Explora La Vanguardia
Apariencia
A
Contraste
Al MinutoInternacionalPolíticaOpiniónSociedadDeportesEconomíaCiudadesPopCulturaSucesosLa Contra
Suscríbete
Opinión
Xavier Aldekoa
Corresponsal en África Subsahariana

África, Messi, una emoción Mundial

Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 46 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01Que un Mundial tiene que ver más con las emociones que con el fútbol lo aprendí en Sudáfrica 2010.
  • 02Yo llevaba un par de años instalado en Johannesburgo, embaucado por la ilusión nacional con los preparativos de la Copa del Mundo, y bastaron unos minutos del primer partido para entender que todo un continente podía marcar el mismo gol.
  • 03El zurdazo de Tshabalala en el encuentro inaugural, que se coló por la escuadra de México, lo gritó toda África porque simbolizaba el orgullo de un continente que albergaba su primer Mundial.
  • 04Días después, la derrota de Ghana contra Uruguay, con Luis Suárez parando con la mano un gol que habría supuesto la clasificación del equipo africano, la viví rodeado de un grupo desesperado de ghaneses, marfileños, sudafricanos y nigerianos en un bar de Ciudad del Cabo.

Que un Mundial tiene que ver más con las emociones que con el fútbol lo aprendí en Sudáfrica 2010. Yo llevaba un par de años instalado en Johannesburgo, embaucado por la ilusión nacional con los preparativos de la Copa del Mundo, y bastaron unos minutos del primer partido para entender que todo un continente podía marcar el mismo gol. El zurdazo de Tshabalala en el encuentro inaugural, que se coló por la escuadra de México, lo gritó toda África porque simbolizaba el orgullo de un continente que albergaba su primer Mundial. Hubo unión amarga también. Días después, la derrota de Ghana contra Uruguay, con Luis Suárez parando con la mano un gol que habría supuesto la clasificación del equipo africano, la viví rodeado de un grupo desesperado de ghaneses, marfileños, sudafricanos y nigerianos en un bar de Ciudad del Cabo. África entera lloró la eliminación.

Vuelve a ocurrir un poco igual. Los primeros días del Mundial han estado salpicados de emoción africana. La sorpresa del torneo hasta ahora ha sido el meritorio empate de una primeriza Cabo Verde contra la todopoderosa España, con el veterano portero Vozinha, de 40 años, como héroe de los desheredados. Su soberbia actuación contra la roja, regada de lágrimas al acabar, ha sido uno de los momentos del Mundial. Todos somos un poco caboverdianos hoy.

La alegría desbordada de Cabo Verde o la de Congo justifican la amplitud exagerada del campeonato

El paso firme de Marruecos, con el catalán-marroquí Saibari como goleador, o la explosión del extremo marfileño Yan Diomande quizás eran noticias más previsibles, pero han sido notas frescas en este inicio mundialista de muchos partidos y poca pimienta. Probablemente hay a quien le parezca un exceso un torneo de 48 equipos, que ha permitido la participación de varias selecciones de poca monta. Pero la alegría desbordada de Cabo Verde, o días después la de Congo, el último equipo en clasificarse para el torneo, justifican la amplitud exagerada del campeonato. El Mundial, para serlo de verdad, debe rimar con ilusión o emoción y los saltos de felicidad de los congoleses tras su empate frente a la Portugal de Cristiano Ronaldo, otra de las favoritas, fueron exactamente eso: una explosión de alegría continental, un grito unido de volvemos a estar en lo más alto.

El delantero de la selección argentina de fútbol Leo Messi durante un entrenamiento celebrado este viernes en el Sporting KC Training Centre de Kansas City
El delantero de la selección argentina de fútbol Leo Messi durante un entrenamiento celebrado este viernes en el Sporting KC Training Centre de Kansas CityJuan Ignacio Roncoroni/EFE

Ha sido un camino largo. En el año 1970, África logró por primera vez una plaza mundialista asegurada para el continente. Cincuenta y seis años después, son diez las selecciones africanas. La historia a veces tarda un poco en rectificarse, pero tarde o temprano encuentra su camino.

Ocurre igual con Messi. Quizás la historia le exigió paciencia para ser el rey de los Mundiales, pero su hat-trick contra Argelia coloca las cosas en su sitio.

Una Copa del Mundo tiene que ver más con las emociones que con el fútbol.

Hasta que Messi juega y todos gritamos que es y será siempre el mejor.

Xavier Aldekoa
Xavier Aldekoa
Corresponsal en África Subsahariana

Licenciado en Periodismo y eterno estudiante de Ciencias Políticas. Amante de las maletas improvisadas y de abrir bien los ojos al viajar, tengo predilección por África y sus gentes

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.