Cuarenta años después España vuelve a vestirse de corto en Guadalajara.
Cuarenta años después de que Míchel marcara un gol a Brasil que nunca subiría al marcador en el Mundial’86, el combinado que ahora dirige Luis de la Fuente busca asegurar el primer puesto del grupo H, aspirar a un cruce más benigno en dieciseisavos y dibujar ya todo el camino hasta la ansiada final del 19 de julio en Nueva York –en realidad, Nueva Jersey–.