo Arteta es especial”, señaló Saka, clave en la conquista de la Premier.
Arteta y Saka, entre otros, quieren terminar el trabajo que no finalizaron Wenger, Henry, Cesc y compañía en la otra final gunner del 2006, cuando perdieron ante el Barça. “Es nuestra segunda oportunidad de hacer historia en Europa. Debemos tener valentía y ganas de ganar”, indicó el de San Sebastián, confiado en “la ambición” de sus pupilos pese a haber llenado la barriga de títulos con la Premier.
“Hemos aprendido de esos partidos. Fue injusto no llegar a la final”, valoró la semifinal perdida contra los parisinos la temporada pasada. Arteta indicó que su equipo se “ha ganado el derecho” a luchar en una final europea dos décadas después, aunque señaló que aún no tiene sus once elegidos, sobre todo “por las ganas” que ve en todos sus pupilos por vestirse de corto en el Puskás Arena.
A diferencia del PSG, un equipo más atrevido e imprevisible por la movilidad de sus jugadores, las bazas del Arsenal pasan por el control táctico de todas las situaciones de juego y su rigor defensivo.
Es nuestra segunda oportunidad de hacer historia en Europa. Debemos tener valentía y ganas de ganar”
Igual que hacía previamente su homólogo en sala de prensa, Arteta correspondió a Luis Enrique con más elogios: “Siempre ha sido una referencia desde que era jugador, era especial. Si miras su viaje como entrenador en todo lo que ha hecho se nota su mano”. Por todo ello considera que la final será “una pelea difícil” ante un entrenador del nivel de Lucho, aunque sabe que el destino en Budapest estará, como siempre, en las botas de los jugadores. “La Champions es muy táctica, pero al final decide el nivel individual de los futbolistas”, concluyó.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.