El acuerdo entre Sergio Ramos y el Sevilla ha saltado por los aires en los últimos días y este lunes se ha producido un enfrentamiento entre ambas partes. El futbolista camero, que no está en activo desde el pasado mes de enero tras finalizar su contrato con el Rayados de Monterrey, lideraba la propuesta económica del grupo inversor Five Eleven Capital para comprar el club hispalense. Una operación que parecía muy encaminada a llegar a buen puerto en las últimas semanas.
Sin embargo, esta mañana las familias Guijarro, Castro, Carrión, Alés y Del Nido Benavente, que aglutinan la mayoría del capital social del Sevilla, han emitido un comunicado con 14 puntos en los que claman contra el modus operandi de Ramos en el proceso de la compra del club de Nervión. En el escrito se advertía que el pasado 26 de enero se alcanzó el acuerdo entre las dos partes para traspasar el 85% del capital. Un pacto que además reflejaba la obligación posterior de realizar una ampliación de capital de 80 millones de euros.
Sin embargo, según la carta que ha salido a la luz este lunes por la mañana, la situación cambió en cuanto el fondo de inversión mexicano DMI entró en escena. Y es que este no estaba entre los tres fondos de inversión internacionales que se habían mencionado durante la negociación entre ambas partes. “El pasado 27 de mayo de 2026, a pocos días para que venciese el acuerdo, el Sr. Ramos y sus asesores declararon su expresa voluntad de no cumplir el acuerdo. Nos desvelaron que el grupo DMI era su único inversor, desapareciendo todos los demás, incluida la propia Five Eleven. Cambiaron los interlocutores y consumaron un planteamiento totalmente diferente, en forma y fondo, a las condiciones cerradas”.
“La situación es muy delicada. El Sevilla tiene pérdidas muy importantes en las últimas temporadas, como se puede ver en las cuentas del club. Hemos estado en una negociación y los parámetros han ido variando por ambas partes. Tanto nuestros asesores como los de la Liga, que algo saben del tema, nos recomiendan una ampliación de 120 millones de euros en lugar de 80. La única diferencia es que el pago de las acciones se hará en dos partes y hay una diferencia de 5 millones”, explicaba por su parte Sergio Ramos en una rueda de prensa que ha ofrecido esta tarde en la capital andaluza.
“Queremos seguir negociando y nos gustaría seguir avanzando en un proceso que consideramos muy necesario. Si no recibimos ninguna comunicación más, esperamos que sea porque el Sevilla ha recibido una oferta muy superior a la nuestra”, añadía Ramos sobre la situación actual del periodo de negociación, sin exclusividad para el fondo de inversión que representa desde hace unos días. De hecho, el propio club ha expresado que ya ha retomado contactos con otros posibles compradores.
“Lo único que puedo decir es que estamos muy tranquilos y en ningún momento hemos incumplido ningún término de las negociaciones. Solamente se firmó la carta de intenciones y el inicio de la negociación para el acuerdo de la compra no se ha dado”, comentaba el exjugador al respecto de las duras acusaciones del club sobre los supuestos “engaños” que han habido en el proceso de compra. Unas acusaciones a las que se ha sumado la reclamación de los accionistas de la entidad de una penalización económica por “daños y perjuicios”.
“No estamos robando ni engañando, estamos pidiendo que nos ayuden a reflotar la situación actual que tiene el Sevilla garantizando que la acción se va a pagar al mismo precio: 3.175 euros”, relataba Ramos. A su vez, el exfutbolista ha remarcado que el fondo de inversión DMI ha estado con él “desde el primer día” y que el club “ha podido comprobar con sus propios ojos que el dinero estaba garantizado por el Banco Santander y otro banco internacional muy fuerte”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.